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Los cambios en Medicare no alteraron la atención del cáncer

Una encuesta encuentra poca diferencia en el tratamiento con quimioterapia; algunos críticos dicen que no es suficiente

LUNES 8 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una puesta en punto de Medicare en 2003 que cambió la manera como son reembolsados los oncólogos por sus servicios no alteró las percepciones de los pacientes de cáncer sobre la calidad de la atención, según encontró una encuesta reciente.

La encuesta también encontró que los pacientes de cáncer esperan la misma cantidad de tiempo para el inicio de los tratamientos de quimioterapia y se desplazan la misma distancia al lugar de tratamiento que antes de 2003.

"En 2003, el Congreso cambió la manera como cobra Medicare por la terapia oncológica. Después de esto hubo mucha controversia e preocupación porque, de hecho, el acceso sería denegado a los pacientes", señaló el Dr. Kevin Schulman, coautor del estudio.

"Pero al menos en términos de lo que hemos encontrado en esta encuesta, no hay evidencia de que haya ocurrido", afirmó. "Sí hallamos cierta evidencia de que los pacientes que no tenían seguro complementario podrían tener algunos cambios negativos, más dificultad con el acceso. Pero se trató de un número de personas realmente reducido, demasiado pequeño para afirmarlo de manera definitiva".

Schulman es profesor de medicina y director del Centro de economía clínica y genética del Instituto de investigación clínica de la Universidad de Duke. El hallazgo de su equipo se publicó en línea el 8 de octubre de la revista Cancer y se esperaba que fuera publicado en la edición impresa del 15 de noviembre.

La Ley de medicamentos de venta bajo fórmula médica, mejora y modernización de Medicare de 2003 se considera ampliamente como el cambio más abarcador realizado en el programa de seguro de salud administrado por el gobierno desde su comienzo en 1965.

Entre las alteraciones clave se encontraron añadir un nuevo beneficio de medicamentos de venta con receta y expandir los subsidios para los hospitales rurales. Sin embargo, al mismo tiempo, los reembolsos de Medicare a los oncólogos por los tratamientos para el cáncer se redujeron en 30 a 40 por ciento, lo que generó temores de reducción de servicios, despidos, consolidaciones de centros médicos y una disminución resultante en el acceso de los pacientes a una atención puntual de calidad, señalaron los autores.

Para medir qué tanto se acercan tales temores a la realidad, Schulman y sus colegas comenzaron una encuesta por Internet de pacientes de cáncer en 2006.

Aproximadamente 1,400 hombres y mujeres participaron, provenientes de todas las jurisdicciones de Medicare de los Estados Unidos. La mayoría eran mujeres blancas de edad promedio de 60. Alrededor de una cuarta parte provenía de áreas rurales y alrededor de la mitad afirmó tener seguro privado del empleador cuando comenzó el tratamiento, seguro que suplementaba su cobertura de Medicare a partir de los 65 años.

Alrededor de la mitad de los pacientes había comenzado y terminado su tratamiento de quimioterapia entre enero de 2003 y enero de 2005; la otra mitad comenzó su tratamiento en febrero de 2005 y continuaban con éste.

A los pacientes se les preguntó sobre su tipo de cáncer, su situación de aseguramiento, ingresos, antecedentes educativos, raza y etnia, tiempo de espera para el tratamiento, tiempo de desplazamiento al centro de tratamiento, cambios en los centros o médicos, y satisfacción general con su atención y su capacidad para manejar los costos individuales.

Los autores del estudio encontraron que entre quienes tenían desde 65 años, el tiempo de espera para el tratamiento de quimioterapia tras el diagnóstico era el mismo antes y después de 2003, tres semanas.

La mayoría de los pacientes que tenían 65 años antes o después de los cambios en Medicare afirmó que llegar a su centro de tratamiento tomaba unos 30 minutos. Y sólo el 12 por ciento de ambos grupos de pacientes dijo que su localización de atención de salud cambió durante su régimen de tratamiento.

El 65 por ciento de todos los pacientes mayores de 65 años afirmó estar "muy satisfecho" con los servicios de su oncólogo, mientras que el 76 por ciento dijo estar "muy satisfecho" con el servicio del personal de su centro de tratamiento de quimioterapia.

Entre los pacientes más jóvenes, la cantidad que estaba "muy satisfecha" con su oncólogo en realidad aumentó de 58 por ciento antes de 2003 a 67 por ciento después de 2003.

Sin embargo, cuando se trataba de los costos individuales, el cuadro a partir de 2003 no fue tan halagador. Mientras que el 46 por ciento de los pacientes de 65 años en adelante afirmó tener dinero sobrante después de pagar los gastos individuales antes de los cambios en Medicare en 2003, menos del 26 por ciento afirmó lo mismo tras esa fecha.

Actualmente, parece que los pacientes rurales están esperando casi una semana más para el inicio del tratamiento, casi cuatro semanas en comparación con tres, desde la implementación de los cambios.

Pero los pacientes sin ningún seguro privado para complementar el Medicare señalaron que no hubo virtualmente ningún cambio en los tiempos de espera, con un promedio de 4.3 semanas antes de 2003 frente a cuatro semanas después de 2003.

Aunque los autores hicieron un llamado a investigaciones posteriores para continuar monitorizando el impacto de los cambios de Medicare, concluyeron que las reducciones en los reembolsos de los médicos aún no han tenido un impacto importante sobre la atención del paciente.

"Teniendo en cuenta la controversia en el momento en que se realizaron los cambios, creo que nuestros hallazgos nos resultaron sorprendentes", dijo Schulman. "Pero en cierto nivel considero que la buena noticia es que el proceso de generación de políticas parece haber sido receptivo a las inquietudes expresadas y ha ayudado a mitigarlas".

Otros se mostraron escépticos de la evaluación de Schulman y sugirieron que en el caso de Medicare el vaso está medio vacío, no medio lleno.

"Me sorprende que el hallazgo sea neutral. Yo hubiera esperado que los cambios fueran mejores", afirmó Robert M. Hayes, presidente del Medicare Rights Center, una organización independiente, nacional y sin fines de lucro de servicio al consumidor. "Y dada la cantidad de dinero público invertido, deberían ser mucho mejores. Pero no hay señal de mejora".

"Así que diría que se trata de otra llamada a una reforma estructural de Medicare", añadió Hayes. "Adjudicar decenas de miles de millones de dólares a un programa que parece no tener ningún impacto mejorado en las personas muy enfermas genera inquietudes obvias sobre qué tan bien diseñado está el programa. Y esta es otra evidencia que sugiere que podríamos obtener un resultado mucho más positivo que el actual".

Más información

Para mayor información sobre el Medicare y la atención del cáncer, visite el Departamento de servicios de salud y humanos de los EE.UU.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Kevin A. Schulman, M.D., professor of medicine and business administration, Center for Clinical and Genetic Economics, Duke University's Clinical Research Institute, Durham, N.C.; Robert M. Hayes, president, Medicare Rights Center, New York City; Nov. 15, 2007, Cancer
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