Tendencias de mortalidad en los EE.UU. muestran éxitos y fracasos

Hay grandes ganancias contra la enfermedad cardiaca, pero las muertes por diabetes y por EPOC están en aumento, encuentra un informe

MARTES 13 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- La tasa de mortalidad general de los EE.UU. disminuyó en 32 por ciento entre 1970 y 2002, aunque el número absoluto de muertes continúa aumentando, de acuerdo con un nuevo informe.

Los mayores declives se han visto en la enfermedad cardiaca y la apoplejía, mientras que las tasas de muerte por diabetes y enfermedad pulmonar o por enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) aumentaron.

Las muertes por cáncer se redujeron, pero no lo suficiente, apuntaron los autores del informe que aparece en la edición del 14 de septiembre del Journal of the American Medical Association.

"La tasa general de muerte ha disminuido considerablemente", aseguró Elizabeth Ward, coautora del informe y directora de investigación de la vigilancia en el departamento de epidemiología e investigación de la vigilancia de la American Cancer Society en Atlanta. "Aunque hemos progresado en la reducción de la tasa general de muerte, en realidad tenemos dos causas de muerte que continúan aumentando".

En una nota más positiva, los estadounidenses están muriendo por estos tipos de enfermedades importantes a una edad mayor, encontró el informe.

De hecho, las tasas de muerte estandarizadas por la edad han estado disminuyendo desde los años 60. Este año, por primera vez, el cáncer desplazó a la enfermedad cardiaca como la principal causa de muerte entre los estadounidenses menores de 85.

Sin embargo, para los estadounidenses de todas las edades, la enfermedad cardiaca continúa siendo la principal causa de muerte.

Ward y sus colegas examinaron las tendencias en las tasas de mortalidad de las seis causas principales de muerte del país, enfermedad cardiaca, apoplejía, cáncer, EPOC, accidentes y diabetes.

Reportan que la tasa de muerte estandarizada por edad cayó de 1,242 por 100,000 por año en 1970 a 845 para 2002. En términos de porcentaje, los declives más grandes se vieron en la apoplejía (63 por ciento), la enfermedad cardiaca (52 por ciento) y los accidentes (41 por ciento). En números absolutos, los mayores declives fueron en enfermedad cardiaca (262 por 100,000), apoplejía (96 por 100,000) y accidentes (26 por 100,000).

La tasa de mortalidad por todos los tipos de cáncer combinados aumentó entre 1970 y 1990 y luego disminuyó entre 1990 y 2002, para un declive neto de 2.7 por ciento. "Aunque actualmente está en declive, nos gustaría ver mucho progreso en las próximas décadas, porque ciertamente está declinando menos que la enfermedad cardiaca", apuntó Ward.

Las tasas de muerte por EPOC se duplicaron entre 1970 y 2002, mientras que las de diabetes aumentaron en 45 por ciento desde 1987.

De acuerdo con los autores del estudio, el declive en las muertes por accidentes pareció originarse en la introducción del límite de velocidad de 55 mph (unos 88 kph) y del uso obligatorio de los cinturones de seguridad.

El aumento en las tasas de muerte por cáncer hasta 1990 probablemente reflejaba la carga continuada del tabaquismo, mientras que el éxito renovado contra el cáncer luego de 1990 refleja las ganancias en el control del tabaco, además de una detección más precoz y un mejor tratamiento.

El aumento continuado en las tasas de muerte por EPOC se comprende menos, apuntó Ward, "pero probablemente una causa son los efectos muy a largo plazo del tabaquismo, si la persona fumaba anteriormente".

En cuanto a la diabetes, el aumento en las muertes podría simplemente reflejar una mayor prevalencia de la enfermedad, afirmó el Dr. Stuart Weiss, profesor clínico asistente de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York en esa ciudad.

"Todo lo que los datos me muestran es que más personas tienen más diabetes que antes", señaló.

En este caso, la enfermedad cardiaca es el mayor éxito, según los expertos.

"Esto es parte de la revolución en la prevención con los medicamentos que tenemos para prevenir los ataques cardiacos y las apoplejías. Son más fáciles de tomar y tienen menos efectos secundarios", explicó el Dr. Arthur Agatston, profesor asociado de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami. "Esto es sólo la punta del iceberg. Demuestra que nos puede ir mucho mejor en los próximos cinco a diez años".

Algunas de las ganancias sobre la enfermedad cardiaca podrían presagiar futuras ganancias en la diabetes también, "ciertamente con el reconocimiento de que la prediabetes y el control del peso, así como de la importancia del ejercicio", dijo Agatston.

La reducción en las tasas de enfermedad cardiaca también reflejan el declive en el tabaquismo, además de las mejoras en la evaluación preventiva de la presión arterial y el colesterol, añadió Ward.

Más información

Los U.S. Centers for Disease Control and Prevention tienen más información sobre las tasas de mortalidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Elizabeth Ward, Ph.D., director, surveillance research, department of epidemiology and surveillance research, American Cancer Society, Atlanta; Arthur Agatston, M.D., associate professor, medicine, University of Miami School of Medicine; Stuart Weiss, M.D., clinical assistant professor, medicine, New York University School of Medicine, New York City; Sept. 14, 2005, Journal of the American Medical Association
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