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Ovarios transplantados no traerán de nuevo el cáncer

Estudio en ratones demuestra riesgo menor de tumores retornando por injertos

Miércoles, 26 de septiembre (HealthDayNews) La cirugía de transplante para salvaguardar los ovarios que pasan por potencialmente esterilizantes terapias contra el cáncer no parece arriesgar "reinfectarlos" con tumores, un nuevo estudio.

Los ratones que recibieron injertos de tejidos ováricos con sistemas linfáticos malignos no desarrollaron cáncer, según el informe, que aparece en la edición de octubre de la revista "Human Reproduction". Aunque no es un testimonio inequívoco de su seguridad, los expertos quienes llevan a cabo los transplantes opinan que los hallazgos son de confiar y tienen un buen augurio para futuros estudios de los procedimientos.

La cirugía de transplante se realiza para restaurar la fertilidad en mujeres que se tornaron estériles por tratamientos de cáncer u otras terapias, así como aquellas que pasan por menopausia prematura. También puede ayudar a retardar el comienzo de la menopausia, disminuyendo sus síntomas y permitiendo a mujeres mayores quedar embarazadas.

Cada año, los expertos estiman que entre 40,000 y 50, 000 mujeres estadounidenses en edad reproductiva pasan por terapias contra el cáncer que les privan la capacidad de concebir. Y muchas mujeres en Norte América y otras partes han tenido sus tejidos ováricos congelados mientras pasan por el tratamiento esterilizante para combatir el cáncer y otras condiciones.

Los científicos han demostrado que pueden implantar tejido ovárico productor de óvulos en la pared pélvica de las mujeres estériles. Pero este lugar es más difícil para cultivar óvulos de aquél en el antebrazo, que también es más fácil de monitorear para el desarrollo ovular. La operación en el brazo es además y, de alguna forma, menos complicada que la que involucra la pelvis.

Aunque ambas técnicas podrían preservar la fertilidad de un paciente de cáncer, una investigación anterior ha sugerido que el tejido ovárico transplantado puede reinfectarla con tumores.

En el nuevo estudio, un equipo de investigación internacional dirigido por el doctor S. Samuel Kim de la Universidad de Washington en Seattle implantó tejido ovárico de 18 pacientes de cáncer en 30 ratones diabéticos y severamente inmunosuprimidos. Trece de las mujeres padecían de la enfermedad de Hodgkin y cinco tenían linfomas más serios que no eran de Hodgkin, ambos son cánceres del sistema linfático. Tres ratones adicionales recibieron un implante de tejido linfático canceroso de las mujeres.

Luego de más de cuatro meses, se practicó la autopsia a los ratones, y no se encontró que alguno portara señales de cáncer humano, informaron los investigadores. Sin embargo, los tres animales que obtuvieron el tejido linfático canceroso habían desarrollado linfomas que pruebas genéticas determinaron que eran de origen humano.

"Nuestras pacientes fueron seleccionadas deliberadamente por tener la enfermedad de alto riesgo y en los tres año que siguieron la cosecha del tejido, la mitad había muerto de linfoma", expresó Kim en una declaración. "Así pues el estudio fue a base de los escenarios de peores casos de linfomas altamente agresivos que eran probables de ya lo tuvieran esparcido para el tiempo en que el tejido ovárico fue cultivado".

"Parece que con la enfermedad de Hodgkin en particular, es algo seguro de hacer. Pero no sabemos con respecto al cáncer de seno y la leucemia", indicó Roger Gosden, un investigador de fertilidad de McGill University y coautor del más reciente estudio.

Gosden, un pionero en el campo de trasplantes de tejido ovárico, señaló que la seguridad continúa siendo una preocupación significativa. Y aunque es posible preservar los óvulos de una mujer para uso posterior, algunos tratamientos para enfermedades pueden causar un daño irreparable a sus órganos reproductivos y dejarlas incapaces de concebir, añadir.

El doctor Kutluk Oktay, un experto en fertilidad del Colegio Médico Weill de la Universidad de Cornell quien ha llevado a cabo transplantes ováricos, llamó al más reciente trabajo de confianza, ya que muestra que el riesgo [de cáncer nuevo] es inexistente o muy, muy pequeño. Ejecutar tal estudio en humanos sería extremadamente difícil debido a problemas éticos, añadió Oktay.

Oktay indicó que los resultados son particularmente reconfortantes a la luz de sus planes para conducir un estudio extenso, en tantas como 40 mujeres, en el cual implantaría el tejido ovárico de las mismas en sus antebrazos para crear un depósito de óvulos seguro durante la terapia contra el cáncer y otros tratamientos de la pelvis.

Oktay y sus colegas describieron dos pacientes quienes pasaron exitosamente este procedimiento en un artículo publicado esta semana en la "Journal of the American Medical Association".

Qué hacer: Para más sobre reproducción asistida, revisa este lugar la Universidad de Tennesse. También puedes visitar la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva.

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