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La prueba de APS sigue siendo valiosa para el cáncer de próstata

La clave es si el nivel de antígeno prostático específico está aumentando rápidamente

DOMINGO 7 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Durante varios años, los médicos han estado debatiendo el valor de la prueba de antígeno prostático específico para determinar el riesgo de cáncer de próstata de un hombre.

Pero ahora, parece estar emergiendo un consenso, no es el nivel del antígeno en la sangre lo que ayuda a predecir la probabilidad de una enfermedad agresiva, sino si el nivel aumenta rápidamente o no.

Los hombres que tienen niveles de antígeno prostático específico (APS) que aumenta rápidamente, incluso si esos niveles siguen siendo bajos, deberían considerarse a sí mismos en alto riesgo, según Howard Soules, vicepresidente ejecutivo de la Prostate Cancer Foundation, la fuente de apoyo filantrópico más grande del mundo para la investigación del cáncer de próstata.

"En este momento, si su velocidad de APS aumenta a una velocidad extrema, es necesario algún monitoreo adicional del cáncer de próstata", aseguró Soules.

La glándula prostática, que produce el fluido seminal, hace parte del sistema reproductor masculino y se encuentra frente al recto, debajo de la vejiga. Rodea la uretra, el tubo a través del cual fluye la orina. Si es saludable, es más o menos del tamaño de una nuez.

El cáncer de próstata es el segundo tipo más común de cáncer entre los hombres de los EE.UU. y es la segunda causa principal de muerte por cáncer, según la American Cancer Society. Sólo el cáncer de piel es más común y sólo el cáncer de pulmón mata más hombres.

La American Cancer Society estima que habrá cerca de 218,890 casos nuevos de cáncer de próstata en los Estados Unidos en 2007 y cerca de 27,050 personas morirán a causa de la enfermedad. De cada tres hombres a los que se les diagnostica cáncer cada año, a uno se les diagnóstica en la próstata.

A pesar de su prevalencia, es bastante probable sobrevivir al cáncer de próstata. En general, el 99 por ciento de los hombres a los que se les ha diagnosticado cáncer de próstata viven al menos cinco años, según la asociación de oncología. Además, el 92 por ciento sobrevive al menos una década y el 61 por ciento al menos 15 años. Uno de cada seis hombres adquirirá el cáncer de próstata a lo largo de su vida y sólo uno de cada 34 morirá a causa de la enfermedad.

"Estamos viendo gente vivir entre quince y veinte años con cáncer de próstata, cosa que no vimos en los ochentas y los noventas", aseguró la Dra. Susan Slovin, presidenta del comité asesor científico de la National Prostate Cancer Coalition.

Pero la clave es la detección precoz.

El noventa por ciento de todos los cánceres de próstata aún se hallan en la glándula prostática o sólo en las áreas circundantes, según la American Cancer Society. Para esos pacientes, el índice de supervivencia a cinco años es de casi el cien por ciento. Pero para los hombres cuyo cáncer se ha propagado a lugares distantes del organismo para el momento del diagnóstico, este índice cae a 34 por ciento.

La asociación de oncología recomienda evaluaciones anuales para el cáncer de próstata a partir de los cincuenta para la mayoría de los hombres y a los 45 para los hombres de alto riesgo. Entre los que están en alto riesgo se encuentran los negros y los que tienen un pariente que ha sufrido cáncer de próstata antes de los 65.

La evaluación consiste de dos pasos, someterse a un examen digital rectal y a la determinación de los niveles de APS en la sangre.

En el examen rectal, el médico palpa la próstata para determinar si hay alguna protuberancia o dureza que puedan señalar el cáncer.

Y aunque el APS no es un indicador de cáncer sino una proteína creada durante la inflamación de la próstata, los médicos han encontrado que los niveles muy elevados indican un aumento en el riesgo de cáncer.

Ahora, los estudios han demostrado que las pruebas regulares de los niveles de APS pueden indicar el riesgo de cáncer al señalar aumentos o reducciones en los niveles de esta proteína.

"Han estado tratando de determinar si se puede usar el APS como pronosticador al observar una tendencia", aseguró Soules. "Ha encontrado algo de éxito".

Las tendencias del APS, la llamada velocidad, también puede ayudar a guiar el tratamiento del cáncer de próstata, aseguró Slovin, miembro asistente del servicios de oncología genitourinaria del Centro oncológico conmemorativo Sloan-Kettering y profesora del Colegio médico Weill y el hospital de Nueva York, ambos en esa ciudad.

"Si vemos un tratamiento que esté reduciendo el APS rápidamente, obviamente es una respuesta", dijo. "Pero si no cambia o aumenta, deberíamos considerar cambiar de tratamiento".

Si se sospecha el cáncer de próstata, el paciente debe someterse a una biopsia para determinar si está presente.

Slovin anotó que hay una alternativa a la biopsia que se está mostrando muy promisoria.

Por medio de evaluación por IRM del paciente, junto con una sonda endorrectal, es decir, una especie de dedo de goma lleno de gel que presiona las paredes rectales, los médicos están obteniendo resultados asombrosos, dijo.

"Se puede obtener una imagen casi de libro de lo que está al otro lado de la pared rectal", aseguró. "Señala si el cáncer se ha propagado y qué tan invadida está la próstata. También es mínimamente invasiva en comparación con las biopsias.

Más información

Para saber más sobre el cáncer de próstata, visite el National Cancer Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Howard Soules, Ph.D., executive vice president, the Prostate Cancer Foundation, Santa Monica, Calif.; Susan Slovin, M.D., Ph.D., chairwoman of the Scientific Advisory Board for the National Prostate Cancer Coalition, an assistant member of the Genitourinary Oncology Service at Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, and an assistant professor at New York Hospital-Weill Medical College, New York City; American Cancer Society; National Cancer Institute
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