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Adolescentes y sol: Una relación amorosa poco saludable

Se acerca el verano y los expertos instan a los jóvenes a evitar peligrosas sobreexposiciones

VIERNES 28 de mayo (HealthDayNews/HispaniCare) -- A lo largo y ancho del país, millones de adolescentes cuentan los minutos que faltan antes de las vacaciones de verano, ansiosos por ir a la playa, al río, o simplemente al patio trasero para aprovechar al máximo los rayos de sol.

Pero no siempre se dan cuenta, y no quieren saber nada al respecto, de que están haciendo todos los preparativos para tener arrugas y cáncer de piel prematuro, incluso uno mortal, si no se protegen contra las radiaciones ultravioletas del sol.

Un reciente informe de la American Cancer Society muestra que la protección contra el sol no forma parte de los temas que preocupan a los adolescentes de Estados Unidos. Los expertos temen que la epidemia de cáncer de piel, que ya se está dando, empeore aún más en las próximas décadas.

"Una sobreexposición a las radiaciones UV durante la adolescencia puede hacer todos los preparativos necesarios para adquirir cáncer de piel más adelante, en comparación con alguien que no se expuso tanto", afirmó Vilma Cokkinides, directora del programa de vigilancia de factores de riesgo de la sociedad contra el cáncer.

"No estamos transmitiendo muy bien ese mensaje a los chicos", agregó.

¿Qué tan malos hábitos tienen los adolescentes respecto al sol? Pésimos, según los hallazgos del informe publicado el 24 de mayo por la sociedad contra el cáncer titulado Cancer Prevention & Early Detection Facts & Figures 2004, el cual incluyó muchos estudios recientemente publicados.

Cerca de tres cuartos de la gente joven informó haber sufrido quemaduras solares durante los meses del verano. De esos, más de un tercio señaló haber utilizado protector social con protección solar 15 o más cuando se quemó, lo que recalca la necesidad de educar a los jóvenes sobre los intervalos de reaplicación.

El diez por ciento de los niños entre 11 y 18 años afirmó haber utilizado lámparas de rayos ultravioleta el año pasado. Si los padres también lo hicieron, el porcentaje aumentó a 29.5 por ciento.

Otro estudió reveló que menos de un tercio de los jóvenes entre 11 y 18 años utilizó protección solar de cualquier tipo, como gorras, pantalón largo o bloqueador.

Cada año se diagnostican más de un millón de casos de cánceres de piel de células basales o carcinoma escamocelular, según los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.

Se espera que el tipo más serio de cáncer de piel, el melanoma maligno sea diagnosticado en 55,100 estadounidenses en 2004. Para los adultos jóvenes entre 25 y 29, el melanoma es el tipo más común de cáncer, según los CDC.

Es más probable que aquellos jóvenes que piensan que es más probable que su piel se broncee y no que se queme caigan dentro de la categoría de adoradores del sol, afirmó Cokkinides.

"Lo que necesitan entender, algo que probablemente no estemos comunicando bien en los mensaje de salud, es la preocupación sobre la sobreexposición al sol", dijo. "Estamos observando cánceres de piel en pacientes cada vez más jóvenes".

La falta de hábitos de protección contra el sol entre los jóvenes es "ubicua", declaró el Dr. David Goldberg, dermatólogo y vicepresidente de la Skin Cancer Foundation, un grupo educativo sin ánimo de lucro con sede en Nueva York.

"No están recibiendo el mensaje [sobre los peligros del sol] y creo que la razón por la que no les está llegando es porque no lo estamos comunicando correctamente", dijo.

"Les estamos diciendo que si toman mucho sol tendrán cáncer de piel. Esa es una realidad muy remota [para que tenga algún impacto]", afirmó Goldberg.

En su consultorio, Goldberg y sus colegas hacen las cosas de otra manera. "Si te quemas con el sol", le dice a los pacientes jóvenes, "te duele, es doloroso y a ti no te gusta que te duela. Si tomas demasiado el sol, te vas a ver como un viejo".

"Para ellos, el cáncer es difícil de entender y sólo lo adquieren los viejos", agregó Goldberg. "Nos enfocamos en el asunto del dolor o en verse feo".

Las escuelas no han colaborado demasiado con este esfuerzo, concordaron Cokkinides y Goldberg. No existen políticas de seguridad bajo el sol en la mayoría de las escuelas primarias, de enseñanza media y de secundaria, según una encuesta del gobierno.

Estas políticas funcionan, afirmó Cokkinides, y podrían incluir sombra adecuada en áreas de juego o distribución de bloqueador solar por parte de los maestros.

La Skin Cancer Foundation está lanzando un programa de concienciación en las escuelas, comentó Goldberg, para enseñar a los niños a buscarse lunares y para evitar los efectos perjudiciales del sol, entre otras medidas.

Goldberg está de acuerdo con los "bronceados artificiales", esos que los jóvenes se aplican en casa o en un salón de belleza. "Bueno, los bronceados artificiales se ven muy bien", dijo, comparados con los de años anteriores que tendían a hacer que la piel se viera anaranjada. "Y no le hacen ningún daño a la piel. El principal ingrediente, dihidroxiacetona (DHA) es un azúcar incoloro que oscurece el tono de la piel".

Cokkinides insta a los padres, incluso los de los adolescentes más tercos, a no abandonar las advertencias sobre los peligros de la radiación ultravioleta. Insístales en el uso de bloqueador y en otros hábitos como usar gorras o sombreros y ropa de mangas largas, aconsejó. Recuérdeles que deben reaplicarse bloqueador cada dos horas o después de nadar o sudar.

Más Información

Para saber más acerca del cáncer de piel, visite laAmerican Cancer Society y la Skin Cancer Foundation.

FUENTES: Vilma Cokkinides, Ph.D., epidemiologist and director, Risk Factor Surveillance, American Cancer Society, Atlanta; David Goldberg, M.D., dermatologist and vice president, Skin Cancer Foundation, New York City
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