El método de esperar retrograda pequeños crecimientos uterinos

Estudio encuentra que muchos desaparecen sin causar síntomas

Lunes, primero de julio (HealthDayNews) -- Menos puede ser más al momento de tratar pequeños crecimientos uterinos no cancerosos como pólipos o fibromas.

Esa es la conclusión de un nuevo estudio, que encontró que muchos de estos pequeños crecimientos simplemente desaparecerán por cuenta propia.

El estudio, el primero en documentar el progreso natural de pólipos, aparece en la edición de julio de "Obstetrics & Gynecology".

Expertos dicen que son buenas noticias para las mujeres que desean evitar cirugía, que es generalmente el tratamiento más recomendado para este tipo de anomalías uterinas.

"Si el pólipo o fibroma es pequeño y la mujer no experimenta síntomas, entonces toma un momento y observa que el método sea justificado", dijo el Dr. Bradley J. Van Voohris, autor del estudio y profesor de endocrinología reproductiva en el Colegio de Medicina de la Universidad de Iowa.

Para el Dr. Steven Goldstein, quien no formó parte del estudio pero su investigación propia fue citada en el nuevo informe, los resultados son alentadores aunque elevan algunas dudas.

"Con certeza, este estudio valida la importancia de tomar un método conservador de veamos qué pasa", dijo Goldstein. Sin embargo, también se mostró preocupado debido a que la imagen fuera tan detallada "que pudo haber causado irregularidades ordinarias en la topografía del útero que hiciera parecer como pequeños crecimientos aunque no estuviesen allí".

Cuando una mujer se encuentra en su periodo menstrual, esa topografía puede cambiar, explicó Goldstein, que puede ser responsable de por qué lo que parecían ser pequeños crecimientos también parecieron haber desaparecido.

Lo que hizo posible este estudio fue el uso de imágenes ultra detalladas a través de songrafía salina. Este método moderniza el ultrasonido, con la ayuda de una inofensiva solución salina inyectada al útero justo antes que la imagen se refleje. La solución, que fluye gradualmente en los pequeños recodos y grietas del útero, tiene la habilidad de elevar e iluminar superficies irregulares, facilitando la identificación de hasta la anomalía uterina más pequeña.

Van Voohris dijo que la experiencia extensiva de los sonógrafos participantes del estudio, se acopló con las tomas claras, permitiéndoles determinar los crecimientos además de pólipos fibromas, aunque fueran pequeños.

"Claramente, mientras más pequeño sea el pólipo o fibroma desde el primer examen, mayor tendencia tendrá a retrogradar en el segundo examen", dijo Van Voohris.

Mientras los autores dicen que no están seguros de cómo los crecimientos pequeños pueden haber desaparecido, Van Voohris cree que dos de cada cuatro pacientes con pólipos pueden haber retrogradado al crecimiento lo que describieron como periodos menstruales excepcionalmente peligrosos. Lo mismo puede ocurrir a las mujeres que tuvieron fibromas.

"Antes que tuviéramos estas herramientas de diagnóstico de alta definición creo que muchas mujeres tuvieron pólipos o fibromas que desaparecieron por cuenta propia y tal vez pasó durante lo que se describiría como periodos ocasionalmente abundantes", dijo.

El nuevo estudio incluyó sólo 64 mujeres cuya edad promedio era 44. Cada una recibió sonogramas salinos, algunos con 2.5 años de separación. Durante ese tiempo, las mujeres completaron los cuestionarios de "síntomas" diseñados primariamente para evaluar episodios de sangrado uterino anormal, una indicación significativa de pólipos o fibromas.

Siete mujeres fueron encontradas con pólipos durante el primer examen de ultrasonido, mientras otras 11 fueron diagnosticadas con un total de 18 fibromas.

En el segundo examen, cuatro de las siete mujeres diagnosticadas con pólipos no mostraron señal de crecimiento. Además, seis fibromas diagnosticados inicialmente en cuatro mujeres durante el primer examen no fueron reflejados durante el segundo examen.

"Claramente hubo una regresión en estas mujeres", dijo Van Voohris. "Pero debo señalar que los pólipos y fibromas que retrogradaron eran pequeños, mientras los más grandes que aparecieron en el primer ultrasonido, siguen presente".

En ambos casos, Van Voohris cree que su estudio demuestra claramente que sólo los doctores tienen la habilidad de encontrar estos crecimientos en etapa temprana "no debemos equiparar mejores diagnósticos con la necesidad de intervención quirúrgica temprana, particularmente si la mujer no sufre síntomas de molestias".

Qué hacer

Para una hoja de datos sobre sonografía salina, visita Phillips Medical Systems.

Para más información sobre pólipos, visita la página de About.com. Para conocer más en torno a tumores, visita Fibroide-Choice.com.

Fuentes: Bradley J. Van Voohris, M.D., profesor de endocrinología reproductiva, Colegio de Medicina de la Universidad de Iowa, Iowa City; Steven Goldstein, M.D., profesor de obstetricia y ginecología, Escuela de Medicina de la Ciudad de Nueva York, Ciudad de Nueva York; julio de 2002 Obstetrics & Gynecolgy
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