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La deficiencia de vitamina D podría aumentar el riesgo de muerte

Expertos afirman que el estudio está entre los primeros en mostrar tal efecto de un nutriente

LUNES, 23 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las personas que tienen enfermedad cardiaca y niveles bajos de vitamina D podrían estar en mayor riesgo de morir por todas las causas y sobre todo por enfermedades cardiovasculares, sugiere un estudio reciente.

Alrededor del 50 al 60 por ciento de las personas mayores en América del Norte y el resto del mundo tienen niveles insuficientes de vitamina D. Lo mismo sucede con las personas más jóvenes. Los niveles bajos de vitamina D, que puede provenir de exposición a la luz del sol o de complementos, se han asociado a caídas, fracturas, cáncer, disfunción del sistema inmunitario, enfermedades cardiovasculares y presión arterial alta, informan los investigadores. Ahora, un estudio reciente relaciona a la deficiencia de vitamina D con el riesgo de muerte.

"Se trata de un estudio muy importante que muestra que la vitamina D baja, y niveles hormonales bajos de vitamina D, se asocian a la mortalidad cardiovascular y la mortalidad misma en una población de pacientes de enfermedad de la arteria coronaria", señaló Robert U. Simpson, profesor del departamento de farmacología de la Facultad de medicina de la Universidad de Michigan. Simpson no participó en el estudio.

"Este estudio respalda el interés actual en aumentar el requerimiento diario mínimo de vitamina D y fomentar una mejor vigilancia del estado de la vitamina D en la población general, y específicamente en los pacientes de enfermedades cardiacas", apuntó Simpson.

El informe fue publicado en la edición del 23 de junio de la revista Archives of Internal Medicine.

En el estudio, el Dr. Harald Dobnig, de la Universidad de medicina de Graz, en Austria, y sus colegas, recolectaron datos sobre los niveles de vitamina D en casi 3,300 pacientes que se sometían a una angiografía.

Tras más de siete años de seguimiento, 737 pacientes habían muerto, 463 de ellos por una enfermedad cardiovascular.

El equipo de Dobnig encontró que los índices de mortalidad por cualquier causa, y por la enfermedad cardiovascular, eran mayores entre la gente que tenía los niveles más bajos de vitamina D.

"Además de los efectos probados de la vitamina D sobre el metabolismo óseo y la función neuromuscular, los niveles apropiados en suero se asocian a una menor mortalidad", escribieron los investigadores.

"Aunque no se ha probado, parece posible que al menos parte de este efecto se deba a una disminución en el perfil de riesgo que promueve la aterosclerosis y previene los puntos finales cardiovasculares", concluyeron.

El Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, señaló que observaciones similares sobre los niveles bajos de vitamina E y el beta caroteno y la mortalidad cardiovascular no se confirmaron cuando se evaluó la complementación vitamínica en ensayos clínicos.

"Los ensayos clínicos prospectivos aleatorios de la complementación con vitamina D que demuestren una reducción en la mortalidad cardiovascular son indispensables antes de que se pueda hacer ninguna recomendación sobre el tratamiento", enfatizó Fonarow. "Los pocos ensayos clínicos sobre la complementación con vitamina D llevados a cabo hasta ahora han sido bastante decepcionantes".

Otro estudio encuentra que la vitamina D también parece tener que ver con la prevención de la insuficiencia cardiaca.

En un estudio publicado en línea en la revista Journal of Cardiovascular Pharmacology, Simpson, farmacólogo de la Universidad de Michigan, mostró que la vitamina D podía prevenir que las ratas desarrollaran insuficiencia cardiaca.

Tras trece semanas, el equipo de Simpson encontró que las ratas propensas a la insuficiencia cardiaca que recibían complementos de vitamina D tenían señales de insuficiencia cardiaca significativamente más bajas que ratas similares que no recibieron el nutriente.

Los corazones de las ratas tratadas pesaban menos y se esforzaban menos en cada latido. Sin embargo, se mantuvo la presión arterial, lo que indicaba que no hubo una reducción en la función cardiaca, según el informe.

Más información

Para más información sobre la vitamina D, visite MedlinePlus.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Robert U. Simpson, Ph.D., professor, department of pharmacology, University of Michigan School of Medicine, Ann Arbor; Gregg C. Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; June 23, 2008, Archives of Internal Medicine; online issue, Journal of Cardiovascular Pharmacology
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