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La desfibrilación llega tarde en el treinta por ciento de los casos hospitalarios

Estudio señala que el tratamiento cardiaco no siempre comienza dentro de los dos minutos recomendados

MIÉRCOLES 2 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halló que cerca de la tercera parte de los pacientes que sufren un ataque cardiaco en los hospitales no reciben una descarga suministrada por un desfibrilador para reiniciar los latidos del corazón dentro de los dos minutos recomendados por la American Heart Association.

Según los autores del estudio, este retraso reduce significativamente las probabilidades de supervivencia de un paciente.

"Hasta ahora, la recomendación de la desfibrilación en cuestión de dos minutos se basaba en opiniones de expertos", aseguró el Dr. Paul S. Chan, quien dirigió el estudio mientras trabajaba en la Universidad de Michigan y ahora es cardiólogo del Instituto cardiaco Mid-America de Saint Luke, en Kansas City, Missouri. "No había estándares claros. Este estudio ayuda a apoyar la recomendación de los dos minutos".

Los hallazgos aparecen publicados en la edición del 3 de enero del New England Journal of Medicine.

El ataque cardiaco es un problema hospitalario demasiado común. Según los autores del estudio, se calcula que 750,000 pacientes experimentan ataques cardiacos en los hospitales estadounidenses cada año.

Chan y sus colaboradores identificaron cerca de 6,800 pacientes que sufrieron un ataque cardiaco en 369 hospitales que participaron en el Registro nacional de reanimación cardiopulmonar. En general, el tiempo de respuesta parecía impresionante y la desfibrilación generalmente comenzaba en promedio un minuto después de que se había detenido el corazón.

Pero la desfibrilación no comenzó hasta después de dos o más minutos en 2,045 casos, el 30.1 por ciento del total. El estudio halló que apenas el 22.2 por ciento de ese subgrupo de pacientes sobrevivió y abandonó el hospital, en comparación con el 39.9 por ciento de los que recibieron desfibrilación precoz.

"Si tuviéramos la capacidad de mirar todos los hospitales del país, las cifras quizá sean peores", especuló Chan al referirse tanto al momento en que comienza la desfibrilación como a las probabilidades de supervivencia. "Estos son los hospitales de mejor desempeño, los que emiten informes trimestrales".

El estudio señaló que era más probable que se retrasara la desfibrilación en los hospitales que tenían menos de 250 camas, en las unidades hospitalarias en las que los pacientes no estaban siendo monitorizados continuamente, para los pacientes ingresados por diagnósticos distintos de enfermedad cardiaca, a "deshoras" (las noches y los fines de semana), y para los pacientes negros.

"Pero hallamos retrasos en todos los tipos de camas y unidades hospitalarias", aseguró Chan. No está claro qué se puede hacer para acelerar la respuesta en todos los hospitales, dijo.

Monitorizar la función cardiaca de todos los pacientes podría hacer una diferencia, dijo, "pero sólo podemos especular porque no contamos con ensayos de intervención para determinar si eso podría hacer una diferencia".

Los cambios en la práctica en algunos hospitales también podrían conducir a mejoras, aseguró Chan. Por ejemplo, algunos hospitales no le permiten a las enfermeras que detectan un problema usar un desfibrilador sino que deben llamar a un médico o a una enfermera especialmente capacitada, dijo.

"Quizá deberíamos poner desfibriladores externos a disposición de más unidades", aseguró Chan. "Esa es una situación potencial que podría tener efectos significativos sobre el tiempo. Además, los hospitales podrían establecer equipos de emergencia para que intervinieran en caso de ataque cardiaco".

El efecto de dichas medidas tendrá que ser examinado en la vida real, aseguró Chan. Se están planeando ensayos con equipos de intervención rápida, dijo.

La Dra. Leslie A. Saxon, jefa de cardiología de la Universidad del sur de California, está proponiendo otro método para resolver el problema en un editorial acompañante en la revista, la monitorización continua de todos los pacientes hospitalizados.

"Tenemos que monitorizarlos dondequiera que estén", aseguró Saxon. "No necesitan estar en una unidad especializada. Podríamos establecer un sistema automatizado de electrodos para la detección rápida de las arritmias. Los dispositivos de desarrollo de detección ya existen".

Este estudio es importante, dijo, "porque señala una necesidad entre los pacientes hospitalizados. Hay que tener estas cosas [los desfibriladores] en la habitación de todos los pacientes. Incluso la persona encargada de la limpieza de la habitación puede estar capacitada para usarlos. Yo paso mucho tiempo pensando en maneras de evitar la muerte repentina".

Más información

Para más información sobre los desfibriladores, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Paul S. Chan, M.D., cardiologist with Saint Luke's Mid-America Heart Institute, Kansas City, Mo.; Leslie A. Saxon, M.D., FACC, chief, cardiology, University of Southern California, Los Angeles; Jan. 3, 2008, New England Journal of Medicine
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