Un parche ayuda al corazón a desarrollar células nuevas

Estudio con ratas sugiere una manera de reparar el tejido cardiaco perdido

LUNES 16 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que un parche especial implantado en un área dañada del corazón regenera las células cardiacas luego de un ataque cardiaco, y mejora la función cardiaca.

El éxito con el parche en las ratas podría conducir a métodos nuevos de reparar corazones humanos dañados y posiblemente evitar a algunos pacientes la necesidad de un transplante de corazón, según el informe de los investigadores en la edición en línea del 15 de julio de Nature Medicine.

"Normalmente, los corazones humanos adultos no se regeneran porque el corazón no fabrica más cardiomiocitos (células de músculo cardiaco) luego de una lesión", explicó el Dr. Bernhard Kuhn, investigador líder del Departamento de cardiología del Hospital infantil de Boston. "Sería deseable inducir al corazón a fabricar cardiomiocitos nuevos luego de una lesión".

Con tal fin, el equipo de Kuhn creó un parche que contiene un compuesto llamado periostina, que ayuda a los cardiomiocitos a dividir y multiplicarse. "Si eso sucede durante varios ciclos, se logra un aumento en los cardiomiocitos", aseguró. "Entonces, los cardiomiocitos perdidos son reemplazados".

La periostina es un componente natural de un tejido que rodea las células. Viene de la piel que yace alrededor de los huesos y ayuda a estimular a las células a dividirse.

Durante un ataque cardiaco, las células cardiacas mueren por falta de sangre y oxígeno. Este daño impide que el corazón funcione normalmente. Típicamente, el tejido cardiaco perdido o dañado no puede volver a crecer.

En sus experimentos, el equipo de Kuhn hizo parches de un material llamado Gelfoam y empapó los parches con periostina. Pusieron los parches en el músculo cardiaco dañado de ratas a las que se había inducido un ataque cardiaco.

Luego de doce semanas, las ratas que recibieron tratamiento con el parche de periostina experimentaron una mejora de 16 por ciento en la capacidad de bombeo del corazón. También tuvieron menos cicatrización del tejido cardiaco, una reducción en el tamaño del área dañada del corazón y más vasos sanguíneos alimentando el área. En comparación, las ratas que recibieron un parche sin periostina no mostraron cambios en la función cardiaca.

Los corazones de las ratas tratadas con periostina mostraron un aumento de 100 veces en la cantidad de células cardiacas y un promedio de 6 millones de células cardiacas más, lo que supera de lejos la cantidad de células moribundas.

La ventaja de esta técnica es que no exige células nuevas, como células madre, para suscitar el crecimiento de nuevas células cardiacas. Las células madre también podrían migrar a otras partes del organismo y tener consecuencias desconocidas, agregó Kuhn. El parche "tampoco es de base genética, por lo que no hay terapia genética", dijo.

Es posible que esta misma técnica se pueda usar en pacientes de enfermedad cardiaca grave, aseguró Kuhn. Aunque la técnica podría no restablecer la función cardiaca a la normalidad, podría haber una mejora significativa, dijo.

"En ese momento, la única terapia de reemplazo del miocardio probada biológicamente es el transplante de corazón", señaló Kuhn. "Con este método, si usted estuviera en una lista de transplante, podría ser posible dejar de estar en ella", dijo. "Este podría ser un método revolucionario para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca".

Una experta estuvo impresionada con los hallazgos.

"Este trabajo es importante al menos de dos maneras, pues ayuda a mejorar nuestra compresión de las vías moleculares que regulan el reingreso al ciclo celular de los cardiomiocitos de los adultos, además de que puede formar una base para terapias novedosas a partir de la movilización de las propias células del corazón", aseguró Gordana Vunjak-Novakovic, profesora de ingeniería biomédica del Centro médico de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York y codirectora del Centro de recursos de ingeniería de tejidos de los U.S. National Institutes of Health.

"Sería interesante ver la extensión de este trabajo a las células humanas y a otros tipos de células, como las células madre cardiogénicas que también podrían ser afectadas por la periostina", aseguró Vunjak-Novakovic.

Otro experto hizo eco de esa opinión.

"Esta investigación demuestra de manera muy bonita que la periostina indujo el reingreso de los cardiomiocitos al ciclo celular", aseguró el Dr. Gregg C. Fonarow, director del Centro de cardiomiopatía Ahmanson-UCLA de la Universidad de California en Los Ángeles.

En lugar de necesitar introducir células completamente nuevas al corazón dañado, podría ser posible inducir a los cardiomiocitos existentes a crecer y por ende regenerar músculo cardiaco de funcionamiento normal, aseguró Fonarow, quien es también profesor de medicina clínica de la UCLA.

"La capacidad para mejorar la regeneración cardiaca se muestra bastante promisoria como estrategia de tratamiento novedoso para [el ataque cardiaco] complicado por la disfunción ventricular izquierda y la insuficiencia cardiaca crónica", aseguró.

Pero los estudios con ratas no le pueden dar a los científicos tanta información, agregó Fonarow. "Hacen falta estudios adicionales con cardiomiocitos de adultos humanos y, al final, ensayos clínicos", concluyó.

Más información

Para saber más sobre cómo funciona el corazón, diríjase a la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Bernhard Kuhn, M.D., department of cardiology, Children's Hospital Boston; Gordana Vunjak-Novakovic, Ph.D., professor, biomedical engineering, Columbia University Medical Center, New York City, and co-director, Tissue Engineering Resource Center, U.S. National Institutes of Health, Bethesda, Md.; Gregg C. Fonarow, M.D., professor, clinical medicine, and director, Ahmanson-UCLA Cardiomyopathy Center, University of California, Los Angeles; July 15, 2007, Nature Medicine online
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