Detenida prueba de terapia hormonal

Se interrumpe parte de estudio nacional luego de encontrar que los riesgos a la salud sobrepasan los beneficios

By Amanda Gardner HealthDay Reporter

Updated on June 15, 2022

Martes, 9 de julio, (HealthDayNews) -- Investigadores han detenido una parte de la revisión masiva de riesgos a la salud a mujeres posmenopáusicas.

El estudio nacional estaba examinando los efectos de la terapia de reemplazo hormonal (TRH), que utilizaba una combinación de estrógeno y progestina, pero fue interrumpido abruptamente luego de encontrarse que los riesgos a la salud sobrepasan los beneficios.

La prueba se canceló luego de 5.2 años de seguimiento promedio, o más de tres años antes de su duración esperada de 8.5 años.

Un artículo en la publicación del 17 de julio de "Journal of the American Medical Association" reporta que las mujeres que tomaban la común combinación de terapia hormonal experimentaron un incremento de 29 por ciento en los índices de problemas de cardiopatía coronaria, en comparación con las mujeres que tomaban un placebo.

Además, los índices de derrames fueron 41 por ciento mayor en mujeres quienes recibían ambas hormonas; los porcentajes de coágulos sanguíneos se duplicó; las tasas de cáncer de seno invasivo fueron 26 por ciento más altas; y las enfermedades cardiovasculares en total aumentaron en un 22 por ciento.

Por el lado positivo, las mujeres quienes tomaban el estrógeno y la progestina experimentaron un 37 por ciento de disminución en los índices de cáncer colorrectal; los índices de fractura de caderas disminuyeron en un tercio; y las fracturas totales decrecieron en 24 por ciento.

El doctor Philip Sarrel, un profesor emérito de obstetricia, ginecología y psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, señaló que los resultados del estudio se pudieron detectar por el tipo de progestina (acetato de medroxiprogesterona) que se utilizó.

Básicamente, el tipo de progestina utilizada para contrarrestar los efectos benéficos del estrógeno, indicó Sarrel.

"Lo que sabemos de la investigación básica de muchas, muchas otras pruebas es que los efectos del estrógeno son protectores, pero su mecanismo de acción depende de los receptores de estrógeno. Y el medicamento utilizado en la prueba que se detuvo es una combinación de estrógeno con progestina que es un muy potente regulador del estrógeno protector", añadió Sarrel.

El estudio era parte de una revisión más amplia conocida como la Iniciativa de la Salud de la Mujer (WHI, por sus siglas en inglés).

"Hemos buscado durante mucho tiempo la respuesta a esta interrogante: ¿Previene la terapia hormonal posmenopáusica la cardiopatía? y, de ser así, ¿cuáles son los riesgos? La respuesta importante para WHI es que la forma combinada de la terapia hormonal es poco probable que beneficie al corazón", dijo en una declaración preparada el doctor Claude Lenfant, director del Instituto del Corazón, Pulmón y Sangre.

"Los riesgos de cáncer y cardiovasculares del estrógeno y la progestina pesan más que cualquier beneficio; y un incremento de 26 por ciento en el riesgo de cáncer de seno es un precio demasiado alto a pagar, incluso si hubiese algún beneficio cardiaco" añadió Lenfant. "De manera similar, los riesgos exceden los beneficios de menos fracturas de caderas".

La WHI es una prueba clínica en progreso patrocinada por los Institutos Nacionales de la Salud que está diseñada para evaluar las principales causas de muerte y de incapacidad en la mujeres posmenopáusicas. La meta general es reducir la cardiopatía coronaria, el cáncer colorrectal y el cáncer de seno, así como las fracturas causadas por la osteoporosis en las mujeres en este grupo de edades.

La porción cancelada de la prueba estaba evaluando los riesgos y beneficios involucrados en utilizar la preparación hormonal mayormente recetada en este país. Siete millones de mujeres en la actualidad utilizan esta combinación a diario.

De acuerdo con los autores de un editorial en la misma edición de "Journal of the American Medical Association"(JAMA), un 38 por ciento de las mujeres posmenopáusicas en los Estados Unidos utilizan la TRH. La Administración Federal de Drogas y Alimentos de los EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado la TRH para alivio de los síntomas de la menopausia y la prevención de la osteoporosis, pero muchas mujeres la usan para evitar otros padecimientos de la edad avanzada.

La prueba el primer estudio controlado, realizado al azar, de la terapia hormona combinada reclutó 16,608 mujeres saludables entre las edades de 50 y 79 años.

El monitoreo formal comenzó en 1977 y, para finales de 1999 la Junta de Monitoreo de Seguridad y Datos del estudio se percató de que algunas de las mujeres estaban teniendo problemas cardiovasculares, aunque no lo suficiente como para cancelar la revisión. En verano del 2000 y 2001, la junta notó más indicaciones de incremento en ataques cardiacos, derrames y coágulos sanguíneos, pero todavía entendía que el cuadro general no estaba claro.

En mayo de 2002, cuando estaba claro que los peligrosos efectos cardiovasculares persistían, se detuvo el estudio.

Los autores del artículo de JAMA enfatiza que los números siguen siendo bajos: en el transcurso de un año, 10,000 mujeres que toman estrógeno y progestina podrían experimentar siete "eventos cardiovasculares" adicionales, ocho derrames adicionales, ocho cánceres de seno invasivo, seis cánceres colorrectales menos y cinco fracturas de cadera menos que las mujeres que no toman las hormonas.

Sin embargo, cuando se multiplicó por los millones de mujeres quienes utilizan la combinación de estrógeno con progestina, el daño podría ser significativo, indicaron los autores.

La otra parte de la prueba de reemplazo hormonal, que está evaluando los efectos del estrógeno por sí solo, continúa.Mientras tanto, los funcionario instan a las mujeres a evaluar otros métodos probados para prevenir varios problemas de salud.

"Las mujeres posmenopáusicas quienes podrían haber sido candidatas para el estrógeno combinado con progestina ahora deben enfocarse en tratamientos comprobados para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluyendo medidas para prevenir y controlar la hipertensión arterial, el colesterol alto en la sangre y la obesidad", indicó Lenfant. "Este esfuerzo no podría ser más importante; la cardiopatía sigue siendo el asesino número uno de las mujeres estadounidenses".

Qué hacer

Para más información sobre este y otros estudio de WHI, visita la Iniciativa de Salud de la Mujer. Para saber más sobre la cardiopatía y las mujeres, visita los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

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