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Hallan que los pacientes de válvula cardiaca están en riesgo

El tamaño de la abertura de la válvula mitral podría determinar si la cirugía es necesaria

MIÉRCOLES 2 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- El cierre inadecuado de la válvula mitral del corazón puede significar problemas serios para las personas con la afección, aunque algunos individuos podrían no presentar los síntomas.

En esos casos, la cuestión sobre si hace falta una cirugía se acaba de hacer menos complicada, gracias a un estudio que aparece publicado en la edición del 3 de marzo del New England Journal of Medicine.

El estudio sugiere que los médicos pueden tomar la decisión de tratar quirúrgicamente la regurgitación de la válvula mitral, en la que la sangre fluye de regreso a la aurícula cardiaca, simplemente midiendo el tamaño de la abertura anormal de la válvula.

"Los pacientes deberían tener en cuenta que la regurgitación severa de la válvula mitral aumenta su riesgo de muerte incluso cuando no presentan los síntomas. También deberían saber que ahora contamos con una técnica que permite establecer qué tan grave es lo grave y quién se beneficiaría más de una intervención anticipada", aseguró el Dr. Maurice Enriquez-Sarano, director de la clínica para el tratamiento de la enfermedad de las válvulas cardiacas de la Clínica Mayo.

La válvula mitral controla el flujo sanguíneo desde la aurícula izquierda del corazón hacia el ventrículo izquierdo, la cámara que bombea la sangre hacia el cuerpo. Si la válvula mitral no se cierra adecuadamente, parte de la sangre fluye de nuevo hacia la aurícula. La regurgitación, con el tiempo, causa un agrandamiento malsano de la aurícula. La cirugía se hace necesaria cuando aparecen síntomas como fatiga, mareo y falta de aliento, aunque muchas personas pueden moverse libremente con una válvula cardiaca defectuosa sin síntomas evidentes.

El equipo de la Clínica Mayo le hizo seguimiento a los resultados de 456 de las personas con esa afección durante cinco años, a través de imágenes de ultrasonido de sus corazones y del registro de otros factores que podrían afectar su salud. Tres factores saltaron a la vista, la edad, la presencia de diabetes, y el tamaño de la abertura que permitía el regreso de la sangre a la aurícula.

El estudio halló que las personas con una abertura mayor a 40 milímetros cuadrados tenían resultados muy malos. Su riesgo de morir en los siguientes cinco años era casi tres veces mayor que el de aquellos sometidos al tratamiento con medicamentos, mientras que su riesgo de morir por afecciones cardiacas fue más de cinco veces superior al riesgo de ataque cardiaco u otras crisis del corazón.

Ese exceso de riesgos desapareció cuando la cirugía fue realizada para reparar la válvula mitral, aseguró Enriquez-Sarano.

"Las personas a las que se les hizo la cirugía respondieron sumamente bien", sostuvo Enriquez-Sarano. "Las personas que son operadas, aún si no presentan los síntomas, obtienen resultados excelentes a largo plazo. En esencia, podemos restablecer la esperanza de vida a niveles normales".

Por mucho tiempo, los cardiólogos han sabido que la cirugía es necesaria para tratar la regurgitación de la válvula mitral, pero ha habido incertidumbre sobre cuándo operar, comentó. Las directrices de la American Heart Association recomiendan practicar las cirugía cuando aparezcan los síntomas o cuando haya indicios de función inadecuada del ventrículo izquierdo.

"Este estudio ahora nos permite detectar a un grupo al que hemos identificado de alto riesgo y al cual podemos considerar para cirugía", sostuvo Enriquez-Serano.

La regurgitación de la válvula mitral es un problema que afecta a cada vez más estadounidenses con el envejecimiento de la población, pues su incidencia aumenta con la edad. Según la American Heart Association, al menos dos millones de estadounidenses tienen ahora el problema. Se espera que esta cifra aumente al menos 3.8 millones para 2030.

Los resultados del estudio "confirman lo que muchos de los médicos habíamos sospechado por mucho tiempo, que una persona con regurgitación de la válvula mitral debe ser operada lo más pronto posible", aseguró el Dr. Curt M. Rimmerman, cardiólogo de planta de la Clínica Cleveland.

Dice que los resultados probablemente afectarán su práctica, pues trata muchos pacientes con problemas de la válvula mitral.

"En nuestra institución, muchas veces le hemos hecho un seguimiento a pacientes asintomáticos mediante un ecocardiograma de esfuerzo una vez al año y con educación acerca de los síntomas", explicó. "Este artículo sugeriría que deberíamos operar antes".

Más información

Los problemas de la válvula mitral y su tratamiento se describen en Society of Thoracic Surgeons.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Maurice Enriquez-Sarano, M.D., director, Mayo Clinic valvular heart disease clinic, Rochester, Minn.; Curt M. Rimmerman, M.D., staff cardiologist, Cleveland Clinic; March 3, 2005, New England Journal of Medicine
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