Agencias locales de sanidad fallan en tiempo de respuesta al bioterrorismo

Prueba de Rand halló que algunos miembros del personal hacían caso omiso a las llamadas o daban consejos inadecuados

MARTES 30 de agosto (HealthDayNews/HispaniCare) -- Según sostiene un informe reciente, algunas agencias locales sanitarias de los EE.UU. no están preparadas para responder rápidamente a los brotes de enfermedades infecciosas y actos de bioterrorismo.

Investigador de la Rand Corp, una empresa sin fines de lucro, examinaron las capacidades de las agencias locales para cumplir con los estándares federales de respuesta a los casos urgentes de enfermedades infecciosas como la peste bubónica, el ántrax o el botulismo.

El estándar de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention es un tiempo de respuesta de 30 minutos, sin importar qué hora del día o qué día de la semana. Sin embargo, de las 19 agencias sanitarias locales a las que llamaron en 18 estados, apenas dos cumplieron con el estándar constantemente, según el informe, y tres agencias nunca respondieron a las primeras cinco llamadas que recibieron.

En un caso, luego de describir los síntomas clásicos de la peste bubónica, un trabajador sanitario le dijo a quien llamaba que no se preocupara y "volviera a la cama" porque no se habían reportado más casos.

En otra llamada, uno de los investigadores reportó un caso que parecía de botulismo y se le dijo lo siguiente: "Tiene razón, parece botulismo. Yo no me preocuparía mucho si fuera usted".

El estudio de Rand, financiado por el U.S. Department of Health and Human Services, aparece reseñado en la edición en línea del 30 de agosto de Health Affairs.

"Desarrollamos una prueba para determinar si los departamentos locales de sanidad podían o no cumplir con las recomendaciones de los CDC", explicó el autor principal del informe, el Dr. David J. Dausey, investigador asociado de políticas de Rand. "Desde el principio, los departamentos sanitarios dijeron que tenían sistemas implementados para responder las 24 horas del día, siete días a la semana".

En su encuesta, Dausey y sus colegas llamaron a los departamentos locales de salud durante un período de nueve meses para comprobar sus respuestas a un informe de un posible brote de una enfermedad infecciosa.

Los investigadores fingieron ser médicos de hospitales locales. Las llamadas se realizaron a distintas horas del día, relató Dausey. En el estudio se incluyeron agencias sanitarias grandes y pequeñas en áreas tanto metropolitanas como rurales.

"Lo bueno fue que el 91 por ciento de las agencias sí volvió a llamar dentro de la siguiente media hora", aseguró Dausey.

Sin embargo, otras respuestas a las llamadas tomaban fácilmente entre un minuto y dos días, según hallaron los investigadores. Los investigadores hallaron que los retrasos eran más comunes al final del día de trabajo, en las noches y los fines de semana.

Además, algunos de los que respondieron a los informes de enfermedades parecían no contar con entrenamiento en enfermedades infecciosas y otros le dieron consejos inadecuados a quienes llamaron, dijo Dausey.

Pero agregó que "en la mayoría de los casos, los departamentos sanitarios contaban con alguien que tenía los conocimientos clínicos necesarios y devolvió la llamada".

Dausey considera que la prueba demuestra falta de preparación por parte de los departamentos sanitarios locales, lo que llamó una situación grave.

"En una edad en la que hay bioterrorismo y globalización, en la que cosas como el SARS pueden propagarse por todo el planeta en cuestión de meses, podría haber una situación en la que un caso o dos en realidad podrían tener ramificaciones significativas", explicó Dausey. "Imagínese que se pasara por alto un caso de viruela".

"Claramente, hay campo para mejorar", agregó Dausey. Pero como los departamentos sanitarios locales varían de estado a estado, las respuestas de mejoramiento tendrán que ser diseñadas para cada departamento. "Probablemente, no existan soluciones generalizadas que funcionen", dijo.

Un experto considera que el gobierno federal no está haciendo lo suficiente para mejorar la preparación sanitaria a fin de responder al brote de una enfermedad.

"Los miembros de la comunidad sanitaria han estado señalando nuestra negligencia nacional en cuanto a la infraestructura sanitaria durante décadas", aseguró el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

"Los departamentos sanitarios nunca han contado con recursos ni personal suficientes. La investigación preventiva en salud pública y enfermedades recibe una pequeña fracción del apoyo del que disfrutan los ensayos clínicos y la investigación científica. Incluso los CDC cuentan con financiación envidiable si se comparan con los National Institutes of Health", agregó.

Los sistemas sanitarios sólo funcionarán bien si se construyen, nutren y cultivan con tiempo, aseguró Katz. "La asignación episódica y contingente no ayuda mucho", sostuvo.

El aumento en el interés y en el cuidado de la infraestructura sanitaria es una consecuencia positiva de la tragedia del 11 de septiembre, según Katz. "Para que nuestros sistemas sanitarios públicos funcionen vigorosamente y para que cada hebra de nuestra red de seguridad sea fuerte, hace falta un compromiso dedicado a la financiación, la evaluación y el perfeccionamiento de la práctica sanitaria. Necesitamos estar en el negocio de la salud pública a largo plazo, no sólo como consecuencia inmediata a las crisis".

Más información

Los CDC tienen más información sobre la respuesta al bioterrorismo.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: David J. Dausey, Ph.D., associate policy researcher, Rand Corp., Pittsburgh; Patrick Libbey, executive director, National Association of County and City Health Officials, Washington, D.C.; David L. Katz, M.D., M.P.H., director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; Aug. 30, 2005, Health Affairs
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