Un estafilococo resistente a los antibióticos es ahora una amenaza considerable

Estudio halla que es la principal fuente de infecciones cutáneas observadas en salas de emergencia estadounidenses

MIÉRCOLES 16 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Un reciente estudio halla que en salas de emergencia por todos los EE.UU., un estafilococo difícil de tratar se ha convertido en la causa principal de infecciones cutáneas y de los tejidos blandos.

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) es resistente a muchos antibióticos estándar que se han estado utilizando durante años, aunque los expertos aseguran que todavía puede ser tratado efectivamente con uno de varios antibióticos.

"El SARM es una de las causas más comunes de infecciones de la piel en la mayoría de las ciudades estadounidenses", aseguró el Dr. Gregory Moran, investigador y profesor de medicina de la facultad de medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles. "Cuando los médicos están decidiendo si un paciente necesita antibióticos, le deben administrar aquellos que sirvan para el SARM. Eso es un cambio en la forma en que hemos estado haciendo las cosas durante una década. Esto ha cambiado. Un tipo distinto de bacteria ahora es la causa más común de infecciones".

El estudio aparece publicado en la edición del 17 de agosto del New England Journal of Medicine.

En la misma edición de la publicación, otro estudio halló que el antibiótico daptomicina es efectivo para tratar infecciones cardiacas y del torrente sanguíneo causadas por la bacteria Staphylococcus aureus.

En base a este ensayo, la U.S. Food and Drug Administration ya ha aprobado el medicamento para su uso en estos casos. La daptomicina había sido aprobado anteriormente para tratar infecciones cutáneas causadas por el S. aureus.

El SARM estuvo limitado por mucho tiempo a hospitales, hogares de ancianos y otras instituciones de atención de la salud. "Comenzó a cambiar hace varios años", aseguró el Dr. Pascal James Imperato, profesor de servicio distinguido y presidente del departamento de medicina preventiva y salud comunitaria del centro médico Downstate de la SUNY (Universidad del estado de Nueva York) en la ciudad de Nueva York. "Comenzamos a verlo en las personas de la comunidad que no estaban en los hospitales".

Las bacterias viven sin que nada suceda en la nariz de muchas personas, aunque a veces se convierten en infecciones graves. Los síntomas varían de algo tan benigno como una herida infectada por cortarse con papel a infecciones del torrente sanguíneo, a infecciones de las válvulas cardiacas que pueden ser fatales.

El SARM adquirido en la comunidad con mayor frecuencia aparece sobre la piel como un furúnculo que puede estar infectado, enrojecido y doloroso, además de supurar.

Moran y sus colegas cultivaron infecciones de piel o tejidos blandos de 422 pacientes en salas de emergencias de 11 ciudades de los EE.UU.

"Esta fue la primera vez que alguien se enfocó en una porción tan amplia de todo el país", aseguró Moran.

De esos 422 pacientes, el 59 por ciento tenía SARM. La prevalencia de SARM varió de 15 por ciento a 74 por ciento, según la ciudad.

Un tipo genético (USA300) fue responsable por 97 por ciento de las muestras, mientras que el 74 por ciento era de una sola cepa, la (USA300-0114).

"No nos sorprendió que fuera el germen más común en general", aseguró Moran. "Pero no sabíamos qué tan uniforme iba a ser y, por todos los EE.UU., fue extraordinariamente similar. Hay algo sobre esta cepa en particular [la USA300] que le da algo de ventaja de supervivencia sobre otros tipos".

Casi todos (el 98 por ciento) los aislados tenían dos toxinas que hacían que el germen fuera más agresivo.

Cuando se examinaron, el 95 por ciento de las muestras de SARM podrían ser tratadas con el antibióticos clindamicina, el 6 por ciento con eritromicina, el 60 por ciento con fluoroquinolenes, el 100 por ciento con rifampina y trimetoprim-sulfametoxazol y el 92 por ciento con tetraciclina.

Pero en el 57 por ciento de los casos, los médicos habían recetado un antibiótico al que la bacteria ya era resistente.

En el segundo ensayo, la daptomicina fue casi tan eficaz como terapia estándar para tratar a los pacientes. Este ensayo fue financiado por Cubist Pharmaceuticals, fabricante de la daptomicina.

"La daptomicina es un medicamento IV, así que es algo que podríamos usar para infecciones más graves que requieren hospitalización", aseguró Moran, quien no participó en este estudio. Las infecciones estudiadas tampoco fueron tan uniformes como las que se identificaron en el primer estudio.

Ya hay varios medicamentos eficaces para el tipo de infecciones cutáneas y de tejidos blandos que estudió Moran. "Muchos de los medicamentos activos contra las cepas de la comunidad de SARM son antibióticos antiguos que han estado rondando por mucho tiempo", agregó Moran. "No es necesario recurrir a los antibióticos grandes, nuevos y costosos".

"La mayoría de las infecciones que aparecen en la comunidad son relativamente leves y con frecuencia se resuelven con medidas muy sencillas", agregó Imperato.

Según los expertos, se pueden evitar infecciones si no comparten toallas, máquinas de afeitar y otros elementos comunes, además de lavarse las manos con agua y jabón.

Más información

Para mayor información sobre el SARM adquirido en la comunidad, visite los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Gregory J. Moran M.D., Olive View-UCLA Medical Center, Sylmar, Calif., and professor, medicine, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; Pascal James Imperato, M.D., distinguished service professor and chairman, department of preventive medicine and community health and director, master of public health program, State University of New York Downstate Medical Center, New York City; Aug. 17, 2006, New England Journal of Medicine
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