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Alma sana en cuerpo sano

Pastores en iglesias de minoría están rezando por la buena salud

Domingo, 27 de octubre (HealthDayNews) -- Se predica en el púlpito y se lleva a cabo en los bancos de la iglesia, pero el foco no es tanto salvar tu alma como lo es reducir la grasa en el cuerpo, la presión sanguínea, el colesterol y el azúcar en la sangre.

Las disparidades en la salud entre los grupos étnicos y raciales en los Estados Unidos están en aumento, con índices más altos de cáncer, diabetes, derrames y cardiopatía entre los negros e hispanos que entre los blancos. Aunque funcionarios de la salud tienen que luchar con cómo aminorar la brecha, las comunidades locales han tomado el problema entre sus manos.

Y ésta es mediante los programas de salud basado en las iglesias que incluye desde aeróbicos gospel hasta clases para dejar de fumar.

Jeannette Jordan, una dietista con base en Charleston, y una portavoz para la Asociación Americana de Diabetes, está trabajando con la Iglesia Episcopal Metodista Africana en Carolina del Sur para llevar programas de salud a sus 170,000 miembros. El programa ha producido "The Good Health Cookingbook" y organizando clubes de caminata clases de ejercicios y un "Minuto de Salud" en las iglesias. Jordan también publicó una "guía de manejo de peso basada en la fe llamada "Be Good to Yourself", que incluye muestra de menús y consejos sobre cómo modificar las recetas favoritas para reducir calorías y grasas.

Jordan dijo que aproximadamente la mitad de los participantes ha disminuido la cantidad de grasa que estaban comiendo, aunque el consumo de frutas y vegetales había permanecido igual, en el que sólo 13 por ciento de feligreses comían las cinco porciones diarias.

Los Centros para Corazones y Almas Saludables en Pittsburg también trabajan mediante iglesias de negros para proveer programas de nutrición y de condición física a adultos. "Hemos tenido 1,200 mujeres quienes han participado en nuestros programas de acondicionamiento físico, y creo que en algún lugar alrededor de 75 por ciento ha disminuido su radio de cintura", expresó Maite Woods, directora ejecutiva de los centros. En estos momentos, ocho iglesias están involucradas en el programa. Otras 45 están en lista de espera.

Woods dijo que el éxito de la organización viene mayormente del hecho de que los mismos miembros de la comunidad diseñaron e implementaron los programas, en lugar de que viniera una persona que no es del lugar a imponer su punto de vista.

"La misma comunidad decide qué programas considera que son necesarios para ésta", indicó Woods. "Hay un recurso no explotado de expertos en la comunidad. Proviene desde dentro. Ellos dicen qué va a funcionar. Ellos deciden". Un experto en educación física local quien había enseñado jazzercise por más de 10 años coreografió un programa de ejercicios para que fuera de acuerdo con la música gospel.

"La ventaja es que más de la mitad de la población africana-americana es espiritualmente arraigada; a la iglesia, a la comunidad", indicó Jack Mason, un fisiólogo del ejercicio y entrenador personal en el Centro de Acondicionamiento Físico, parte de la Fundación Clínica Ochsner en Nueva Orleáns. "Los predicadores tienen últimamente una gran influencia sobre su rebaño".

Si el pastor hace énfasis en el acondicionamiento, también lo hará la congregación. "Con algo como los aeróbicos gospel, tienes a los pastores motivando este componente físico en tu vida, que en última instancia resulta en una mejor salud y una mente y espíritu más claros, dijo Mason, cuya iglesia tiene un programa de ejercicios".

Hay un aspecto negativo de los programas como aeróbicos gospel, señaló Manso. Por un lado, estás obteniendo todos los niveles diferentes en un grupo, lo que significa que algunas mujeres estarán literalmente bailando en círculos alrededor de otras. Tampoco se puede tener una forma organizada de mantener un registro en el progreso de la persona, algo que es esencial para la motivación y éxito.

Jordan dijo que otros obstáculos pueden ser exclusivos de la comunidad negra. "La mujer africana-americana promedio no desea vestir una talla cinco o seis, y he aquí la cuestión", sostuvo. "Incluso cuando están en su peso correcto, quieren engordar para tener caderas y senos más grandes. Los hombres desean algo que puedan agarrar".

En Africa, manifestó Jordan, las mujeres rellenaban su ropa con almohadas porque si no se tenía las caderas voluptuosas significaba que no era fértil. "Las mujeres piensan: 'Si luzco bien, significa que estoy saludable' ", explicó Jordan. "Esto es otro reto, convencerlas de que lucir bien y estar saludable no es la misma cosa".

Qué hacer

Para mayor información y fuentes sobre salud en la minorías, visita la Oficina de la Salud de las Minorías en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, la Red de Salud de las Minorías o el Programa de Salud de las Minorías de los CDC.

Fuentes: Maite Woods, director ejecutivo, Centros para Almas y Corazones Saludables, Pittsburg; Jack Manson, M.S., fisiólogo del ejercicio y entrenador personal, Elmwood Fitness Center, Fundación Clínica Ochsner, Nueva Orleáns; Jeannette Jordan, R.D., dietista y portavoz, Asociación Americana de Diabetes
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