Identificada una proteína que salva de los tumores

Este descubrimiento inhibe el crecimiento de los vasos sanguíneos que alimentan el cáncer

VIERNES 18 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un grupo de investigadores de Colorado afirman que han identificado una proteína que impide el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que alimentan y agrandan los tumores.

Esta proteína, llamada, fibulina-5, aparece de forma natural en el cuerpo, pero los investigadores afirman que una versión ligeramente alterada es más efectiva para contrarrestar el crecimiento de los vasos sanguíneos.

La proteína funciona bloqueando el suministro de nutrientes y oxígeno a los tumores, lo que impide que el cáncer crezca y se propague a otras partes del cuerpo. Los investigadores creen que algún día podrá ser desarrollada como medicina para el tratamiento de los pacientes del cáncer.

Si próximos estudios confirman su eficacia, la fibulina-5 podría entrar a formar parte de una clase emergente de medicamentos que inhiben la angiogénesis, es decir, el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.

"Si se puede bloquear la angiogénesis, en esencia se puede matar de inanición un tumor", explicó William P. Schiemann, profesor asistente del programa de biología celular en el Centro de Investigación y Medicina National Jewish de Denver y coautor del estudio, que aparece en la edición de junio de la publicación DNA and Cell Biology.

Como la proteína puede ser detectada en el suero sanguíneo y la orina, también puede servir como un marcador útil para diagnosticar el estado del cáncer, afirmó Emmanuel Hilaire, especialista en transferencia de tecnología en el National Jewish.

Si la fibulina-5 empieza a bajar, puede indicar que el tumor se esté preparando para crecer y propagarse, explicó. "Yo creo que es posible llegar a detectar la diferencia desarrollando un esquema de diagnóstico".

El Dr. Judah Folkman de la Universidad de Harvard, cuya investigación pionera en angiogénesis ha generado un área en creciente desarrollo de la investigación de laboratorio afirmó que el artículo es muy importante por sus muchas y relativamente inmediatas implicaciones.

Es posible que el estudio genere un gran interés, sostiene Folkman, ya que es el primero en demostrar los efectos antiangiogénicos de la fibulina-5.

"Este informe anuncia un nuevo camino que varios laboratorios desearán seguir inmediatamente", aseguró.

La fibulina-5, miembro de una familia de proteínas que regula el desarrollo y reparación de tejidos, interactúa con las células endoteliales, que son células especializadas capaces de formar nuevos vasos sanguíneos.

Para estimular el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, las células del cáncer segregan moléculas especiales que señalan el inicio de la angiogénesis. Uno de ellos es el factor de crecimiento vascular endotelial (FCVE).

Schiemann y el becario de postdoctorado Allan R. Albig querían saber más acerca de la función de la fibulina-5. "Comenzamos con la hipótesis de que es muy posible que esté regulando algún aspecto de la angiogénesis", declaró Schiemann.

En los cultivos de células, los autores mostraron que los niveles de fibulina 5 caen en picado cuando las células endoteliales comienzan a formar vasos sanguíneos. Descubrieron que los altos niveles de esta proteína podrían prevenir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos al frustrar la capacidad de las células endoteliales para desplazarse y proliferar.

El estudio reveló que la fibulina-5 inhibe el crecimiento de los vasos sanguíneos de dos maneras: Por un lado, le dice a las células endoteliales que no se fijen en el factor FCVE proangiogénico que aparece. De manera simultánea, incrementa los niveles de trombospondina-1, una proteína natural que puede inhibir la angiogénesis.

"Previene la aceleración y aplica los frenos", dijo Folkman. "No es común ver una sola molécula hacer dos cosas como esas".

El descubrimiento de la fibulina-5 puede tener aplicaciones en otras áreas clínicas, además del cáncer. Como ejemplo, Folkman citó un estudio con ratones de 1999 dirigido por la Dra. Karen Moulton, instructora de cirugía de Harvard, que demostró que la inhibidora de la angiogénesis endostatina reducía significativamente la acumulación de placa.

Como la fibulina-5, al igual que la endostatina, se encuentra en las paredes de las arterias, "genera especulación sobre si las placas arterioscleróticas presentan deficiencia de fibulina", agregó Folkman.

En febrero, la U.S. Food and Drug Administration aprobó la Avastina, un tratamiento para el cáncer colorrectal y el primer medicamento en ahogar el crecimiento de los tumores al impedir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.

Pero la misión científica para encontrar un nuevo inhibidor de la angiogénesis va a toda marcha. En los Estados Unidos, apenas 30 inhibidores de la angiogénesis están siendo probados y se han realizado cerca de 62 estudios diferentes, dijo Folkman. En todo el mundo, se están analizando al menos 50 agentes que bloquean el crecimiento de los vasos sanguíneos, puntualizó.

"Creo que es importante para desarrollar terapias realmente efectivas abordar estos problemas desde varios ángulos diferentes", agregó Schiemann. "Creo que aumentan significativamente las posibilidades de éxito".

Más Información

Los National Institutes of Health pueden responder sus preguntas acerca de cómo funciona la angiogénesis.

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