MARTES 18 de enero (HealthDayNews/HispaniCare) -- Las mujeres que consumen complementos de ácido fólico durante sus años fértiles para prevenir ciertos defectos de nacimiento podrían también estar haciéndose un favor a sí mismas al reducir su riesgo de hipertensión.

Investigadores del Hospital Brigham and Women de Boston hallaron que las mujeres que consumieron altos niveles de vitamina B mediante el consumo de alimentos y complementos redujeron significativamente su riesgo de desarrollar hipertensión.

"Este es el primer estudio considerable que demuestra que una mayor ingesta de folato podría reducir el riesgo de desarrollar presión arterial alta", aseguró el Dr. John P. Forman, investigador del Brigham and Women.

"Esto es especialmente emocionante teniendo en cuenta la seguridad y la disponibilidad de los complementos de ácido fólico", agregó Forman, autor líder del estudio, que aparece en la edición del 19 de enero del Journal of the American Medical Association.

Los resultados preliminares fueron presentados en octubre pasado en la conferencia anual sobre investigación de la hipertensión de la American Heart Association en Chicago.

Forman advirtió que hace falta más investigación para confirmar los hallazgos. "Es importante recalcar que nuestro estudio, aunque ofrece evidencia sobre la relación entre el folato y la presión arterial, no es prueba de que éste puede ser utilizado clínicamente para reducir la presión". Hace falta una prueba controlada aleatoria de gran tamaño en la que participaron mujeres que tomaron complementos de ácido fólico o un placebo para confirmar los hallazgos antes de que pueda hacerse cualquier recomendación, advirtió.

El Dr. Norman M. Kaplan, profesor clínico de la división de hipertensión del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas estuvo de acuerdo. Es un buen estudio. El problema es que es de observación, no como los rigorosos estudios prospectivos que comparan los resultados de las personas que toman folato con los de un grupo de control, anotó.

"Claramente consumieron más folato, pero no tenemos la menor idea de qué más habrán hecho", puntualizó Kaplan.

La hipertensión afecta a unos 65 millones de estadounidenses y a muchas más personas alrededor del mundo. Debido a que típicamente ataca sin síntomas, muchas veces se le conoce como la "asesina silenciosa". Pero el tratamiento es crítico porque una presión sanguínea elevada pone a las personas en mayor riesgo de enfermedad cardiaca e insuficiencia renal.

El folato, también conocido como ácido fólico, es necesario para el crecimiento apropiado de las células y se cree que reduce la presión arterial mejorando la función de los vasos sanguíneos. Los complementos de ácido fólico se recomiendan ampliamente para mujeres embarazadas o para las que lo están intentando. Los estudios muestran que el folato puede reducir el riesgo de defectos de nacimiento en el tubo neural, como la espina bífida. Además de los complementos, entre las buenas fuentes alimenticias de folato se encuentran las verduras de hoja verde, como la espinaca y las hojas de nabo, las frutas, los habas secas y las arvejas.

Para determinar si existía una relación entre la ingesta de folato y la presión arterial, los autores evaluaron información alimenticia y de salud detallada de más de 150,000 mujeres durante ocho años. En un grupo había 62,620 mujeres entre 43 y 70 años de edad del Nurses' Health Study (estudio sobre la salud de las enfermeras), un estudio prospectivo sobre los factores de riesgo de las enfermedades crónicas principales en las mujeres. En el otro grupo había 93,803 mujeres entre 27 y 44 del Nurses' Health Study II, en el que participaron mujeres más jóvenes.

Entre las mujeres más jóvenes que consumieron al menos 1,000 microgramos diarios de folato de fuentes alimenticias y complementos, hubo una reducción del 46 por ciento en el riesgo de hipertensión, en comparación con las mujeres cuya ingesta de folato era de menos de 200 microgramos diarios. Las mujeres de mayor edad presentaron una reducción del 18 por ciento en el riesgo de hipertensión.

Las mujeres que consumieron una cantidad reducida de folato de alimentos, menos de 200 microgramos diarios, pero aún así lograron una ingesta diaria total de folato de más de 800 microgramos a través de complementos, también redujeron su riesgo de desarrollar hipertensión. Las mujeres más jóvenes redujeron el riesgo en 45 por ciento, mientras que las de mayor edad lo hicieron en 39 por ciento.

El estudio halló que entre las mujeres que no utilizaron complementos, el folato proveniente sólo de los alimentos no redujo el riesgo de hipertensión.

No está claro por qué hubo un mayor beneficio para las mujeres más jóvenes. Es posible que una mujer joven desarrolle hipertensión por razones distintas a una mujer de mayor edad y que el folato pueda ser más importante por una u otra razón, explicó Forman.

Pero los autores no recomendaron que las mujeres incrementaran su ingesta de folato. Entonces, ¿qué cambio en su alimentación pueden hacer para evitar la hipertensión?

"El punto es que las gente debería tener una buena dieta. Deberían comer muchas frutas y verduras, como decía la abuela", recomendó Kaplan.

Más información

La Office of Dietary Supplements de los National Institutes of Health tiene más información acerca del folato.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
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