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Los niveles más bajos de presión arterial y colesterol son los mejores

Investigadores informan que el máximo beneficio se observa con el control más estricto de los factores de riesgo

LUNES, 23 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- El control más estricto de los factores de riesgo importantes de la enfermedad cardiaca parece ofrecer la mayor protección contra los problemas cardiovasculares, según muestra un estudio reciente.

Por eso, tal vez haya que hacer aún más estrictas las directrices actuales para los factores de riesgo como la presión arterial y el colesterol LDL, apuntó el Dr. Stephen J. Nicholls, profesor asistente de medicina molecular de la Clínica Cleveland y autor del informe, que aparece en la edición del 31 de marzo de la revista Journal of the American College of Cardiology.

"Está claro que cada beneficio que tenemos en términos de reducir el colesterol LDL y la presión arterial será importante. Mientras más se reduzcan esas cifras, mejor", aseguró Nicholls.

Nicholls y colegas evaluaron los datos sobre las arterias de 3,437 hombres inscritos en siete ensayos distintos de la Clínica Cleveland. Se examinaron las arterias mediante ultrasonido que suministraba información sobre el volumen de los depósitos de grasa del revestimiento de los vasos sanguíneos, depósitos que pueden aumentar hasta bloquear el flujo sanguíneo, lo que causaría un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.

El menor aumento se observó en los hombres que tenían los niveles más bajos de colesterol LDL, el tipo "malo" que contribuye a los depósitos de grasa y los niveles más bajos de presión arterial.

"La motivación del análisis actual fue la creencia de que se debe reducir el colesterol LDL y la presión arterial, y que el beneficio es mayor cuando se reducen ambos", señaló Nicholls. "Y, de hecho, los pacientes que tuvieron los mejores resultados en cuanto al aumento de los depósitos fueron los que tenían el LDL y la presión arterial más bajos".

Específicamente, el menor aumento se observó en los hombres con lecturas de colesterol en sangre inferiores a 70 miligramos por decilitro y una presión arterial sistólica (la cifra superior de la lectura de 120/80) inferior a 120, apuntó.

La directriz para la presión arterial dice que los hombres en riesgo puede tener lecturas sistólicas de hasta 140 (entre 120 y 140 se conoce como "prehipertensión"). En cuanto al colesterol en sangre, la recomendación actual es de un nivel de LDL de cien para los hombres en alto riesgo de enfermedad cardiaca, y se le está dando "consideración" a reducirlo a 70.

"Si está en alto riesgo, su LDL debe ser inferior a 70", aseguró. "En cuanto a la presión arterial, se obtiene el mayor beneficio por debajo de 120".

Un editorial acompañante escrito por los doctores Jonathan Tobis y Alice Perlowski de la Universidad de California en Los Ángeles, señalaba que los resultados no indicaban necesariamente que un control más estricto del colesterol y la presión arterial sería beneficioso.

"Para saberlo, se necesitan puntos finales clínicos", apuntó Tobis, director de investigación en cardiología intervencionista de la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA. "Tienen efectos positivos sobre el volumen de placas total, pero la pregunta es si eso se corresponde a eventos clínicos como infarto al miocardio [ataque cardiaco] y accidente cerebrovascular. Sospecho que es así, pero aún no lo hemos probado y esos ensayos no lo prueban".

Tobis apuntó que la composición de los depósitos de grasa podría ser tan importante como su tamaño. Algunas placas podrían ser menos estables que otras y por lo tanto propensas a separarse y bloquear un vaso sanguíneo, advirtió. "Uno de los estudios incluidos en el informe mostraba que reducir agresivamente el colesterol LDL reducía el tamaño de los depósitos, pero no sabemos clínicamente si eso hace una diferencia o no", dijo Tobis. "Reducir el LDL lo suficiente podría estabilizar una placa de manera que se obtenga un resultado adecuado".

"La determinación real del impacto de nuestra terapia depende de los puntos finales clínicos y en la mortalidad, que solo pueden obtenerse de ensayos clínicos aleatorios de gran tamaño", anotaba el editorial.

Nicholls afirmó estar de acuerdo con esa valoración. Aunque el estudio indica que reducir las directrices existentes para el colesterol LDL y la presión arterial podría reducir el riesgo considerablemente, "necesitamos muchos estudios clínicos más que muestren que reducir las directrices por debajo de esos niveles sería beneficioso", aseguró Nicholls.

Más información

Para más información sobre el colesterol alto, visite el Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Stephen J. Nicholls, M.D., assistant professor, molecular medicine, Cleveland Clinic; Jonathan Tobis, M.D., director, interventional cardiology research, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; March 31, 2009, Journal of the American College of Cardiology
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