Un estudio halla que incluso un poco de ejercicio ayuda al corazón

Y los beneficios son mayores para las mujeres que para los hombres, afirman investigadores

LUNES, 1 de agosto (HealthDay News) -- Use las escaleras en lugar del elevador. Salga a caminar tras la cena. Juegue con sus hijos en el parque.

Una nueva investigación muestra que incluso pequeñas cantidades de ejercicio, o sea 150 minutos o 2.5 horas de actividad moderada por semana, pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiaca en alrededor de 14 por ciento.

Los que hacían más ejercicio, unos trescientos minutos o cinco horas por semana, redujeron en veinte por ciento su riesgo de enfermedad cardiaca, que incluye ataques cardiacos, angina y cirugías de derivación, en comparación con la gente que no hacía ejercicio, halló el estudio.

"Algo de actividad física es mejor que nada, y más es mejor", señaló el autor del estudio Jacob Sattelmair, que era candidato doctoral de la Facultad de salud pública de la Universidad de Harvard, en Boston, cuando llevó a cabo la investigación.

Los beneficios de incluso más ejercicio se acumulan. Las personas que reportaron hacer 750 minutos o 12.5 horas de ejercicio por semana observaron una reducción del 25 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca. Pero esas son muchas horas más de ejercicio para tan solo una pequeña reducción adicional en el riesgo, anotó Sattelmair.

"La mayor rentabilidad está en los extremos más bajos de la actividad física", señaló Sattelmair, quien es ahora director de investigación y estrategia de Dossia, una organización de Cambridge, Massachusetts, cuya meta es mejorar la salud y la atención de salud de los empleados al mismo tiempo que reduce los costos de la atención de salud. "Si pasa de nada a 2.5 horas por semana, el beneficio relativo es mayor que si pasa, por ejemplo, de 5 a 7.5 horas por semana".

En el estudio, que aparece en la edición en línea del 1 de julio de la revista Circulation, Sattelmair y colegas analizaron los resultados de 33 estudios que evaluaban los beneficios del ejercicio para la salud.

Por motivos de los cuales los investigadores no están seguros, las mujeres obtuvieron más beneficios protectores del ejercicio que los hombres, aunque esto podría ser una arbitrariedad de las estadísticas, anotó.

Mientras 150 minutos de ejercicio de moderado a vigoroso por semana es la meta mínima según las directrices actuales de EE. UU., hallaron que incluso la gente que hacía menos (75 minutos por semana) tenían un menor riesgo de enfermedad cardiaca, en comparación con las personas completamente sedentarias.

"Si no está haciendo nada, haga algo. Y si hace algo, por ejemplo caminar diez o quince minutos dos o tres veces por semana, haga más", aconsejó Bary Franklin, director del programa de cardiología preventiva del Hospital William Beaumont de Royal Oak, Michigan, y vocero de la American Heart Association.

La actividad física moderada incluye caminar a paso vivo, hacer jardinería, jugar dobles de tenis o bailar. La actividad física vigorosa incluye trotar, nadar largos, pasear cuesta arriba o saltar la cuerda, aunque los investigadores no analizaron si hacer ejercicio vigoroso era mejor o no que el ejercicio moderado para mejorar la salud cardiaca.

Investigaciones anteriores han señalado los múltiples beneficios de la actividad física, aseguró Franklin. Levantarse y moverse fortalece corazón y pulmones.

Las personas con buena aptitud física tienden a tener una presión arterial y una tasa cardiaca más bajas, lo que hace que el corazón se esfuerce menos. El ejercicio puede mejorar la sensibilidad a la insulina, parte importante de la prevención de la diabetes, y puede aumentar modestamente el colesterol HDL (el "bueno").

Otros estudios sugieren que el ejercicio reduce los marcadores de inflamación que podrían tener que ver con el inicio de los ataques cardiacos, que podría reducir los coágulos que llevan a ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, y que reduce el riesgo de arritmias (un ritmo cardiaco irregular) potencialmente letales.

Pero está claro que la actividad física no es el único elemento en la prevención de la enfermedad cardiaca, la principal causa de muerte en EE. UU. Comer una dieta sana, mantener un peso corporal normal, evitar los niveles altos de estrés y mantener los niveles de presión arterial y colesterol en un rango saludable podría desempeñar un papel, añadió.

Incorporar actividad física al día es igual de importante que un programa de ejercicio, aseguró Franklin. Investigaciones recientes han sugerido que lo que importa para la salud no solo son las clases o sesiones estructuradas de ejercicio, sino también el ejercicio incidental que uno hace cuando camina por un centro comercial, usa las escaleras, limpia la casa o corta el césped.

"Además de su programa estructurado de ejercicio, donde va al gimnasio o camina en una cinta, el ejercicio oculto también puede tener un impacto profundo sobre su riesgo cardiovascular", enfatizó Franklin. "La moraleja es moverse más y sentarse menos".

Más información

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians) ofrece consejos para comenzar un programa de ejercicio.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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FUENTES: Jacob Sattelmair, Sc.D., director of research and strategy, Dossia, Cambridge, Mass.; Barry Franklin, Ph.D., director, preventive cardiology program, William Beaumont Hospital, Royal Oak, Mich.; Aug. 1, 2011, Circulation, online
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