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Estudio halla que la obesidad es perjudicial para el cerebro

Sin embargo, no aumenta el riesgo de muerte luego de un ataque cardiaco

LUNES 22 de noviembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Dos recientes estudios señalan que la obesidad es perjudicial para el cerebro de las mujeres, pero no parece aumentar el riesgo de muerte para los hombres que han sufrido ataques cardiacos.

Investigadores suecos aseguran que las mujeres que han sido obesas durante sus vidas tienen más posibilidades de perder tejido cerebral en el lóbulo temporal, en comparación con las mujeres de peso normal. La pérdida de tejido cerebral se ha asociado con un declive cognitivo y con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer.

La obesidad es un factor de riesgo reconocido para las enfermedades del corazón, pero un estudio separado sorprendió a los investigadores cuando halló que no aumentaba el riesgo de muerte en hombres que habían sufrido un ataque cardíaco.

El trabajo sueco "es el primer estudio en mostrar (que) un mayor índice de masa corporal se relaciona con la atrofia cerebral", aseguró Deborah Gustafson, investigadora principal y psiquiatra del Hospital Universitario Sahlgrenska de Göteborg.

La única relación significativa entre el índice de masa corporal (IMC) y la atrofia cerebral se halló en el lóbulo temporal, relató Gustafson. "El lóbulo temporal es importante por varios factores, como la audición, el habla, el lenguaje, la comprensión, la capacidad para nombrar las cosas y la memoria, así como el procesamiento visual, por ejemplo, de las caras", explicó.

El IMC es una proporción entre la estatura y el peso para determinar si alguien tiene un peso sano. Un IMC de 25, una persona de 5 pies 7 pulgadas (1.69 m) que pesa 160 libras (72.6 kg), o mayor se considera exceso de peso, mientras que un IMC de 30, una persona de la misma estatura que pesa 190 libras (86 kg), o mayor se considera obesa. Un mayor IMC fue responsable de cerca del 8 por ciento de todos los casos de demencia, agregó Gustafson.

En su estudio, Gustafson y sus colegas recolectaron información sobre 290 mujeres suecas nacidas entre 1908 y 1922. Cada mujer se sometió a cuatro exámenes entre 1968 y 1992. En el último, se sometieron a una TC para determinar si habían perdido algo de tejido cerebral durante los 24 años de seguimiento, según el informe publicado en la edición del 23 de noviembre de Neurology.

Los investigadores hallaron que un IMC mayor se asociaba directamente con la pérdida de tejido cerebral. "El IMC se relacionó con una posibilidad aumentada de un 11 a 14 por ciento de atrofia del lóbulo temporal por cada unidad del IMC (mayor)", agregó Gustafson. "Aquellas mujeres que eran más pesadas, en promedio, tenían más posibilidades de tener atrofia del lóbulo temporal".

Sin embargo, el nivel de atrofia no se relacionó con mayores niveles de IMC, aclaró Gustafson. "En otras palabras, aquellas mujeres con una atrofia más severa del lóbulo temporal no tenían un IMC mayor comparadas con mujeres con una atrofia moderada", explicó.

Gustafson especuló que la conexión entre el IMC y la pérdida de tejido cerebral podría deberse a que la grase hubiera estado causando más tensión de oxidación, lo que provoca un aumento en la cantidad de radicales libres en el cuerpo. Otra razón podría ser porque la grasa conduce a la arterosclerosis, que podría limitar el flujo de oxígeno hacia el cerebro. Otra posibilidad podría ser que la grasa cause la emisión de hormonas y factores del crecimiento que sean perjudiciales para el tejido cerebral, lo que origina la atrofia cerebral.

Según Gustafson, no se sabe si estos resultados apliquen para los hombres o si el efecto pueda ser modificado perdiendo peso.

"Sin embargo, mantener un peso corporal saludable durante la vida podría reducir las posibilidades de atrofia del lóbulo temporal y la consecuente demencia", aseguró Gustafson.

"Este hallazgo es coherente con un trabajo anterior que mostró que el IMC se correlaciona con la enfermedad de Alzheimer", explicó William Thies, vicepresidente de asuntos médicos y científicos de la Alzheimer's Association. "Las personas con un IMC alto en la edad madura tienen más posibilidades de tener enfermedad de Alzheimer".

Es más, los hallazgos confirman la necesidad de mayor educación del público sobre cómo mantener un cerebro saludable, agregó Thies. "Nuestro programa Maintain Your Brain (Mantenga su cerebro en forma) intenta hacer que la gente entienda que intervenciones relativamente sencillas pueden hacer una diferencia significativa sobre algunos de los factores de riesgo que afectan la salud pública", dijo.

Para el estudio que relaciona la obesidad con el ataque cardiaco, los investigadores recolectaron información de más de 5,010 hombres de edad madura o de mayor edad que participaron en el Physicians' Health Study, según el informe que aparece en la edición de 22 de noviembre de Archives of Internal Medicine.

Según los resultados del estudio, los hombres con un IMC de 28 o mayor que habían tenido un ataque cardiaco o apoplejía no tenían un riesgo significativamente mayor de muerte por enfermedad cardiovascular comparados con los más delgados.

El hallazgo fue sorprendente, aseguró Howard D. Sesso, coautor y profesor asistente de medicina de la Escuela de Medicina de Harvard. "Uno siempre supone que cuando se trata de obesidad, entre mayor sea, es peor", dijo.

"Nuestros hallazgos no sugieren que sea beneficioso ser más pesado", aclaró Sesso. "Pero el hecho de que el riesgo no aumentara fue sorprendente. Por supuesto, se trata de hombres que seguramente sintieron el impacto de ser obesos".

Sesso considera que algunos de estos hombres podrían haber perdido peso desde que tuvieron el ataque cardiaco o apoplejía. Además, el tratamiento con medicamentos para prevenir otro ataque o apoplejía podría haber contribuido a que hubiera menor riesgo de muerte, agregó.

No está claro si el efecto es igual para las mujeres obesas luego de tener un ataque o apoplejía, aclaró Sesso.

"Nuestro deseo no es desestimar los efectos del exceso de peso", advirtió Sesso. "Nos gustaría repetir estos hallazgos", concluyó.

Más información

La Alzheimer's Association tiene más información sobre cómo mantener su cerebro en forma.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Deborah Gustafson, Ph.D., psychiatrist, Sahlgrenska University Hospital, Göteborg, Sweden; William Thies, Ph.D., vice president for medical and scientific affairs, Alzheimer's Association, Chicago; Howard D. Sesso, Sc.D., M.P.H., assistant professor of medicine, Harvard Medical School, Boston; Nov. 23, 2004, Neurology; Nov. 22, 2004, Archives of Internal Medicine
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