La amnesia y la confusión temporales aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular y demencia

Un estudio holandés sugiere que estos lapsus tienen que tomarse más seriamente

MIÉRCOLES 26 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los brotes breves de amnesia o confusión aumentan el riesgo de una persona de sufrir un accidente cerebrovascular o desarrollar amnesia, según sugieren científicos holandeses.

Los hallazgos, que le añaden investigaciones anteriores que relacionan los "mini accidentes cerebrovasculares" a los accidentes cerebrovasculares completos, tienen sentido para la Dra. Argye Beth Hillis, profesora de neurología de la Facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins.

En los Estados Unidos, algunos médicos normalmente se toman la pérdida de memoria seriamente, apuntó. Pero en otros lugares del mundo "hay sitios donde cualquier tipo de [dificultad neurológica breve] no se toma en serio. Eso está cambiando y así debe ser", añadió.

Los neurólogos como Hillis están muy familiarizados con los ataques isquémicos transitorios (AIT), también conocidos como "mini accidentes cerebrovasculares", que típicamente duran menos de un minuto y pueden causar varios síntomas repentinos parecidos al accidente cerebrovascular, como entumecimiento, confusión, dolor de cabeza y dificultad para ver o caminar. Estos ataques ocurren cuando los coágulos interrumpen brevemente el flujo sanguíneo a una parte específica del cerebro.

En el nuevo estudio, los investigadores evaluaron una categoría distinta de problemas neurológicos breves, la confusión o amnesia breve que no parece ser causada por un problema en una región particular del cerebro. "El daño a distintas áreas puede interferir con la memoria o el nivel de alerta", apuntó.

Hillis dijo que ve casos como ese alrededor de una vez al mes. "Por lo general es muy transitorio y dura menos de un día, son varias horas en que las personas simplemente no recuerdan lo que hicieron o dijeron durante ese periodo. Generalmente, nunca recuerdan ese periodo", señaló. "Ayer vi a una persona que decoró un árbol muy bonito y que luego se preguntaba quién lo había decorado. No podía recordar hacerlo en lo absoluto".

En tales casos, los médicos con frecuencia recetan aspirina para adelgazar la sangre, dijo.

En este último estudio, los investigadores evaluaron a 6,062 sujetos que tenían 55 años de edad o más cuando entraron al estudio entre 1990 y 1993. Se les dio seguimiento hasta 2005.

Los hallazgos aparecen en la edición del 26 de diciembre del Journal of the American Medical Association.

Los investigadores encontraron que los problemas neurológicos breves ocurrieron en 548 de los sujetos. De ellos, 282 se clasificaron como focales (lo que sugiere un problema en un área específica del cerebro), mientras que 228 parecieron ser un problema más bien generalizado del cerebro. Los demás 38 sujetos tuvieron incidentes que encajaban en ambas categorías.

Los que experimentaron incidentes focales eran más del doble de propensos a sufrir un accidente cerebrovascular que los demás. Su riesgo de accidente cerebrovascular dentro de los tres meses siguientes al evento fue de 3.5 por ciento. Los pacientes que habían tenido incidentes no focales tenían un riesgo 56 por ciento mayor de accidente cerebrovascular y 58 por ciento mayor de senilidad que los pacientes que no experimentaron tal problema.

"Nuestros hallazgos desafían la potente pero infundada convicción de que los [incidentes] no focales son inocuos", escribieron los autores.

En un comentario que acompañó el estudio, el Dr. S. Claiborne Johnston, director del Centro de enfermedad neurovascular y accidente cerebrovascular de la Universidad de California en San Francisco, escribió que hay demasiado poca información sobre cómo manejar a los pacientes que experimentan estos problemas. "No hay evaluación constante ni directrices para el tratamiento, ni información sobre el pronóstico. Este estudio plantea que, sea lo que sea que cause estos eventos, el pronóstico justifica una mayor atención".

En cualquier caso, las personas deben llamar al 911 si tienen cualquier "nuevo déficit neurológico" como debilidad, entumecimiento, dificultad para hablar, mala visión en un lado, pérdida de memoria o un dolor de cabeza repentino asociado con náuseas y dolor de cuello, aconsejó Hillis. "Aunque sólo dure cinco o diez minutos" la atención de emergencia es necesaria para esta afección.

Más información

Para más información sobre los ataques isquémicos transitorios, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Argye Beth Hillis, M.D., professor, neurology and physical medicine and rehabilitation, executive vice chair, Department of Neurology, director, Neurology Residency Program, and co-director, Cerebrovascular Division, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; Dec. 26, 2007, Journal of the American Medical Association
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