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Vacuna nasal podría ralentizar el Alzheimer

Estudio en ratones mostró una reducción del 73 por ciento en las dañinas placas amiloideas

JUEVES 11 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Unos investigadores piensan que están cerca de diseñar una manera engañosamente sencilla de prevenir la progresión de la enfermedad de Alzheimer: una vacuna nasal en aerosol.

Aunque hasta ahora sólo ha sido evaluada en ratones, la vacuna es una combinación de dos medicamentos: Protollin y acetato de glatiramer, que ya ha sido aprobada para tratar otras dolencias, como la esclerosis múltiple (EM).

El aerosol se dirige a lo que muchos investigadores consideran que es la causa más probable del Alzheimer, la acumulación anormal en el cerebro de una pegajosa sustancia conocida como placa beta amiloidea.

"Esta es una vacuna en el sentido científico de la palabra, en cuanto a que tengo la esperanza de que estimulará el sistema inmune a reducir esta acumulación entre las personas con señales precoces de Alzheimer, y también para aquéllas en las etapas más avanzadas de la enfermedad", aseguró el coautor del estudio, el Dr. Howard L. Weiner, codirector del Centro de Enfermedades Neurológicas del Brigham and Women's Hospital de Boston.

Weiner y sus colegas dan detalles sobre su trabajo en la edición en línea del 11 de agosto del Journal of Clinical Investigation.

Hasta la fecha, la prueba científica no ha alcanzado la masa crítica por la cual la acumulación de amiloidea sea reconocida como la causa principal de los problemas de memoria y cognición, que son las principales manifestaciones del Alzheimer.

Aún así, la noción es el tema de muchos estudios que se están realizando y domina crecientemente los esfuerzos por mejorar los tratamientos para la enfermedad, la cual ataca a más de 18 millones de personas en todo el mundo. Se espera que esa cifra crezca dramáticamente a medida que la expectativa de vida aumenta. La enfermedad ya tiene la distinción de ser la forma más común de demencia senil.

Con la investigación sobre la vacuna, los científicos se han enfrentado ocasionalmente a problemas imprevistos. En un ensayo, el trabajo en animales con un diseño tradicional de vacuna que buscaba provocar el desarrollo de anticuerpos para eliminar la amiloidea llevó al desarrollo de encefalitis, una peligrosa inflamación del cerebro.

Weiner y sus colegas tomaron una ruta diferente diseñando una vacuna (administrada a través de gotas nasales) que iniciaría un proceso de limpieza de la amiloidea al desencadenar al sistema inmune sin provocar el desarrollo de anticuerpos.

Los investigadores se dirigieron específicamente al tipo de célula que se alimenta de amiloidea, conocida como célula microglial, estimulando a las células a que actuaran básicamente devorando la acumulación de amiloidea.

Antes del estudio, se había determinado que los ratones tenían una acumulación de placa beta amiloidea en sus cerebros en cantidades similares a las que estarían presentes en un paciente humano de Alzheimer.

La vacuna fue administrada a los ratones semanalmente durante seis semanas, luego de un conjunto inicial de cuatro dosis administradas en la primera semana.

El equipo de investigación comenzó a vigilar a los ratones una semana luego de que la vacunación comenzó, buscando señales enfermedad, parálisis, debilidad en los miembros y fatiga. Finalmente, se diseccionó y examinó parte del tejido cerebral en busca de pruebas tanto de la cantidad de amiloidea como de efectos secundarios tóxicos que podrían haberse desarrollado como reacción a la vacuna.

Los autores encontraron que, en general, los niveles de placa amiloidea en los ratones vacunados se habían reducido en 73 por ciento. Ninguno de los ratones vacunados mostró evidencia de encefalitis u otros efectos secundarios tóxicos.

Weiner y su equipo afirmaron que esperan comenzar con pruebas a pequeña escala de la vacuna nasal en aerosol contra el Alzheimer en personas para 2006, luego de conversaciones en el otoño con la U.S. Food and Drug Administration. Anotaron que el proceso de ensayo en humanos tomará varios años, de manera que una vacuna nasal contra el Alzheimer se encuentra, en el mejor de los casos, a varios años del uso clínico.

Weiner señaló que aunque hay una variedad de proyectos de investigación que exploran actualmente el potencial de la reducción amiloidea, aún no se ha demostrado que ninguna funcione en las personas. Y enfatizó que la transición de animales a personas es un proceso difícil que no siempre funciona.

"Pero me siento muy entusiasta", afirmó. "Pienso que hay buenas probabilidades de que funcione y ayude a los pacientes de Alzheimer, incluso abriendo una nueva avenida para desarrollar una vacuna para la EM".

El Dr. Sam Gandy, vicepresidente del consejo de asesoría médica y científica de la Alzheimer's Association, comparte una esperanza similar.

"Pienso que es muy interesante", afirmó Gandy. "Realmente es inesperado, porque casi todo el mundo en el campo ha basado sus métodos en algún compuesto específicamente relacionado con la amiloidea y sus anticuerpos. Pero este trabajo demuestra que tal vez se pueda hacer esto sin los anticuerpos, evitando la encefalitis, cosa muy importante. Será emocionante ver cómo se desarrolla".

Más información

Para más información sobre el Alzheimer, visite la Alzheimer's Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Howard L. Weiner, M.D., co-director, Center for Neurologic Diseases, Brigham and Women's Hospital, Boston; Sam Gandy, M.D., vice president, medical and scientific advisory council. Alzheimer's Association, Chicago; Aug. 11, 2005, Journal of Clinical Investigation online
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