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Aunque los médicos se muestran optimistas, el pronóstico para la congresista herida es incierto

Según los expertos, determinar qué tanto se recuperará la representante Gabrielle Giffords podría tomarse un año

LUNES, 10 de enero (HealthDay News/HolaDoctor) -- La bala que atravesó el cerebro de la representante Gabrielle Giffords el sábado probablemente cause daño permanente, aunque por el momento, los expertos no saben a ciencia cierta qué tan extenso podría ser ese daño.

Aún así, los médicos del Centro Médico Universitario de Tucson que operaron a la congresista de Arizona inmediatamente después del tiroteo ya se muestran animados por su capacidad para seguir instrucciones sencillas.

Aseguraron el lunes que Giffords estaba respondiendo a comandos verbales elevando dos dedos de su mano izquierda y hasta logró levantar un pulgar, probablemente en señal de que todo estaba bien, según informó The Associated Press.

También señalaron que su cerebro continúa inflamado, pero que la presión no está aumentando, una buena señal de su recuperación, según la AP.

"Por eso nos sentimos más optimistas y podemos dar un suspiro colectivo de alivio luego del tercer día más o menos", aseguró el Dr. Michael LeMole, neurocirujano que describió como estable la condición de Giffords.

El Dr. David Langer, director de investigación cerebrovascular de los Institutos de Neurociencia Cushing, parte del Centro Médico Judío North Shore/Long Island de Great Neck, Nueva York, hizo la siguiente declaración: "Es bastante probable que [la congresista] sobreviva, pero hacen falta meses o incluso un año para que podamos saber cuál será el verdadero pronóstico".

"A corto plazo probablemente tendrá déficits, pero no sabemos si terminará en una silla de ruedas como James Brady [el secretario de presa del presidente Ronald Reagan que recibió una herida de bala durante un atentado contra el presidente en 1981] o si podrá volver a ser una Congresista de los Estados Unidos. No podemos saberlo", agregó Langer, que no atendió a Giffords.

Giffords, de cuarenta años, resultó gravemente herida, junto con otros trece en un hecho en el que murieron seis personas, entre ellas una niña de nueve años, cuando Jared Loughner, un hombre de 22 años, sacó una pistola Glock semiautomática frente a un supermercado Safeway de Tucson durante una reunión de la congresista con sus votantes. La demócrata fue elegida por primera vez a la Cámara de Representantes en 2006.

A decir verdad, es un milagro que esté viva.

Según Langer, el noventa por ciento de las personas que reciben heridas de bala en la cabeza mueren.

"Esto suena a una forma relativamente leve de herida de bala, que las hay, teniendo en cuenta la trayectoria", explicó Langer. "Ciertamente, tiene la oportunidad de estar lo mejor posible, teniendo en cuenta la agresividad del tratamiento que ha recibido. Tiene la posibilidad de tener una buena recuperación, pero 'buena' tiene muchas connotaciones".

Los informes noticiosos señalan que la bala entró por el hueso occipital y salió por el frontal, y se mantuvo únicamente del lado izquierdo del cerebro.

"La región occipital del cerebro controla el lado derecho de la visión", aseguró el Dr. Anders Cohen, jefe de neurocirugía y cirugía espinal del Centro Hospitalario de Brooklyn de la ciudad de Nueva York. "Yo diría que es sumamente probable que si entró por el occipital izquierdo, tendrá algunos problemas visuales".

Además de eso, depende en gran medida de la trayectoria exacta de la bala, que aún no está clara para quienes no operaron a Giffords.

"¿Salió por el frente o por un lado? Si la atravesó totalmente, sería su personalidad y su razonamiento [suponiendo que sea una persona diestra]. Esa es la parte de su cerebro que es usted", aseguró Cohen. "El cerebro es como las bienes raíces. Es cuestión de ubicación. Depende de qué parte del cerebro resulta lesionada".

Los médicos de Giffords ya están informando que puede seguir instrucciones sencillas, como si se le pide que levante dos dedos, aseguró Cohen. Esa es una señal positiva.

"Si la bala hubiera salido por el frente, no podría estar siguiendo instrucciones", agregó Cohen.

Giffords se mantiene en coma médicamente inducido, es decir, sedación profunda para permitirle descanso al cerebro. Para el coma hace falta un respirador, por lo que no puede hablar. Los médicos la sacan periódicamente de la sedación para hacer pruebas y aseguran que continúa respondiendo bien a sus comandos, según informó la AP.

Sin embargo, Giffords se enfrenta a muchos retos, tanto a mediano como a largo plazo.

Durante las primeras 48 a 72 horas, la fase aguda, justo después de la cirugía, el cerebro probablemente se ha inflamado por el accidente, por lo que los médicos sin duda están tomando medidas para preservar la vida y para reducir la inflamación, lo que conlleva administrar esteroides y extirpar parte del cráneo, según Cohen.

"El cerebro está como embutido dentro del cráneo para su protección. El cráneo puede ser el enemigo porque no puede inflamarse. Termina como una olla a presión", dijo.

El trozo de cráneo volverá a ser implantado en cuanto se reduzca la inflamación, aunque Giffords también se enfrenta a la probabilidad de infección porque un objeto no estéril, la bala, penetró en su organismo. Probablemente esté recibiendo antibióticos para esto, según Cohen.

También depende mucho de la velocidad a la que entró la bala al cerebro. La velocidad inicia ondas de choque que dañan las áreas circundantes. También podría haber sangrado o fragmentos de huesos, que incrementan las lesiones, explicó Cohen.

"Se trata de una serie de obstáculos para la víctima", dijo. "Cualquier parte del cerebro que haya atravesado la bala, incluso si se trata de un reducido cilindro de trayectoria, esa [área] ahora esta lesionada permanentemente [aunque] se desconocen las repercusiones. Hay algunos daños permanentes y otros recuperables, según lo lesionada que resulta esa parte del cerebro", agregó.

"Se trata de una lesión cerebral traumática, [pero] ella es joven y, por lo demás, está sana", aseguró Cohen. "Podrá recuperarse hasta cierto punto y, según la lesión, su recuperación puede tomar hasta un año".

Más información

Los Institutos Nacionales de Salud tienen más información sobre la lesión cerebral traumática.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: Anders Cohen, M.D., chief of neurosurgery and spine surgery, The Brooklyn Hospital Center, New York City; David Langer, M.D., director, cerebrovascular research, Cushing Institutes of Neuroscience, North Shore/Long Island Jewish Medical Center, Great Neck, N.Y.; Associated Press
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