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Cuando el sueño se convierte en una pesadilla

El síndrome de piernas inquietas afecta a millones y mantiene despiertos a los que lo sufren

VIERNES 16 de julio (HealthDayNews/HispaniCare) -- Médicos e investigadores finalmente le están prestando atención a un misterioso trastorno neurológico que afecta el sueño de incontables personas alrededor del mundo y los obliga a pararse a caminar un poco o a enfrentarse a la incomodidad toda la noche.

Los expertos dice que muchos de los que sufren de "síndrome de piernas inquietas" no se dan cuenta de que tienen una enfermedad y no buscan ayuda. Algunos incluso piensan que la afección es completamente normal hasta que un compañero de cama les dice lo contrario.

Incluso ahora, casi una década después de que el renacimiento de esta enfermedad es tema de conversación, no todo el mundo la toma en serio.

"Si uno dice 'síndrome de piernas inquietas' la gente todavía se ríe", se quejó el Dr. Bruce Ehrenberg, neurólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad Tufts de Boston, un estudioso de la enfermedad. "Nuestro objetivo es llegar a un punto en que la gente deje de reírse".

El síndrome afecta a personas cuando están sentadas o yaciendo. De pronto, sienten la necesidad de levantarse.

"Es un impulso a moverse, algunas personas ni siquiera lo pueden describir. Otros lo llaman de varias maneras, como hormigas en los pantalones, sensación de quemarse, o profundo dolor y sensación de apretón", comentó Ehrenberg, miembro de la junta de la Restless Leg Syndrome Foundation. "El treinta por ciento de ellos tiene dolor, muchas veces insoportable, pero la mayoría de las veces no es tan fuerte".

Generalmente, los pacientes sólo se sienten mejor si se paran a dar una vuelta o si mueven involuntariamente las piernas.

"Pueden irse a caminar una hora o hacer algo para distraerse hasta que sienten que ya es lo suficientemente seguro como para volver a dormir", afirmó el Dr. Christopher Earley, profesor asociado de neurología de la Universidad Johns Hopkins.

Nadie sabe con seguridad cuántas personas sufren de esta afección de toda la vida para la que no hay cura, pero el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) estima que 12 millones de estadounidenses la padecen. Las mujeres son un poco más susceptibles a esta enfermedad, que tiende a aparecer en la edad madura. En el 50 por ciento de los casos, parece que la historia familiar tiene algo que ver. Parece que aquellos con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia renal y enfermedad de Parkinson también son susceptibles.

Quizá un tercio de los que padecen la afección parecen tener los peores casos.

"La mayoría de los pacientes que notamos que la tienen la han tenido por más de diez años y la han sufrido casi todas las noches", relató Earley.

Alrededor del mundo, los canadienses franceses y los islandeses parecen especialmente susceptibles, mientras que los asiáticos no parecen verse tan afectados como los occidentales.

Antes de mediados de los 90, la mayoría de los investigadores hubiera pensado que la afección afectaba a menos de una de cada cien personas, sostuvo Earley. Pero luego las cosas cambiaron cuando se creó la fundación dedicada a la enfermedad. "La gente parecía salir de quién sabe dónde. La gente empezó a darse cuenta de que está mucho más extendida de lo que se pensó", continuó.

A pesar de años de investigación, las causas del síndrome de piernas inquietas siguen siendo desconocidas. Sin embargo, parece que el problema está en el cerebro, no en las piernas, y los científicos piensan que puede tener algo que ver con el químico cerebral dopamina y una falta de hierro en el cuerpo.

Las dosis reducidas de medicamentos como la Levodopa, que se utiliza para tratar el mal de Parkinson, ayudan a los pacientes, así como los analgésicos fuertes, como oxicodona y codeína. Consumir menos café, alcohol y tabaco también puede funcionar en los casos más moderados, pues esas sustancias parecen agravar los síntomas, según el NINDS.

Entonces, ¿qué debe hacer si cree que tiene síndrome de piernas inquietas? Hable con su médico y busque un tratamiento, sugirió Earley. Los medicamentos para el Parkinson pueden ser adecuados si sucede cada noche, mientras que los analgésicos y ayudas para dormir pueden ayudar si el problema es ocasional, dijo.

Afortunadamente, sostienen los expertos, la enfermedad es bastante fácil de tratar. El sueño, y piernas calmadas, deben regresar.

Más Información

Para saber más acerca de esta afección, visite la Restless Leg Syndrome Foundation.

FUENTES: Bruce Ehrenberg, M.D., neurologist and adjunct associate professor, biomedical engineering, Tufts University Medical School, Boston; Christopher Earley, M.D., associate professor, neurology, Johns Hopkins University, Baltimore
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