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Estudio sobre el 11-s da ideas sobre cómo se forman los recuerdos

El centro de temor del cerebro creó recuerdos más intensos en las personas que estaban más cerca de la Zona Cero

LUNES 18 de diciembre (HealthDay News/HispaniCare) -- La mayoría de los estadounidenses recuerda dónde estaba en la mañana del 11 de septiembre de 2001.

Pero un estudio reciente de exploraciones cerebrales sugiere que no todas las recuerdos fueron equivalentes.

"Si usted estaba cerca del World Trade Center, sus recuerdos son cualitativamente distintos a los de las de otras personas, incluso de las que estaban en otras partes de Manhattan", afirmó Elizabeth Phelps, la investigadora líder, profesora de psicología de la Universidad de Nueva York.

Específicamente, las personas que estaban en un radio de dos millas (unos tres km.) de la Zona Cero ese día, tienen ahora recuerdos vívidos y detallados de los eventos de esa mañana, el tipo de recuerdo que los expertos llaman "memoria fotográfica".

Las imágenes cerebrales sugieren que esos recuerdos son especialmente intensos porque la amígdala, el área del cerebro que se concentra en el temor y la memoria, trabajó al tope cuando estas personas veían los eventos de esa mañana.

Casi todos los participantes del estudio que habían estado en el bajo Manhattan el 11-s afirman haber experimentado de primera mano las imágenes, sonidos y olores de ese día. Y muchos afirman haber temido por su propia seguridad.

Todo eso podría haber tenido que ver con la fijación de esos recuerdos tan intensos en sus cerebros, señaló Phelps.

"Esto no es exclusivo del 11-s", añadió, y anotó que la memoria fotográfica pueden crearse en cualquier tipo de evento traumático, ya sea personal o muy público.

Pero aunque otros investigadores han estudiado esas recuerdos relacionadas con el trauma anteriormente, "lo que es diferente aquí es que podemos ver realmente el mecanismo cerebral subyacente", apuntó Phelps.

Su equipo publicó sus hallazgos en la edición de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los hallazgos no significan que sólo las personas que estaban cerca de la Zona Cero pueden tener recuerdos oscuros y detallados de ese día.

"Me parece que uno puede tener esos recuerdos incluso si no estaba en el evento y no sufrió una amenaza física", afirmó el Dr. David Spiegel, profesor y presidente de psiquiatría y ciencias conductuales de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford. "Pero creo que lo que Phelps nos muestra es la versión más extrema y fisiológica posible. Es un asunto de proporción".

Añadió que, según el nuevo estudio sobre el 11-s, "ahora tenemos un mecanismo fisiológico que puede ayudar a explicar por qué estos eventos chocantes y emocionalmente activadores podrían estar relacionados con unos recuerdos más intensos".

En el estudio, llevado a cabo en 2004, el equipo de Phelps usó IRM funcional para observar la actividad en tiempo real de 24 adultos que estuvieron en Manhattan el 11 de septiembre de 2004.

Los voluntarios se dividieron en dos grupos, los que estaban en el centro de la ciudad (Downtown), que estuvieron a un promedio de dos millas (unos tres km.) del World Trade Center, y un grupo que estuvo más alejado (Midtown), a un promedio de 4.5 millas (unos 7 km.).

Los investigadores usaron pistas verbales específicas para provocar los recuerdos de los participantes, ya fuera del 11-s o de otro evento de 2001, como un cumpleaños o unas vacaciones de verano. Las exploraciones cerebrales mostraron un importante pico en la actividad de la amígdala en el 83 por ciento del grupo Downtown cuando recordaba el 11-s. En comparación, sólo el 40 por ciento de los que estaban en el grupo Midtown mostró ese tipo de aumento.

Al mismo tiempo, el grupo Downtown mostró una disminución relativa en la actividad de otra área del cerebro, la corteza parahipocámpica posterior.

El hallazgo de la amígdala se esperaba, porque los psicólogos y neurocientíficos han sospechado por largo tiempo que el temor tiene una función fundamental en la conformación de las recuerdos traumáticos.

"Recuerde, las personas que estaban en el centro de la ciudad de verdad pensaban que podían salir heridas", señaló Spiegel. "Ahora, por supuesto, conocemos los límites del ataque, pero las torres podrían haberse caído en lugar de implosionar, nadie lo sabía. Hablamos del temor, una amenaza vital inmediata, no sólo ser testigo de algo".

La experiencia sensorial fue también probablemente clave. Aunque la mayoría de estadounidenses vio el 11-s en televisión, "los individuos que estaban más cerca del evento experimentaron una estimulación de múltiples sentidos", anotó el Dr. Grant Mitchell, director de psiquiatría del Centro hospitalario Northern Westchester de Mount Kisco, Nueva York. "Experimentaron el evento, podían sentirlo, verlo, olerlo, escucharlo. Ese es otro factor que tiene que ver con la formación de recuerdos especialmente vívidos".

Aunque ninguno de los participantes del estudio tenía trastorno por estrés postraumático (TEPT), los expertos concuerdan en que los hallazgos aportan nuevos conocimientos sobre la dolencia, que incluye recuerdos vívidos y ataques de ansiedad desencadenados por recordatorios de un evento traumático.

De hecho, los estudios llevados a cabo no mucho después del 11-s mostraron que el riesgo de TEPT aumentaba con la proximidad de un individuo a la Zona Cero.

La disminución en la actividad parahipocámpica vista en el grupo de Downtown podría tener que ver con el TEPT, afirmó Phelps.

"La amígdala ayuda a que se forma un recuerdo muy intenso", explicó. Pero, en el cerebro normal, el hipocampo actúa como un contrapeso, "ofrece la capacidad de mantenerlo todo en el contexto correcto".

Cuando hay TEPT, la capacidad del hipocampo para controlar los recuerdos atemorizantes podría perderse. "Sabemos que hay diferencias en el hipocampo de las personas que eventualmente desarrollarán TEPT y las que no lo harán", señaló Phelps.

Los nuevos hallazgos no minimizan los profundos y duraderos recuerdos del 11-s de los millones que estaban fuera del bajo Manhattan en ese día, afirman los expertos.

"Fue perturbador para todos. Yo estaba del otro lado del país y fue muy perturbador", dijo Spiegel. "En parte se debió al extraño sentido de discontinuidad. Todo el mundo puede recordar que eran un día claro, hermoso y tranquilo... y entonces sucedió".

Más información

Aprenda más sobre a imagenología cerebral y cómo funciona el cerebro en la Universidad de Harvard.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Elizabeth Phelps, Ph.D., professor of psychology, New York University, New York City; David Spiegel, M.D., Willson professor and chairman of psychiatry and behavioral sciences, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif; Grant Mitchell, M.D., director of psychiatry, Northern Westchester Hospital Center, Mount Kisco, N.Y; Dec. 18-22, 2006, Proceedings of the National Academy of Sciences
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