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Experimentos se acercan a la experiencia 'extracorpórea'

Usando realidad virtual, unos voluntarios imitaron el fenómeno cercano a la muerte

Experimentos se acercan a la experiencia 'extracorpórea'

JUEVES 23 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Científicos europeos se han acercado a repetir la misteriosa experiencia "extracorpórea" que a veces los supervivientes de trauma informan haber sentido cuando se acerca la muerte.

Los resultados de dos experimentos con voluntarios sanos, de los cuales se informa en la edición del 24 de agosto de Science, ofrece lo que los expertos afirman que es una explicación plausible para estos enigmáticos eventos.

Una experiencia "extracorpórea" es la sensación de salirse del cuerpo y ver el propio cuerpo desde cierta distancia. Puede surgir cuando varios sistemas o "modalidades" sensoriales (visión, tacto y la sensación de estar en el propio cuerpo, que se conoce como propriocepción) se desconectan por el estrés.

La nueva investigación "muestra que la integración de varias modalidades sensoriales es importante para retener nuestra sensación de dónde está nuestro cuerpo, de dónde está nuestro ser en ese cuerpo", explicó el Dr. Kevin Nelson, un destacado investigador sobre el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte, quien no participó en ninguno de los nuevos estudios.

Lejos de ser un suceso raro, la experiencia "extracorpórea" es en realidad bastante común, como ha mostrado el propio trabajo de Nelson. "De hecho, una de cada 20 personas han tenido experiencias 'extracorpóreas'", afirmó Nelson, quien es profesor de neurología de la Universidad de Kentucky en Lexington. "En nuestro estudio de 55 personas normales, comunes y corrientes, 3 (alrededor del 6 por ciento) habían tenido una experiencia 'extracorpórea'".

Aún así, investigar por completo las experiencias "extracorpóreas" ha sido difícil, porque son tan poco controladas y espontáneas.

Por ello, en los dos estudios que aparecen en Science, los investigadores trataron de recrearlas para voluntarios sanos.

En un caso, se equipó a los voluntarios de Londres con gafas tridimensionales de alta tecnología con las que veían una película tridimensional en tiempo real de sus propios cuerpos, tomada de una perspectiva de alrededor de seis pies (casi dos metros) detrás de ellos.

Al mismo tiempo, un investigador usó dos varas plásticas para tocar simultáneamente el pecho real del voluntario (fuera de su campo de visión) y la versión filmada, pero distante, de su pecho en exactamente el mismo lugar.

Según los participantes, el resultado fue la sensación de estar sentados detrás de su cuerpo físico y verlo desde una distancia de seis pies.

"Se trató de una experiencia extraña y fascinante para los participantes. Sentían que era absolutamente real y no les provocó temor", afirmó en una declaración preparada el Dr. Henrik Ehrsson, autor del estudio, del Instituto de neurología del Colegio universitario de Londres.

Ehrsson incluso usó un martillo para crear la ilusión de que un cuerpo distante e ilusorio iba a ser golpeado. Cuando eso ocurría, los sensores de la piel de los voluntarios mostró un aumento en la sudoración, lo que indica que sentían que la amenaza era real.

Otro equipo, esta vez liderado por Olaf Blanke de la Escuela politécnica federal de Lausana, Suiza, probó un experimento ligeramente distinto. En este caso, los participantes observaron una de tres proyecciones holográficas tridimensionales, de su propio cuerpo, del cuerpo de un maniquí o de un bloque cuadrado directamente colocado frente a ellos.

En cada caso, la "espalda" de la imagen fue frotada con un cepillo, a veces en sincronización con un cepillo que frotaba la espalda del voluntario. Inmediatamente después, se vendaron los ojos de la persona, se le guió hacia atrás y se le indicó que regresara a donde creía que había estado antes.

Si los participantes habían visto el cuerpo del maniquí o el bloque, invariablemente regresaban al lugar correcto, lo que sugiere que no habían perdido la noción de la posición de su cuerpo real. Sin embargo, los participantes que habían visto su propia imagen tridimensional típicamente no lograron encontrar el punto y avanzaron hasta donde había estado su duplicado ilusorio.

Un experto calificó los hallazgos de "interesantes".

"La persona siente ese toque como si lo estuviera observando, como si estuviera en otro lugar", señaló Paul Sanberg, director del Centro para la excelencia en el envejecimiento y la reparación cerebral del Colegio de medicina de la Universidad del Sur de Florida, en Tampa.

"Es como esos videojuegos en que uno conduce un coche, pero el coche está frente a uno", razonó. "Uno en realidad no está dentro del coche, pero en esencia, creo que algunas personas piensan que sí lo están".

Mientras Ehrsson afirma haber recreado una verdadera experiencia "extracorpórea" en el laboratorio, el grupo de Blanke no llega a hacerlo. Anotaron que los participantes afirmaron comprender que los "ellos" que veían en video no eran más que una ilusión, mientras que las personas que típicamente tienen una experiencia "extracorpórea" creen que están observando sus propios cuerpos. "Sólo hemos inducido algunos aspectos de la experiencia 'extracorpórea'", concluyó el equipo suizo.

Nelson considera que ninguno de los equipos replicó el estado "extracorpóreo", pero que sí crearon una "ilusión" convincente.

"Me parece que son experimentos muy ingeniosos e interesantes", añadió. "Y creo que muestran la importancia del sistema visual en la manera cómo integramos nuestra identidad del ser en el espacio".

En otras palabras, los dos experimentos crean una ilusión visual que es tan convincente para el cerebro que de alguna manera interrumpe la usualmente nítida integración entre los ojos, el tacto y la propriocepción, adujo Nelson. El resultado es que puede ocurrir también en las transiciones entre sueño y vigilia, cuando el cerebro está sometido al estrés cercano a la muerte o en ciertas afecciones médicas, es la sensación de perder temporalmente el contacto con el cuerpo.

Nada de esto significa que la visión sea el componente clave, dijo Nelson. "Si pudiéramos manipular otro [sentido] de manera tan completa, tal vez obtendríamos resultados similares", agregó.

"Hay una manera sencilla de probarlo", dijo. "Cierre los ojos. ¿Todavía puede decir dónde está o dónde está su cuerpo? Sí puede. No percibe estímulos visuales, pero sigue teniendo una sensación del ser y de dónde está en el espacio".

Estuvo de acuerdo con Blanke en que la identificación cercana con el propio cuerpo fue esencial para la ilusión, pues ver el cuerpo del maniquí no tuvo efecto.

"La conciencia corporal total parece requerir no sólo el proceso 'de abajo para arriba' de correlacionar la información sensorial, sino también el conocimiento de 'arriba hacia abajo' sobre los cuerpos humanos", dijo Blanke en una declaración.

Los hallazgos tienen implicaciones más allá de la neurociencia, añadió. Esto podría llevar a tecnologías de videojuegos mejores y más "reales", o inclusive a cirugías en la que los médicos realicen los procedimientos a distancia.

En el equipo de investigación de Blanke había hasta a un filósofo, porque la conexión entre el cuerpo y la conciencia está en el centro mismo de gran parte de la teología y la filosofía.

Sin embargo, Nelson afirmó que es tentador, aunque probablemente erróneo, inferir algún significado espiritual superior de estos hallazgos científicos.

"¿Prueba esto al final algún tipo de existencia dual o espiritual y platónica?", planteó. "No, estas son [investigaciones] completamente distintas, y las personas las mezclan y confunden".

Más información

Para más información sobre el cerebro humano, diríjase a BrainExplorer.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Kevin Nelson, M.D., professor, neurology, University of Kentucky, Lexington; Paul Sanberg, Ph.D., distinguished university professor and director, Center of Excellence for Aging and Brain Repair, University of South Florida School of Medicine, Tampa; Aug. 23, 2007, statement, Ecole Polytechnique Federale de Lausanne; Aug. 23, 2007, statement, University College London; Aug. 24, 2007, Science
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