La conmoción cerebral aumenta el riesgo de TEPT en los veteranos de Irak

Un estudio encontró que la pérdida de conciencia era lo que más aumentaba las probabilidades de trauma

MIÉRCOLES 30 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los investigadores informan que los soldados que sufrieron conmoción cerebral durante su tiempo en Irak tienen más probabilidades de experimentar trastorno por estrés postraumático y otros problemas de salud física.

"Hubo un mayor índice de TEPT y/o problemas de salud entre los que sufrieron conmoción cerebral, frente a los que tenían otras lesiones", afirmó el Dr. Christopher Hoge, autor del estudio, director de psiquiatría y neurociencia del Instituto de investigación Walter Reed del ejército en Washington, D.C. El estudio aparece en la edición del 31 de enero del New England Journal of Medicine.

"Este es probablemente uno de los muy pocos estudios que han comenzado a determinar la incidencia de la lesión traumática cerebral leve [es decir, conmoción cerebral] en los veteranos que regresan", afirmó David Hovda, director del Centro de investigación de las lesiones cerebrales de la Facultad de medicina Geffen de la UCLA en Los Ángeles.

Según la información de respaldo del estudio, más de 1.5 millones de miembros del personal militar de los EE.UU. han sido desplegados a Irak o Afganistán desde 2001. Gracias a un mejor equipo de protección, muchos de estos hombres y mujeres sobreviven a lesiones que antes los hubieran matado.

Se ha informado sobre lesiones de cabeza y cuello en una cuarta parte de las tropas evacuadas de estas áreas. La proporción de soldados que tuvieron conmoción cerebral podría alcanzar hasta un 18 por ciento.

Hoge y sus colegas encuestaron a 2,525 soldados de infantería del ejército de los EE.UU. entre tres y cuatro meses después de su regreso tras un despliegue de un año en Irak. Los soldados que informaban sobre conmoción cerebral (que se definió como una lesión con pérdida de conocimiento o estado mental alterado, como estar mareado o confundido) fueron comparados con soldados que informaron sobre otras lesiones. Los soldados procedían de apenas dos brigadas.

Casi el 44 por ciento de los soldados que informaban sobre una lesión que incluía pérdida de la conciencia cumplía con los criterios para el TEPT, frente a sólo 27.3 por ciento de los que informaban sobre una lesión que incluía un estado mental alterado, el 16.2 por ciento de los que tenían otras lesiones y el 9.1 por ciento de los que no habían sufrido lesión alguna.

Era significativamente más probable que los soldados que sufrieron conmoción cerebral, y sobre todo los que la habían sufrido con pérdida de la conciencia, informaran sobre mala salud general, ausentismo laboral, consultas con proveedores de atención de salud y problemas de sueño.

Tras los ajustes, el TEPT y la depresión parecían ser el problema principal. Esto tiene cierto sentido, pues la conmoción cerebral con frecuencia ocurre en el contexto de un evento traumático que incluye estrés psicológico, apuntó un comentario acompañante.

"Esto tiene implicaciones para el tratamiento, porque obviamente hay una gran diferencia en cómo tratamos a alguien se considera que ha sufrido una lesión cerebral frente a los que se considera que, de hecho, tienen TEPT", apuntó Hoge.

También es crítico que los soldados sean apropiadamente evaluados en el lugar del combate en el momento de la lesión, añadió Hoge.

Los hallazgos deberían ayudar a aumentar la concienciación sobre una afección generalmente poco apreciada, apuntó Hovda. "Esa lesión no tiene rostro, es realmente una epidemia silenciosa", dijo. "Y esos individuos militares son extremadamente dedicados y quieren volver al servicio de manera que [podrían estar restando importancia a las lesiones]".

Otro estudio en la misma edición de la revista confirmó que la violencia ha sido una importante causa de muerte para los iraquíes y la principal causa de muerte para los hombres iraquíes entre los quince y 59 años durante los tres años siguientes a la invasión de 2003.

Esto es inferior a los cálculos anteriores, dijeron los autores, del Hospital infantil de Boston, pero sigue siendo una inmensa mortandad.

Más información

Para más información sobre el TEPT, visite el National Center for PTSD del gobierno de los EE.UU.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Charles W. Hoge, M.D., director, division of psychiatry and neuroscience, Walter Reed Army Institute of Research, Washington D.C.; David Hovda, Ph.D., professor, neurosurgery, and director, Brain Injury Research Center, Division of Neurosurgery, UCLA Geffen School of Medicine, Los Angeles; Jan. 31, 2008, New England Journal of Medicine
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