La lactancia mejora el rendimiento escolar del niño

Un estudio muestra que llevaba a mayores probabilidades de tener un promedio más alto

MIÉRCOLES, 17 de junio (HealthDay News/Dr. Tango -- A los niños que fueron amamantados les va mejor en la secundaria y son más propensos a asistir a la universidad que sus hermanos alimentados con fórmula, según informan los investigadores.

Aunque se conocen muy bien los beneficios para la salud de la lactancia tanto para la madre como para el niño, este estudio sugiere que la práctica también podría tener beneficios educativos. Este es el primer estudio en usar datos sobre hermanos para examinar el efecto de la lactancia sobre terminar la secundaria y asistir a la universidad, señalaron los investigadores.

"Comparamos pares de hermanos, uno de los cuales había sido amamantado y el otro no, o hermanos que fueron amamantados durante periodos de tiempo distintos, y encontramos evidencia constante de que los niños amamantados tenían promedios académicos más altos en la secundaria y mayores probabilidades de ir a la universidad", afirmó el coautor del estudio, Joseph Sabia, profesor asistente de políticas públicas de la Universidad Estadounidense de Washington, D.C.

Debido a que su muestra contenía diversos adolescentes, los investigadores descartaron factores como el estatus socioeconómico en relación con la lactancia y el rendimiento educativo, apuntó Sabia.

El informe aparece en la edición del 11 de junio de la revista Journal of Human Capital.

Para el informe, Sabia y su colega Daniel Rees, profesor de economía de la Universidad de Colorado en Denver, usaron datos del Estudio nacional longitudinal sobre salud adolescente. Estudiaron los antecedentes de lactancia de 126 hermanos de 59 familias y obtuvieron datos sobre la graduación de secundaria y la asistencia a la universidad de 191 hermanos de 90 familias.

"Si un niño es amamantado, el promedio académico de secundaria aumenta sustancialmente, igual que las probabilidades de ir a la universidad", afirmó Rees.

Por cada mes en que se recibe lactancia, el promedio académico de secundaria aumenta alrededor de uno por ciento, y las probabilidades de ir a la universidad aumentan alrededor de dos por ciento, añadió Rees.

"Encontramos que más de una mitad del efecto calculado de la lactancia sobre las calificaciones de secundaria pueden relacionarse con mejoras en la capacidad cognitiva y la salud", señaló Sabia. "Entonces, concluimos que las mejoras en la capacidad cognitiva y la salud adolescente podrían ser vías importantes a través de las cuales la lactancia afecta el logro académico a largo plazo", afirmó.

Alrededor de una quinta parte del aumento en las probabilidades de ir a la universidad parece deberse a la lactancia, añadió Rees.

"Es otro beneficio de la lactancia", dijo Rees. "Sabemos que la lactancia lleva a una mejor salud y a un coeficiente intelectual más alto, pero el próximo paso es determinar las implicaciones, y se trata de una implicación importante", aseguró.

El Dr. David L. Katz, director del Centro de investigación sobre la prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale, apuntó que tal vez este estudio no pruebe una conexión entre el rendimiento escolar y la lactancia, pero que podría ser otro motivo para amamantar a un bebé.

"Se han relacionado de manera convincente varios beneficios para la salud con la lactancia, como un menor riesgo tanto de infecciones como de obesidad en el niño amantado", apuntó Katz. "También hace mucho se ha sugerido un mayor desarrollo cognitivo en el niño amamantado, algo de lo que no estamos tan seguros".

Tal vez los factores que determinan si se amamanta a un bebé o no son parte importante del rompecabezas, señaló Katz. "El motivo de que se alimente a un bebé de determinada manera tal vez importe tanto como la manera en que se alimenta al bebé", especuló. "Un estudio de asociación como este no puede resolver el tema por completo"

Más información

Para más información sobre la lactancia, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Joseph Sabia, Ph.D., assistant professor, public policy, American University, Washington, D.C.; Daniel Rees, Ph.D., professor, economics, University of Colorado Denver; David L. Katz, M.D., director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; June 11, 2009, Journal of Human Capital
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