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Los efectos secundarios de la quimio sobre el cerebro de los supervivientes del cáncer es real, según plantea un estudio

Evaluaciones cerebrales muestran cambios en el flujo sanguíneo y el metabolismo

JUEVES 5 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- Los problemas crónicos por efectos secundarios de la quimioterapia sobre el cerebro que afectan la memoria y la atención afectan a una minoría considerable de supervivientes de cáncer.

Ahora, investigadores aseguran que la afección puede estar relacionada con el metabolismo cerebral y con cambios en el flujo sanguíneo que pueden perdurar durante una década.

El estudio nuevo, publicado en la edición en línea del 5 de octubre de Breast Cancer Research and Treatment, debería ayudar a refutar la percepción de que los problemas cerebrales relacionados con la quimioterapia no son más que fantasías de los pacientes.

"Muchas mujeres que se han sometido a quimio para el cáncer de mama sufren problemas cognitivos durante muchos años después de terminar el tratamiento. Ésta es la primera revisión del cerebro que identifica cambios crónicos, si no permanentes, del metabolismo cerebral relacionados con dichos problemas cognitivos", aseguró el Dr. Daniel H. S. Silverman, autor del estudio, del departamento de farmacología médica y molecular de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles.

Aunque se han detectado problemas cerebrales relacionados con la quimioterapia entre los supervivientes de otros tipos de cáncer, como el linfoma, el grupo de Silverman se enfocó en pacientes de cáncer de mama porque la enfermedad es el segundo asesino entre los cánceres de las mujeres estadounidenses, después del cáncer de pulmón.

Cada año, se le diagnostica a más de 211,000 mujeres estadounidenses cáncer de mama, anotaron los investigadores, y entre el 25 y el 80 por ciento de las que se someten a quimioterapia se quejan de la aparición posteriores dificultades cognitivas.

Silverman recalcó, sin embargo, que no toda paciente de cáncer de mama que se somete a quimioterapia tiene estos problemas cerebrales y que para muchas de las que sí los experimentan, son apenas leves.

"El impacto tiende a ser relativamente sutil", sostuvo Silverman. "No se trata de pérdidas básicas de la cognición que vayan a ser notadas al hacer cosas sencillas. Es más una cuestión de poder mantener la atención y concentrarse al tratar de completar tareas exigentes de alta función cerebral".

Aún así, para algunos de los que experimentan estos trastornos cognitivos, el impacto puede ser debilitante. Por eso, Silverman y sus colegas buscaron mecanismos subyacentes para entender mejor la afección.

Mediante el uso de la tomografía de emisión de positrones, conocida comúnmente como TEP, el equipo de la UCLA examinó los cerebros de pacientes de cáncer de mama cuyos tumores fueron extirpados quirúrgicamente entre 5 y 10 años antes de este estudio.

Dieciséis de las mujeres se habían sometido a quimioterapia, mientras que las cinco restantes sólo se habían sometido a cirugía. También se hicieron evaluaciones de 13 mujeres de edad y ambientes similares que no tenían historial de cáncer de mama ni de quimioterapia.

Los investigadores examinaron los patrones de flujo sanguíneo en el cerebro mientras las pacientes realizaban ejercicios de memoria a corto plazo que duraban 10 minutos. También midieron el metabolismo cerebral luego del ejercicio.

El equipo de Silverman halló que las pacientes que se habían sometido a quimioterapia experimentaban aumentos repentinos relativamente considerables en el flujo sanguíneo hacia ciertas partes del cerebro cuando realizaban esas labores mentales. El grupo también realizó las tareas con un 13 por ciento inferior de calidad que las del grupo que no había tenido cáncer y del que no se había sometido a quimioterapia.

De igual manera, los investigadores notaron que las que habían recibido quimioterapia mostraron índices relativamente bajos de metabolismo cerebral en la corteza frontal luego de terminar de realizar las tareas.

Las participantes que se habían sometido tanto a quimioterapia como a tratamientos hormonales también mostraron una reducción de alrededor de un 8 por ciento en su metabolismo en reposo en la región del cerebro de los ganglios basales.

Los investigadores anotaron que se sabe que los ganglios basales funcionan como un puente entre el pensamiento y la acción.

Al reunir todos los hechos, el equipo de Silverman aseguró que los aumentos en el flujo sanguíneo relacionados con las tareas en los cerebros de las que habían recibido quimioterapia indicaban mayor actividad cerebral. Eso podría significar que el grupo de la quimioterapia estaba comenzando con una desventaja neurológica, que se esforzaba más (y con menos éxito) para realizar las tareas que las que nunca se habían sometido a dicho tratamiento.

"Los síntomas de los efectos secundarios de la quimioterapia sobre el cerebro son el mayor impedimento para la calidad de vida de las supervivientes de cáncer de mama a largo plazo que están recibiendo la quimio en etapas cada vez más iniciales y que están viviendo más tiempo, incluso cumpliendo la expectativa de vida", anotó Silverman. "Así, por supuesto, estas son malas noticias si usted está tratando de hacer algo por las pacientes afectadas luego de que ya no hay marcha atrás".

"Pero, por otro lado", anotó, "estos hallazgos al final podrían ser alentadores en cuanto a la prevención porque usted podría, quizás, identificar patrones de metabolismo cerebral que podrían ayudar a dirigir a pacientes individuales hacia regímenes terapéuticos que serían menos perjudiciales para ellos o terminar las terapias antes de que puedan causar daño cerebral permanente".

La Dra. Claudine Isaacs, directora del programa clínico de cáncer de mama de la Universidad de Georgetown, aseguró que el estudio era interesante pero para nada concluyente.

"Estos hallazgos son muy provocativos y me parece que este es el camino que necesitamos seguir en cuanto al uso de estudios de imagenología para comprender mejor el programa", sostuvo. "Pero saber lo que todo esto significa es otra cosa".

"El problema es que esto está tan lleno de factores diversos", advirtió Isaacs. "Hay tantas cosas que tienen que ver con esto, como las influencias de la edad y la menopausia, que es muy difícil desenmarañar cada parte".

"También es cierto", agregó, "que otros estudios en esta área han demostrado que una relativa minoría de pacientes resultan afectados por este fenómeno y que, en cantidades sustanciales, los problemas se resuelven con el tiempo entre las afectadas. Entonces, la situación no dura necesariamente para siempre".

Más información

Para aprender más sobre los efectos secundarios de la quimioterapia sobre el cerebro, visite la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniC
FUENTES: Daniel H.S. Silverman, M.D., Ph.D., department of molecular and medical pharmacology, University of California, David Geffen School of Medicine, Los Angeles; Claudine Isaacs, M.D., associate professor, medicine, and director, clinical breast cancer program, Georgetown University, Washington D.C.; Oct. 5, 2006, online edition, Breast Cancer Research and Treatment.
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