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Se reanima debate sobre investigación de homosexualidad y cerebro

Si la orientación sexual es innata o aprendida es un tema científico y social que aún es candente

MARTES 10 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- La más reciente investigación que indica que por lo menos algunos de los aspectos de la homosexualidad podrían estar "programados" en el cerebro calentó de nuevo el debate sobre el tema.

Científicos suecos afirman que las sustancias químicas llamadas feromonas, que afectan nuestro sentido del olfato, son diferentes entre los hombres homosexuales y heterosexuales, lo que brinda otra base biológica para la orientación sexual. El hallazgo de que las reacciones de los cerebros de los hombres homosexuales a esas sustancias químicas es similar a las reacciones de las mujeres añade gasolina al fuego.

Todo lo que dicen los investigadores es que "estos hallazgos muestran que nuestro cerebro reacciona de manera diferente a dos supuestas feromonas en comparación con olores comunes, lo que sugiere una relación entre la orientación sexual y los procesos neuronales hipotalámicos".

Las feromonas son sustancias químicas que envían mensajes sexuales, generalmente como olores indetectables, a los individuos de una misma especie. En su estudio, los investigadores encontraron que una feromona en el sudor de los hombres homosexuales causa una reacción similar en otros hombres homosexuales y en mujeres heterosexuales.

De acuerdo con el informe publicado en la edición del 10 de mayo de Proceedings of the National Academy of Sciences, el equipo de investigación evaluó compuestos que incluyen un derivado de la testosterona llamado 4,16-androstadieno-3-uno (AND) y el esteroide parecido al estrógeno estra-1,3-5(10),16-tetraeno-3-ol (EST).

Los investigadores encontraron que el AND activaba el hipotálamo de los hombres homosexuales y de las mujeres heterosexuales, pero no de los hombres heterosexuales. Además, el EST activaba el hipotálamo sólo en los hombres heterosexuales.

"Se ha encontrado que las regiones del cerebro involucradas están relacionadas con la conducta sexual, según los resultados de estudios con animales", apuntó Brian Mustanski, del departamento de psiquiatría de la Universidad de Illinois en Chicago. "Algunos estudios anteriores también encontraron diferencias entre los hombres homosexuales y heterosexuales en esas regiones del cerebro", añadió.

Mustanski anotó que este estudio sugiere una relación entre la orientación sexual y los procesos cerebrales, específicamente en el hipotálamo. "Otro estudio, que pronto será publicado en Psychological Science, encontró diferencias en los olores de los hombres homosexuales y heterosexuales", apuntó.

En conjunto, estos estudios sugieren que la orientación sexual tiene un componente biológico relacionado con el olor corporal y posiblemente con las feromonas, señaló Mustanski. "También ayuda a demostrar que la orientación sexual no es simplemente una elección. ¿Cómo podría influir una elección sobre la producción y la respuesta de los olores corporales?

Estos estudios convergen con investigaciones previas que usaron estudios de familias, estudios de gemelos y estudios de genética molecular para demostrar que la orientación sexual está por lo menos parcialmente determinada por la biología", agregó.

Pero otros expertos lo ven de manera diferente.

"Este estudio no dice que la homosexualidad sea innata", declaró el Dr. Jeffrey Satinover, un psicoanalista que ha escrito sobre la homosexualidad y que ha dado charlas sobre sus consecuencias sociales. "Hay una suposición instintiva de que si hay una diferencia en el cerebro, la diferencia tiene que ser innata", añadió.

Satinover apuntó que los cambios en el hipotálamo podrían deberse a conductas sexuales repetitivas. "El cerebro es extremadamente plástico, como un músculo", dijo.

"Han habido docenas y docenas de estudios que intentan mostrar una base genética o biológica para la homosexualidad", dijo Satinover. "Nadie ha tenido éxito en probarlo".

Warren Throckmorton, profesor asociado de psicología del Grove City College, una universidad cristiana de Pensilvania, piensa que el estudio es interesante. "Demuestra que existe algo de reacción involuntaria del cerebro a un estímulo que es imperceptible para la persona", declaró.

Pero, al igual que Satinover, Throckmorton considera que el sentido del olfato es parcialmente aprendido. "Los cerebros de los participantes podrían haber adquirido una respuesta sexual a estos químicos como resultado de experiencias sexuales pasadas", especuló. "Entonces, el aprendizaje podría estar implicado aquí de una manera de la que los sujetos no podrían haber sido conscientes".

Desde una perspectiva política, que la homosexualidad sea innata o aprendida no es el punto, de acuerdo con Winnie Stachelberg, vicepresidenta de la Human Rights Campaign Foundation, una organización de defensa para las causas de los homosexuales y lesbianas. "La manera como tratamos a las personas debe estar basada en los principios de la equidad básica y no en evidencia científica", afirmó.

"Este estudio complementa las pruebas científicas sobre la orientación sexual. Apunta a la necesidad de continuar con la investigación en esa área", agregó Stachelberg. "Además, estudios como este ayudan a que las personas se comprendan las unas a las otras y a aliviar el miedo".

Más información

El Council for Responsible Genetics puede darle más información sobre los genes y la orientación sexual.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Brian Mustanski, Ph.D., department of psychiatry, University of Illinois at Chicago; Warren Throckmorton, Ph.D., associate professor of psychology, Grove City College, Pa.; Jeffrey Satinover, M.D., former Fellow in Psychiatry and Child Psychiatry, Yale University, and a former William James Lecturer in Psychology and Religion at Harvard University; Winnie Stachelberg, vice president, Human Rights Campaign Foundation, Washington, D.C.; May 10, 2005, Proceedings of the National Academy of Sciences
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