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Un medicamento frena el encogimiento del cerebro en la EM progresiva

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MIERCOLES, 29 de agosto de 2018 (HealthDay News) -- Un medicamento que se usa hace mucho tiempo para el asma en Japón podría ralentizar el encogimiento del cerebro en las personas con esclerosis múltiple (EM) progresiva, encontró un ensayo preliminar.

El estudio, publicado en la edición del 30 de agosto de la revista New England Journal of Medicine, evaluó un fármaco oral llamado ibudilast. No está aprobado en Estados Unidos, pero hace años que se usa en Japón como tratamiento para el asma y para el vértigo en los supervivientes a un accidente cerebrovascular.

Los investigadores encontraron que el fármaco ralentizó el encogimiento del cerebro en un 48 por ciento cuando se comparó con un placebo inactivo en pacientes con EM progresiva.

La esclerosis múltiple es un trastorno neurológico provocado por un ataque por error del sistema inmunitario en el recubrimiento protector que rodea a las fibras nerviosas de la médula espinal y el cerebro. Dependiendo de la ubicación del daño, los síntomas incluyen problemas de la vista, debilidad muscular, entumecimiento, y dificultades con el equilibrio y la coordinación.

La mayoría de personas con EM son diagnosticadas con la forma "remitente recurrente", lo que significa que sus síntomas se exacerban durante un tiempo y luego se alivian.

Los pacientes en este ensayo tenían EM progresiva, en que la enfermedad empeora de forma constante sin periodos de recuperación.

Y aunque hay más de una docena de fármacos disponibles para gestionar la EM remitente recurrente, hay pocas opciones para las formas progresivas de la enfermedad, apuntó el Dr. Robert Fox, investigador principal del nuevo estudio.

En general, los medicamentos para la EM remitente no funcionan en las personas con las formas progresivas, señaló Fox, neurólogo de la Clínica Cleveland.

La biología de la EM progresiva, explicó Fox, parece ser "fundamentalmente distinta". La inflamación fomenta la EM remitente, mientras que las formas progresivas parecen ser causadas por la degeneración de las células nerviosas en el cerebro, tras el daño por la fase inflamatoria.

El ibudilast puede suprimir la inflamación, y se evaluó primero para la EM remitente, en la cual no logró prevenir las recaídas. Pero, dijo Fox, el fármaco sí frenó el encogimiento (atrofia) del cerebro. Y eso condujo a los investigadores a sospechar que podría ayudar a los pacientes con EM progresiva.

Fox y sus colaboradores reclutaron a 255 pacientes con EM progresiva de 28 centros médicos de EE. UU. Los pacientes se asignaron al azar a tomar ibudilast o pastillas de un placebo cada día durante 96 semanas.

Al final, los pacientes que tomaron el fármaco mostraron, en promedio, un 48 por ciento menos de atrofia en el tejido cerebral.

La gran pregunta, dijo Fox, es si esto frenará la progresión de los pacientes a la discapacidad.

"Esto es una prueba de concepto", comentó. "Hemos mostrado que esto ralentiza la atrofia cerebral. No hemos mostrado que frene la progresión clínica".

Para probarlo, se necesitan estudios a más largo plazo. Por ahora, enfatizó Fox, "este medicamento no está disponible en EE. UU., y no lo estará hasta dentro de cierto tiempo".

Bruce Bebo es vicepresidente ejecutivo de investigación de la Sociedad Nacional de la Esclerosis Múltiple (National Multiple Sclerosis Society), que financió parte del ensayo.

Bebo aseguró que los hallazgos son un "hito", pero advirtió que el fármaco tendrá que demostrar beneficios contra el curso de la enfermedad, y no solo contra el encogimiento del cerebro.

"Medir esos beneficios clínicos lleva más tiempo", dijo. Pero para los pacientes y sus familias, este es un paso positivo más contra la EM progresiva, añadió.

"Este es uno de varios ensayos que están evaluando terapias nuevas para la EM progresiva", dijo Bebo. "Es solo cuestión de tiempo hasta que tengamos más y mejores tratamientos".

El ibudilast tiene efectos secundarios. Un 92 por ciento de los pacientes del ensayo reportaron "eventos adversos", aunque un 88 por ciento de los pacientes que tomaron el placebo también los reportaron. Los dolores de cabeza y los síntomas gastrointestinales (como el dolor abdominal y las náuseas) fueron los principales problemas vinculados con el fármaco.

Además, un 9 por ciento de los pacientes que tomaron ibudilast desarrollaron depresión, en comparación con un 3 por ciento de los pacientes que tomaron el placebo.

Fox dijo que "eso es algo que deberemos vigilar atentamente en el futuro".

Pero en total, apenas un 8 por ciento de los pacientes que tomaron ibudilast se retiraron del estudio debido a un efecto secundario. Eso sugiere que el fármaco se toleró bien, dijo Fox.

Hay dos formas de EM progresiva: la secundaria, que se desarrolla tras un diagnóstico inicial de EM remitente; y la primaria, que significa que empeora de forma progresiva desde el principio, sin periodos de remisión.

Según Bebo, más o menos la mitad de los estadounidenses con EM tienen una forma progresiva de la enfermedad.

Aun así, lamentó Fox, han recibido "poca atención" cuando se trata de la investigación sobre nuevos tratamientos.

"La EM progresiva ha sido un tema olvidado", dijo Fox. "Creo que este estudio puede ofrecerles una nueva esperanza".

Más información

La Sociedad Nacional de la Esclerosis Múltiple ofrece más información sobre el tratamiento de la EM.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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FUENTES: Robert Fox, M.D., vice chairman, research, Neurological Institute, Cleveland Clinic, Ohio; Bruce Bebo, Ph.D., executive vice president, research, National Multiple Sclerosis Society, New York; Aug. 30, 2018, New England Journal of Medicine
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