Consumo de frutas aumenta el riesgo de Parkinson

Investigadores sospechan de los pesticidas, no de la fruta

Miércoles, 2 de abril (HealthDayNews) -- Consumir mucha fruta y jugos de fruta parece aumentar el riesgo de la enfermedad de Parkinson, sugiere un nuevo estudio.

Pero las personas no deben reducir su consumo de fruta, añadieron los investigadores.

Los responsables podrían ser los pesticidas, las toxinas en las plantas o los herbicidas, no la fruta misma, dijo el investigador Andrew Grandinetti, un epidemiólogo en el Centro de Investigación Biomédica Pacific en la Universidad de Hawai en Manoa.

Grandinetti presentará los hallazgos en la Academia Americana de Neurología en Honolulú.

"Realmente quiero enfatizar que el consumo de la fruta es una parte muy importante de la salud en general", indicó Grandinetti, quien admitió que el consumo de frutas ha sido vinculado con la prevención del cáncer. "Sospecho que [el riesgo elevado] podría ser un indicador de la exposición a pesticidas".

No hubo un riesgo elevado, apuntó, para aquellos con un alto consumo de vitamina C de dietas y suplementos.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso central que produce síntomas tales como temblor del cuerpo, lentitud del movimiento, rigidez de las extremidades y problemas de balance.

Aproximadamente 2 por ciento de la población desarrollará Parkinson en su vida, de acuerdo con estimados de la Clínica Mayo. El Parkinson resulta ser una degeneración progresiva del cerebro, con una pérdida de neuronas que producen dopamina.

Es común suministrar medicamentos para restaurar los niveles de dopamina, pero a medida que progresa la enfermedad, los impedimentos se acumulan, indicaron los expertos.

El equipo de Grandinetti evaluó más de 8,000 sujetos en el estudio de 1965, señalando que la incidencia de la enfermedad de Parkinson durante más 34 años de observación y tomando en consideración hábitos dietéticos. El consumo elevado de frutas y jugo de frutas aumentó el riesgo de padecer la enfermedad.

El riesgo elevado varió, dependiendo de la medida utilizada.

El equipo utilizó dos medidas, una dieta de restauración de 24 horas y un cuestionario de frecuencia alimentaria, para determinar el consumo de fruta y jugo de fruta. Si los sujetos reportaron más de tres porciones al día en la medida de la dieta de restauración de 24 horas, tuvieron un riesgo elevado de 70 por ciento de Parkinson luego de hacer ajustes para otras variables tales como la frecuencia de movimiento intestinal (mientras más frecuente, menos es el riesgo).

En el cuestionario de frecuencia, si ingerían una o más porciones de fruta al día, el riesgo de Parkinson aumentó en 55 por ciento luego de que otras variables se tomaron en consideración.

El estudio comenzó a analizar datos en 1965, apuntó Grandinetti, cuando "los pesticidas eran más resistentes que los utilizados actualmente".

La doctora Honglei Chen, una experta en Parkinson e investigadora asociada en la Escuela de Salud Pública de Harvard, dijo que los hallazgos del nuevo estudio reflejaron los de investigaciones anteriores.

"Existe poca duda de que factores ambientales, aunque todavía tienen que ser identificados, desempeñen funciones importantes en la enfermedad de Parkinson de comienzo tardío", sostuvo.

Aparte de los pesticidas, vivir en áreas rurales y las neurotoxinas se han implicado en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson, indicó Chen, pero se necesita mayor investigación.

"Dado los potenciales efectos beneficiosos de la fruta y los vegetales en otras enfermedades crónicas, las personas deben continuar considerando las frutas y los vegetales como un componente saludable en sus dietas", comentó Chen.

Grandinetti concuerda con esto. "Comer fruta es algo saludable". Sin embargo, "es probablemente una buena idea lavar la fruta bastante bien".

En otros desarrollos de Parkinson reportados en la asamblea de la Academia Americana de Neurología, investigadores dijeron el 1 de abril que el producto de una nueva terapia celular llamada Spheramine resulta ser prometedora.

Seis pacientes a quienes se dio seguimiento por 24 meses y quienes estaban en el tratamiento, tuvieron una mejoría de 41 por ciento en su función motora, incluso aunque no utilizaron otros medicamentos contra el Parkinson.

La terapia celular funciona, según investigadores, mejorando los niveles de la dopamina en el cerebro, de la cual carecen los pacientes de Parkinson.

Continúan estudios de la terapia celular.

Más información

Para conocer más acerca de la enfermedad de Parkinson, visita la Clínica Mayo y la Escuela Médica de Mount Sinai.

Fuentes: Andrew Grandinetti, Ph.D., epidemiólogo, Centro de Investigación Biomédica Pacific, Universidad de Hawai en Manoa; Honglei Chen, M.D., Ph.D., asociada de investigación, Departamento de Nutrición, Escuela de Salud Pública de Harvard, Boston; 1 y 3ro de abril de 2003, presentaciones, asamblea anual de la Academia Americana de Neurología, Honolulú
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