Los casos de COVID se disparan de nuevo en los hogares de ancianos de EE. UU.

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LUNES, 17 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Los residentes de los hogares de ancianos han sido un grupo con un riesgo particularmente alto a lo largo de toda la pandemia, y la llegada de la variante ómicron, que se propaga con rapidez, hace que se enfrenten a otra ola de infecciones y muertes, muestran unos datos recientes.

En la semana que acabó el 9 de enero, los hogares de ancianos de EE. UU. reportaron más de 32,000 casos de COVID-19 y 645 muertes entre sus residentes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Este es un aumento de siete veces en los casos respecto a un mes antes, y un aumento de un 47 por ciento en las muertes.

Unos 57,200 trabajadores de hogares de ancianos también tuvieron COVID en la misma semana, un aumento de diez veces respecto a un mes antes, señalaron los CDC.

"Debemos construir una muralla protectora alrededor de los hogares de ancianos, pero no lo estamos haciendo ahora mismo, y ese es el motivo de que los casos se estén disparando", declaró a Associated Press Eric Feigl-Ding, epidemiólogo y miembro sénior de la Federación de Científicos Estadounidenses (American Scientists Federation). "Tendremos cantidades exponenciales de hospitalizaciones y muertes".

Aun así, los esfuerzos de vacunación podrían haber tenido un impacto real al salvar vidas: incluso con los dramáticos aumentos en los casos, el número de muertes por la COVID-19 en los hogares de ancianos todavía es una fracción de las de diciembre de 2020, cuando los CDC señalan que se registraron unas 6,200 muertes por semana.

Alrededor de un 87 por ciento de los residentes de hogares de ancianos se han vacunado del todo, apuntan los CDC, y un 63 por ciento han recibido las terceras dosis. Respecto al personal de los centros de cuidados, más o menos un 83 por ciento están vacunados del todo, y un 29 por ciento han recibido los refuerzos.

Para proteger más a los residentes, Feigl-Ding recomienda las vacunas, refuerzos obligatorios, pruebas para los visitantes, el uso de máscaras de grado médico (como las N95), y usar filtros de aire de alta eficiencia.

También se debe priorizar a los centros para los suministros de las pruebas, planteó Lisa Sanders, de LeadingAge, una asociación de proveedores sin fines de lucro de hogares de ancianos y otros servicios para la vejez.

Los hogares de ancianos están trabajando para proteger más a su residentes: una vez más, están limitando a los visitantes, a veces los mantienen en las áreas comunes con distanciamiento físico, proveen máscaras quirúrgicas o requieren evidencia de una prueba negativa, al mismo tiempo que administran clínicas de vacunación y celebran reuniones en los ayuntamientos sobre la importancia de las vacunas y los refuerzos.

"La COVID arrasó por este edificio en 10 segundos", aseguró Todd Fernald, administrador del hogar de ancianos Webster at Rye en Nuevo Hampshire, al recordar un brote de casos de COVID-19 en el hogar de ancianos a finales de noviembre. El aumento ocurrió a pesar del hecho de que un 100 por ciento de los residentes y el personal estaban vacunados. Pero muchos no habían recibido los refuerzos, y estaban esperando para recibir las dosis adicionales.

El brote acabó con las vidas de seis residentes e infecto a docenas más, entre ellos a 20 empleados, según AP. Fernald aseguró que ya se han administrado refuerzos a todos los residentes, y que también se les están administrando a los empleados.

"Solo perdí a un empleado que no quiso vacunarse y que eligió renunciar a su trabajo", comentó. Fernald añadió que "cada semana veo que más personas se ponen el refuerzo y que me traen sus tarjetas de refuerzo".

El jueves la Corte Suprema de EE. UU. ratificó la orden de obligatoriedad de las vacunas de la administración de Biden, que cubre a la mayoría de los trabajadores de la atención de la salud en Estados Unidos.

El padre de Sharon Wheeler, que tiene 88 años, contrajo la COVID-19 hace poco en el hogar de ancianos donde vive, en Naperville, Illinois. El personal le dijo que su padre, que sufre de demencia, tiene unos síntomas leves, y Wheeler espera que las vacunas y el refuerzo le ayuden.

"Me esforcé mucho para que nunca le diera (la COVID-19), porque estaba aterrorizada", señaló a AP. "Es un hombre tan mayor, y no lo quiero perder de esta forma".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Associated Press, U.S. Centers for Disease Control and Prevention

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