Algunas pruebas a domicilio podrían pasar por alto a la ómicron en las primeras etapas de la infección

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JUEVES, 6 de enero de 2022 (HealthDay News) -- BinaxNOW de Abbot y QuickVue de Quidel, dos pruebas para la COVID a domicilio muy utilizadas, podrían a veces no detectar las evidencias de la variante ómicron en los primeros días tras la infección, incluso aunque las personas porten unos niveles sustanciales del virus, sugiere una investigación preliminar.

Los investigadores se enfocaron en 30 personas infectadas con la COVID, en cinco lugares de trabajo, que experimentaron lo que muy probablemente fueran brotes de la variante ómicron el mes pasado. Las personas recibieron tanto pruebas de PCR en saliva (el estándar de excelencia) y pruebas basadas en antígenos rápidas, que implican frotis nasales.

En promedio, las personas tardaron tres días en tener un resultado positivo en las dos pruebas rápidas de antígenos tras su primer resultado positivo en una prueba de PCR, informaron los investigadores. En cuatro casos, las personas transmitieron el virus a otras tras un resultado negativo, según el estudio, que todavía no ha sido revisado por profesionales.

Aún no está claro si las infecciones se pasaron por alto porque las pruebas de antígenos son inherentemente menos sensibles a la ómicron, o porque las pruebas de saliva quizá sean mejores para detectar la nueva variante, reportó el The New York Times.

Una explicación posible es que la ómicron podría replicarse más rápido o antes en la garganta y la boca que en la nariz, plantearon los expertos.

"Aunque tenemos que esperar para ver si la ciencia se sostiene, esto podría ser un indicador de que es el lugar donde el virus crece primero", declaró al Times Gigi Gronvall, inmunóloga y experta en pruebas de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins. "Entonces, si vamos a buscar el virus, que es lo que las pruebas hacen, quizá se podría encontrar una mayor cantidad con una mayor rapidez en un hisopo de la garganta en lugar de la nariz".

También han surgido informes de que algunas personas que tuvieron un resultado inicial negativo en las pruebas de antígenos cuando tomaron muestras del interior de la nariz luego recibieron un resultado positivo cuando tomaron muestras de la parte posterior de la garganta.

"Se está hablando mucho de este tema", dijo al Times Nathan Grubaugh, virólogo de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale. "Es obvio que esto amerita más investigación".

El estudio más reciente es coherente con otras evidencias preliminares de que las pruebas a domicilio, de las que muchos estadounidenses dependen, quizá no logren detectar algunos casos de ómicron en los primeros días de la infección.

"El mensaje no es que debamos dejar de utilizar estas pruebas", aclaró al Times Isabella Eckerle, viróloga clínica de la Universidad de Ginebra, en Suiza.

Pero las personas deben seguir teniendo cuidado tras recibir resultados negativos, sobre todo cuando tienen síntomas o creen que quizá se hayan expuesto al virus.

"No es una garantía que le permita volver a la normalidad o abandonar ninguna medida", anotó Eckerle.

¿Por qué las pruebas rápidas podrían estar pasando por alto a la ómicron en las primeras etapas de la infección? Están diseñadas para detectar unas proteínas que se encuentran en la superficie del coronavirus. Si las mutaciones del virus cambian la estructura de estas proteínas, las pruebas de antígenos quizá pasen a la variante por alto, señalaron los expertos.

Los investigadores dijeron que compartieron sus resultados con las autoridades federales en tiempo real, mientras ocurrían brotes la semana pasada.

"Son conscientes de los defectos de las pruebas de antígenos", dijo al Times el autor del estudio, el Dr. Robby Sikka.

El estudio sale una semana después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. publicara su propia actualización sobre la efectividad de las pruebas rápidas de antígenos. "Los datos iniciales sugieren que las pruebas de antígenos sí detectan a la variante ómicron, pero que podrían tener una sensibilidad reducida", señaló la agencia en una declaración.

Muchos de estos estudios son iniciales y pequeños, y se necesitan muchos más datos. Las pruebas pueden ofrecer resultados en casa en cuestión de minutos, y los resultados positivos son más fiables, afirmaron los científicos. Se trata de una herramienta importante junto con las pruebas de PCR, que pueden tardar días en dar resultados.

La variante ómicron porta unas 50 mutaciones, entre ellas más de 30 tan solo en la proteína de pico. La mayoría de las pruebas rápidas de antígenos están diseñadas para detectar unos objetivos más estables, informó el Times.

En septiembre, la FDA informó a los fabricantes de las pruebas rápidas que tendrían que continuar evaluando sus productos a medida que surjan nuevas variantes, y, si se les solicita, compartir estos resultados con la agencia, según el periódico.

Muchas compañías han anunciado que sus pruebas pueden detectar a la ómicron, y varios científicos independientes han dicho que creen que las pruebas deberían tener la capacidad de reconocer a la variante, sobre todo cuando está presente a altos niveles. Pero los nuevos estudios plantean preguntas sobre la sensibilidad de las pruebas.

La actualización de la FDA de la semana pasada provino de evaluaciones realizadas por los Institutos Nacionales de la Salud, aseguró al Times Bruce Tromberg, director del Instituto Nacional de Imágenes Biomédicas y Bioingeniería. Los científicos evaluaron las pruebas de antígeno utilizando muestras colectivas que se recolectaron de personas con la variante ómicron o la variante delta.

Entonces, diluyeron a cada una de esas muestras colectivas hasta que las pruebas de antígeno ya no detectaran al virus. Encontraron que las pruebas quizá sean menos sensibles a la nueva variante, comentó Tromberg. Aun así, añadió, en el mundo real "quizá esto no se traduzca en ninguna diferencia en la sensibilidad".

Stepanie Caccomo, vocera de la FDA, dijo al Times la semana pasada que se están realizando estudios "para confirmar el motivo de la reducción aparente en la sensibilidad".

"Una vez esto se sepa, cada desarrollador puede realizar ajustes a las pruebas existentes, con el respaldo de la FDA, si es adecuado", apuntó.

La actualización de la FDA no fue la primera señal de una reducción en la sensibilidad de las pruebas rápidas. Eckerle y sus colaboradores evaluaron hace poco siete pruebas de antígenos con muestras del virus cultivadas de especímenes tomados de personas infectadas con la ómicron. En general, encontraron los investigadores, las pruebas eran menos sensibles a la ómicron que a las variantes anteriores.

"Pasaron por alto a muestras con virus infeccioso, y pasaron por alto a muestras que tenían una carga viral bastante abundante", indicó Eckerle. Ese trabajo se publicó en diciembre en un servidor preimpresión.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las pruebas de COVID.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: The New York Times
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