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MARTES, 8 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- No todo el que se vuelve olvidadizo al envejecer desarrolla demencia, y un nuevo estudio sugiere que a los que cuentan con títulos universitarios y que tienen unas habilidades lingüísticas avanzadas podría irles mejor.

El deterioro cognitivo leve (DCL) es una pérdida de la memoria temprana, que se caracteriza por problemas de la memoria y el pensamiento que no interfieren con la vida diaria. Aunque las personas con DCL son más propensas a desarrollar demencia que las personas que no tienen estos lapsus de memoria tempranos, algunas mejoran y vuelven a la normalidad.

"Aunque muchas personas suponen que si desarrollan un deterioro cognitivo leve progresarán de forma inevitable a la demencia, encontramos evidencias alentadoras de que no es así", señaló la autora del estudio, Suzanne Tyas, profesora asociada de ciencias de la salud pública de la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá.

El nivel educativo y las habilidades lingüísticas pueden ayudar a predecir quién desarrollará demencia y quién no, encontró el estudio.

"Estos factores reflejan el ejercicio para el cerebro, y nuestro trabajo sugiere que podrían ser indicadores de la reserva cognitiva", apuntó Tyas. Pero todavía no se comprende del todo la forma exacta en que la reserva cognitiva ayuda a proteger de la demencia.

"Un mecanismo posible es la compensación neural, en que los cerebros de esos individuos con unos niveles más altos de reserva cognitiva podrían, al usar unas redes cerebrales alternas, ser más capaces de compensar por los otros cambios cerebrales que originalmente condujeron al deterioro cognitivo leve", explicó Tyas.

Los investigadores analizaron los datos de 619 monjas católicas de EE. UU., de a partir de 75 años, en un estudio de larga duración sobre el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer.

Las monjas realizaron pruebas de la memoria y otras habilidades mentales durante hasta 12 años, o hasta su fallecimiento.

Un total de 472 mujeres fueron diagnosticadas con DCL durante el estudio, y alrededor de un tercio (143) recuperaron su nivel de memoria normal al menos una vez durante un periodo promedio de 8.5 años tras su diagnóstico. Casi un 84 por ciento de esas monjas nunca desarrollaron demencia.

Un tercio adicional sí progresaron a la demencia sin nunca volver a unas habilidades de pensamiento y memoria normales, mientras que un 3 por ciento permanecieron en la etapa del DCL, y un 36 por ciento de las monjas murieron.

Las participantes que obtuvieron una licenciatura tenían más del doble de probabilidades de recuperar la memoria, en comparación con las que tenían una educación de escuela primaria o secundaria. Las monjas que tenían maestrías o una educación más avanzada fueron incluso más propensas a recuperar sus habilidades de pensamiento normales tras un diagnóstico de DCL, encontró el estudio.

Los hallazgos también ofrecen consuelo a las personas sin unos niveles tan altos de educación formal, aseguró Tyas.

Las habilidades lingüística, incluso las que se reflejaban en unas calificaciones altas en las clases de inglés o en unas habilidades de escritura potentes, también protegían de la demencia, encontró el estudio.

Las que sacaron unas calificaciones altas en inglés pero no en otras asignaturas tenían casi el doble de probabilidades de mejorar tras un DCL que de desarrollar demencia. Además, las participantes con unas fuertes habilidades de escritura basada en una variedad de ideas tenían cuatro veces más probabilidades de mejorar que de progresar a la demencia, mostró el estudio. Este efecto fue incluso más fuerte entre aquellas cuya escritura utilizaba una estructura gramatical compleja, apuntó Tyas.

"El lenguaje es una función compleja del cerebro, así que tiene sentido que unas habilidades lingüísticas potentes también fueran protectoras, y este efecto fue incluso más fuerte que el de la educación", apuntó Tyas.

Además de tener unos niveles altos de educación y unas habilidades lingüísticas sólidas, las monjas menores de 90 años que no portaban ciertos factores de riesgo genéticos asociados con la enfermedad de Alzheimer, el tipo más común de demencia, también fueron más propensas a que su memoria volviera.

¿Cuál es la conclusión? "Es alentador que nuestros hallazgos muestren que hay múltiples factores que mejoran las probabilidades de recuperar la función cognitiva tras experimentar un deterioro cognitivo leve", apuntó Tyas.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Neurology.

El Dr. Kenneth Langa, un investigador de la demencia de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, afirmó que el estudio "es interesante y fue bien realizado".

Muchas personas con DCL mejoran por su cuenta, aseguró Langa, que no participó en el estudio.

"Estos hallazgos concuerdan con otros estudios, pero la cuidadosa medida y el prolongado seguimiento de este estudio proveen una confianza adicional en los resultados", observó.

Estos hallazgos se deben tomar en cuenta cuando se esté pensando en el tratamiento, planteó Langa.

"El hecho de que un número significativo de individuos con DCL no vayan a desarrollar demencia, incluso sin ningún tratamiento, aumenta el riesgo de un sobrediagnóstico y un sobretratamiento potenciales entre los que tienen DCL", añadió.

Más información

La Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association) ofrece información sobre cómo reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Suzanne Tyas, PhD, associate professor, public health sciences, University of Waterloo, Ontario, Canada; Kenneth Langa, MD, PhD, professor, medicine, University of Michigan, Ann Arbor; Neurology, Feb. 4, 2022

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