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Cirugía para la obesidad muestra beneficios años más tarde

Estudio halla que evita complicaciones y las personas pierden mucho más peso

MIÉRCOLES 22 de diciembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Un estudio a largo plazo de las personas sometidas a una cirugía por obesidad encontró que perdían más peso y experimentaban menos complicaciones relacionadas con la obesidad, incluida la diabetes, que las personas que no se hicieron la operación.

El estudio, uno de las pruebas a largo plazo más contundentes, aparece en la edición del 23 de diciembre del New England Journal of Medicine.

"Es ciertamente un aval relativo a lo que está disponible", afirmó la Dra. Caren G. Solomon, subeditora de la publicación y coautora del editorial acompañante. "Otros métodos no resultan tan efectivos para reducir del peso ni mantenerlo a raya".

"La pérdida de peso parece ser eficaz en el control de la diabetes, en el desarrollo de una nueva diabetes, en el control de la hipertensión y en el desarrollo de una nueva hipertensión", añadió el Dr. Marc Bessler, director del Presbyterian Center for Obesity Surgery del Centro Médico de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Según el editorial, casi un tercio de la población estadounidense es obesa (lo que significa que tiene un índice de masa corporal de 30 ó más), mientras que cerca del 5 por ciento padece de obesidad mórbida (con índice de masa corporal de 40 ó más).

Dada la ausencia de alternativas efectivas, existe un interés creciente en la cirugía bariátrica, o cirugía para combatir la obesidad. En los últimos siete años, la cantidad de tales cirugías realizadas en los Estados Unidos se ha quintuplicado a 100,000 en 2003, según indicó el editorial.

Aunque se han realizado otros estudios, resulta apremiante la necesidad de información de largo plazo.

Para este estudio, basado en Suecia, los investigadores observaron a 1,703 individuos que se habían sometido a uno de varios tipos de cirugía bariátrica dos años antes y a 4,047 individuos que se sometieron a una cirugía una década antes. Ambos grupos fueron comparados con un grupo de personas que no se había realizado la cirugía. Todos los participantes en el estudio eran obesos, con un índice de masa corporal promedio de 41.

luego de dos años, el peso de las personas en el grupo de control se había incrementado en 0.1 por ciento, mientras que en el grupo con cirugía, se había reducido en 23.4 por ciento.

Después de 10 años, el peso de aquellos en el grupo de control había aumentado un 1.6 por ciento. Aquellos en el grupo con cirugía observaron cómo disminuía su peso en un total de 16.1 por ciento, lo que significa que los individuos sí recuperaron algo de peso. Las personas en el grupo con cirugía también consumieron menos calorías y fueron físicamente más activas que aquellos en el grupo de control.

En ambos, a los dos y 10 años, las personas que se habían sometido a la cirugía tuvieron mayores tasas de recuperación de diabetes, menores niveles de triglicéridos, presión arterial y niveles de glucosa e insulina, así como mayores niveles de colesterol "bueno" que el grupo de control. Las personas en el grupo con cirugía fueron además menos propensas a desarrollar diabetes.

Por otra parte, las personas en el grupo con cirugía no experimentaron una reducción en los niveles de colesterol "malo". "Lo único que no se encontró fue mejoras en los niveles colesterol, pero esto podría deberse a que no se sometieron a una cirugía de derivación gástrica", dictaminó Bessler. Algunos procedimientos específicos utilizados en el estudio son usados con menos frecuencia hoy día, aunque la información en general es aplicable a los métodos actuales, apuntó Solomon.

"Aquellos que se sometieron a una cirugía perdieron claramente peso. En cambio el otro grupo no lo hizo", sostuvo Solomon. "Si sufrían de diabetes o una de varias condiciones de salud, fueron mucho más propensos que aquellos sin cirugía a no mostrar signos de la enfermedad, y fueron también menos propensos a desarrollarla".

Sin embargo, una parte de la información que falta aún por conocer, es si estas mejoras se pueden traducir en tasas reducidas de enfermedades cardiacas y otras complicaciones cardiovasculares, apuntó Solomon.

En este estudio particular, las cirugías fueron también muy seguras con una tasa de mortalidad de sólo un 0.25 por ciento.

"Lo que está muy claro es que los cirujanos de estos centros son buenos en lo que hacen", manifestó Solomon. "Es obvio que el cirujano tendrá algo que ver en los resultados posteriores. Estos son resultados muy esperanzadores en un grupo que cuente con cirujanos experimentados".

Lo que sería aún mejor determinar, destacó Solomon en su editorial, es si los expertos disponían de mejores enfoques preventivos para que la cirugía no fuera necesaria en primer lugar.

Más información

El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Disease tiene más información sobre la cirugía para la obesidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Marc Bessler, M.D., director, New York Presbyterian Center for Obesity Surgery, Columbia University Medical Center, New York City; Caren G. Solomon, M.D., M.P.H., deputy editor, New England Journal of Medicine, Boston; Dec. 23, 2004, New England Journal of Medicine
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