La diabetes y el tabaquismo son factores de riesgo para problemas con las arterias de las piernas

Estudio encuentra diferencias en dificultades con las arterias pequeñas y grandes

MARTES 30 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores han identificado diferentes factores de riesgo para dos tipos de problemas de la parte inferior de la pierna que afectan a entre 8 y 12 millones de estadounidenses con el problema conocido como enfermedad arterial periférica (EAP).

La EAP es el mismo tipo de bloqueo en las arterias que causa ataques cardiacos y otras enfermedades cuando ocurre en los vasos sanguíneos del corazón. Un estudio reciente, publicado en la edición del 30 de mayo de Circulation, encuentra diferencias cruciales entre la EAP que afecta los vasos sanguíneos grandes y la versión que afecta a los vasos sanguíneos pequeños.

"Lo interesante es que evaluamos los vasos más pequeños y los más grandes por separado", afirmó el Dr. Michael H. Criqui, profesor de medicina, medicina familiar y medicina preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego. "El riesgo de los vasos pequeños estaba completamente relacionado con la diabetes, mientras que muchas cosas afectan el riesgo de los vasos grandes", señaló.

Las dos versiones de EAP tienen distintos síntomas. Alguien con los vasos grandes afectados por lo general tiene dolorosos calambres en las caderas, muslos o pantorrillas, que se alivian luego de unos minutos de descanso. La versión de los vasos pequeños hace que los pies se sientan fríos al tocarlos y que sanen lentamente tras una lesión. Los casos muy graves pueden terminar en amputación.

Criqui y su coautor, el Dr. Victor Aboyans, cardiólogo del Hospital Universitario Dupuytren de Limoges, Francia, quien participó en el estudio como becario visitante en San Diego, evaluaron a 403 hombres y mujeres con EAP de los vasos grandes y a 290 con EAP de los vasos pequeños. Los investigadores tomaron las medidas al inicio del estudio y 4.6 años después.

Compararon las lecturas de presión sanguínea en los brazos con la de los tobillos y los dedos de los pies. La presión en los tobillos menor al 90 por ciento de la presión en el brazo y una lectura en los dedos de los pies 70 por ciento menor que en el brazo son indicadores de EAP. Entonces los investigadores cotejaron el deterioro en esos radios con los factores de riesgo conocidos, como diabetes, hipertensión arterial, tabaquismo y niveles de colesterol en la sangre.

Para la EAP de vasos pequeños, el único pronosticador significativo del deterioro fue la diabetes, encontraron los investigadores.

"La implicación clínica es que un control estricto de la diabetes podría prevenir la progresión de la EAP de los vasos pequeños", apuntó Criqui. "Sabemos que esto es verdad para los vasos pequeños en el ojo y lo mismo podría ser verdad en este caso".

Para la EAP de vasos grandes, el pronosticador más significativo del deterioro fue un villano bien conocido, el cigarrillo. Los fumadores fueron 3.2 veces más propensos a tener un deterioro importante que los no fumadores. Otro importante indicador, el colesterol alto en la sangre, también fue identificado. Beber mucho (más de 21 bebidas a la semana) y la presión sanguínea alta fueron indicadores de umbral de deterioro, señalaron los investigadores.

"El resultado más sorprendente fue la ausencia de un impacto de la diabetes en la EAP de vasos grandes", apuntó Aboyans en una declaración.

El estudio fue una lección para los médicos sobre la evaluación de la EAP, afirmó Criqui. Es importante que midan la presión sanguínea del tobillo y de los dedos de los pies, particularmente en las personas que tienen diabetes, agregó.

Los resultados también refuerzan las directrices actuales para el tratamiento de la EAP, que recomiendan medicamentos anticoagulantes y estatinas para bajar el colesterol.

"Los agentes antiplaquetas como la aspirina, además de las estatinas, son útiles para los pacientes de EAP", añadió Criqui.

Más información

La American Heart Association ofrece una introducción sobre los síntomas y el tratamiento de la EAP.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Michael H. Criqui, M.D., professor, medicine, family medicine and preventive medicine, University of California, San Diego, School of Medicine; May 30, 2006, Circulation
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