Los niños que no tienen seguro corren un mayor riesgo de ruptura del apéndice

Un estudio encuentra que el diagnóstico muchas veces se hace demasiado tarde para la cirugía

MARTES 26 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Para los 70,000 niños de los EE.UU. que sufren de apendicitis cada año, la falta de seguro privado puede significar la diferencia entre una extirpación segura y rápida del apéndice o serias complicaciones debido a su ruptura, informan investigadores.

Consideran que los niños sin seguro están siendo diagnosticados demasiado tarde cuando la apendicitis ataca.

"Pienso que necesitamos revisar completamente la manera en que estamos evaluando a los niños, no sólo los que sufren de dolor abdominal, sino los que tienen otros problemas también. ¿Qué está impidiendo que esos niños ingresen al sistema y reciban la atención adecuada?", se preguntó el líder de la investigación, el Dr. Kurt D. Newman, un cirujano pediátrico del Children's National Medical Center en Washington, D.C.

Su equipo publicó sus hallazgos en la edición del 27 de octubre del Journal of the American Medical Association.

El apéndice vermiforme es un órgano que mayormente no tiene ninguna función localizado en la parte inferior del intestino grueso. La apendicitis sucede cuando el apéndice se inflama, momento en el cual su eliminación quirúrgica (una apendectomía) es el curso usual de tratamiento. Sin embargo, si el diagnóstico y el tratamiento se hacen muy tarde, el apéndice puede romperse, derramando su contenido tóxico por todo el abdomen.

"Entonces hay que enfrentarse a de cinco a 10 días de atención hospitalaria, con muchos gastos y complicaciones", apuntó Newman. En casos poco comunes, un apéndice roto puede ser fatal, aunque la combinación de cirugía y antibióticos han disminuido la tasa de muerte tremendamente.

En su estudio, Newman y su equipo buscaron determinar qué tan bien los centros pediátricos del país estaban cuidando a los niños que se presentaban a los departamentos de emergencia con apendicitis. Para hacerlo, revisaron los datos de más de 24,400 apendectomías realizadas en niños en edad escolar en 36 importantes hospitales de los EE.UU. entre 1997 y 2002.

De acuerdo a Newman, los niños de minorías y los que no tenían seguro tenían un riesgo mucho más alto de ruptura de apéndice en comparación con los niños blancos o los que tenían seguro privado.

Los niños estadounidenses de origen asiático, especialmente, se enfrentaban a un riesgo más alto en 66 por ciento de ruptura de apéndice en comparación con los niños blancos, mientras que los niños negros tenían un riesgo 18 por ciento más alto que los blancos.

Las razones de estas disparidades raciales no están claras, aunque Newman especuló que, especialmente para los niños estadounidenses de origen asiático "podría haber factores de lenguaje o culturales que crean esas barreras".

Dijo que algo que también es "preocupante" es la disparidad en las rupturas de apéndice relacionadas a las diferencias en la cobertura de atención de la salud.

Los niños con apendicitis de las familias que no tienen seguro privado tenían 36 por ciento más probabilidades de sufrir de una ruptura de apéndice en comparación con los niños cubiertos por seguro privado, reportaron los investigadores. A los niños cubiertos por Medicaid les fue aún peor, con tasas de ruptura de apéndice 48 por ciento mayores que las de los niños de familias con cobertura de seguro privado.

Newman especuló que los padres sin seguro privado podrían tender a tardar más en llevar a sus niños a recibir atención, especialmente dado que las señales tempranas de apendicitis pueden ser confundidas con un dolor de estómago. "O, podría ser que los padres llevan a sus niños a clínicas que simplemente no son tan sofisticadas, que no estén obteniendo las mejores pruebas, que no sean tan asequibles", afirmó.

Cualquiera que sea la razón, Newman considera que "necesitamos cambiar el paradigma, ser más agresivos sobre llegar y educar a estas poblaciones. También educando a las clínicas y a los médicos que probablemente vean a estas familias. Tal vez ir directamente a las familias y pacientes en estas poblaciones en riesgo y describir lo que es la apendicitis".

Aunque puede confundirse con un dolor de estómago común y corriente, hay síntomas de la apendicitis que la diferencian, apuntó Newman.

"Si es un dolor de barriga que parece ser peor de lo usual, si persiste, si se localiza en la parte baja derecha del abdomen, o si es acompañado por náuseas y vómito, estas son señales de que el niño debe ser evaluado", señaló.

Sin embargo, la cobertura de atención sanitaria sigue siendo otra parte de la solución. Para muchos niños, la falta de segura podría estar "impactando su habilidad de obtener un diagnóstico o incluso la atención que necesitan", dijo Newman.

Joyce Johnson, vocera de la organización sin fines de lucro Child Welfare League of America, se mostró de acuerdo.

"Necesitamos realizar un trabajo mucho mejor en asegurarnos que la atención sanitaria esté disponible para todos los niños que la necesiten", apuntó.

Johnson dijo que, en muchos casos, los padres de bajos ingresos podrían ignorar que existen programas federales y estatales que pueden proveer a sus niños con cobertura de atención a la salud de calidad.

"Se necesita más educación para informar a los padres, y los estados necesitan llegar a estas personas", anotó. "Pienso que no se está promoviendo como se debería. No creo que muchos padres ni sepan que estos programas están disponibles".

Más información

Para obtener más información sobre la apendicitis pediátrica, visite la American Academy of Pediatrics.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Kurt D. Newman, M.D., department of surgery, Children's National Medical Center, Washington, D.C.; Joyce Johnson, spokeswoman, Child Welfare League of America, Washington, D.C.; Oct. 27, 2004, Journal of the American Medical Association
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