El Embarazo, Semana 15

Cada día la pequeña persona creciendo en su vientre se parece más a bueno, a una pequeña persona. También en estos días comienza a aparecer el lanugo, una capa de finos vellos que cubre todo el cuerpo del bebé, protegiendo su delicada piel.

Si pudiera ver las manos de su bebé, se asombraría de cuán perfectas se ven ahora, en comparación a sólo una pocas semanas atrás. A las ocho semanas, los incipientes dedos eran unas protuberancias que apenas se alcanzaban a distinguir en unas manos en forma de espátula; a las nueve semanas, los dedos ya habían emergido, pero estaban unidos por membranas. Ahora, a las quince semanas, las manos del bebé se parecen a las suyas, aunque en miniatura: toda la mano del bebé es apenas del tamaño de la punta del dedo meñique suyo. Aunque ha logrado importantes avances en su desarrollo, su bebé es aún bastante pequeño, midiendo unas cuatro pulgadas de largo y pesando sólo 1,75 onzas.

Los pies del bebé se desarrollan después que sus manos. Nadie sabe por qué el desarrollo fetal se da exactamente en el orden que se da, pero algunos expertos especulan que obedece a lo que el bebé necesitará primero. En esta instancia, por ejemplo, después de nacer el bebé usará sus manos para agarrar y sostener objetos mucho antes de usar sus pies para caminar.

Los movimientos de su bebé son cada vez más coordinados y elegantes. Su tibio baño amniótico es el ambiente ideal para saltar, brincar, y moverse en todas direcciones; provee un ambiente seguro y bien amortiguado para que el bebé haga ejercicio, estirando y ejercitando sus extremidades y músculos en desarrollo. En el líquido amniótico no hay obstáculos o fuerza de gravedad: el bebé no tiene peso y se puede mover con facilidad. Es poco probable que pueda usted sentir toda esta actividad, ya que el bebé es aún demasiado pequeño.

En esta etapa es posible que su médico le recomiende hacerse una serie de exámenes, incluyendo pruebas para detectar el síndrome de Down y otras malformaciones congénitas. Hable con su médico para averiguar si es necesario que se haga estos exámenes, y en qué fechas.

A medida que su bebé crece y se vuelve más activo, seguramente usted se esté dando cuenta que le ocurre todo lo contrario. Es decir, al expandirse su vientre, quizás usted ya no quiera moverse tanto. Aunque ya no sienta la fatiga abrumadora de la primera etapa del embarazo, al ir creciendo en tamaño y peso es probable que se sienta hinchada y que se le dificulte el movimiento. Mientras que en su vientre su bebé salte de un lugar a otro, usted se deleitará con cualquier oportunidad para sentarse a descansar, y al final del día su cama le apetecerá más que nunca.

Al mismo tiempo, al avanzar su embarazo es posible que tenga dificultad para dormir profundamente. Quizás su cuerpo hinchado le moleste y le sea difícil encontrar una posición cómoda al dormir. Si tiene la costumbre de dormir de estómago o de espalda, quizás le cueste adaptarse a otra posición. Pero al avanzar su embarazo, será necesario que se acostumbre a dormir de costado todas las noches. Dormir de estómago (que, además, seguramente ya no es muy cómodo) ejerce presión sobre su útero. Dormir de espalda tampoco es bueno, ya que puede restringir el flujo de sangre a su feto y al resto de su cuerpo.

Si tiene dificultad para dormir, considere la opción de comprarse una almohada diseñada para el embarazo. Alargadas y en forma de un tubo, estas almohadas pueden darle el apoyo que requieren su abultado vientre y adoloridas extremidades. Si pone la almohada en su costado, ajustándola alrededor de su cintura, y ubica varias otras almohadas atrás de su espalda, seguramente podrá encontrar una posición que le acomode. Incluso sin una almohada especial, usted puede lograr una posición cómoda usando varias almohadas y almohadones. Muchas mujeres duermen con una bolsa de agua caliente para aliviar los dolores del embarazo.

Pero aunque encuentre una posición cómoda para dormir, quizás le cueste conciliar el sueño. Son mucha las posibles razones: las hormonas, la acidez, la indigestión, el despertarse para ir al baño, o simplemente la emoción y la aprehensión ante el nacimiento y la maternidad que se avecinan.

Para mejorar la calidad y cantidad de su sueño, limite su consumo de cafeína (algo que debería estar haciendo de todos modos), duerma con la cabeza elevada para aliviar la acidez, y no beba ningún líquido después de la cena para reducir el número de visitas al baño durante la noche.

Hacer ejercicio todos los días también le ayudará a conciliar el sueño y dormir tranquilamente toda la noche. No se sobrepase, por supuesto: su médico probablemente le habrá indicado un régimen de ejercicio moderado. Pero no haga ejercicios muy próximo a la hora de acostarse o seguramente se sentirá con demasiadas energías para irse a dormir. Salir a caminar y la natación son excelentes formas de ejercicio durante el embarazo, ya que son estimulantes y suaves a la vez.

La práctica del yoga prenatal es también una manera fabulosa de mantener el cuerpo flexible y confortable durante el embarazo. Los maestros de yoga prenatal han recibido una formación especial que les permite ayudar a las embarazadas a realizar movimientos físicos en forma segura y cómoda. El yoga prenatal tiene una ventaja adicional: le puede ayudar a relajarse, lo que a su vez deberá ayudarle a dormir bien.

Durante su embarazo, sus bien intencionados amigos seguramente le aconsejarán dormir lo más que pueda ahora, antes de que nazca el bebé y el lujo del sueño ininterrumpido sea una lejana memoria. Pero, si le cuesta dormir las horas necesarias, no se preocupe. Esto es muy común durante el embarazo. Incluso se ha especulado que esta intranquilidad ayuda a preparar a la mujer para la maternidad. La teoría es que el embarazo es un período en el cual a la mujer se la está adiestrando para las tareas de la maternidad, la vigilancia y la atención a las necesidades de la pequeña criatura, lo que permite que hasta una madre primeriza pueda anticiparse y responder a los quejidos de su bebé y proveerle consuelo.

Trate, entonces, de relajarse y dormir cuando le sea posible. Échese una siesta si su horario se lo permite, o duerma hasta tarde en los fines de semana. Si se encuentra despierta a las 2am, sírvase una taza de leche caliente; si tiene hambre, prepárese una merienda ligera. Lea una revista o un libro, pero que no sea demasiado estimulante o inquietante. Resista la tentación de prender el televisor o emprender alguna actividad. Mantenga baja la intensidad de la luz, acurrúquese y trate de relajarse. Finalmente podrá dormirse de nuevo, aunque sea por una o dos horas benditas.

-- Connie Mattiessen se desempeñó como reportera y miembro de la redacción del Centro de Reportajes Investigativos, y ha escrito extensamente sobre temas relacionados a la salud.

Referencias

Campbell, Stuart M.D. Watch Me Grow ! St. Martin's Press.

Curtis, Glade OB/GYN and Schuler, Judith M.S. Your Pregnancy Week by Week. De Capo Press.

Pregnancy Calendar Week 15. Nemours Foundation.

Sears, William, Sears, Martha, The Pregnancy Book, Little Brown and Company.

Shanahan, M. Kelly, Your Over 35-Week, by Week Pregnancy Guide, Prima Publishing.

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