Asocian el calentamiento global con un mayor riesgo de cálculos renales

Un estudio predice que habrán 2.2 millones de casos adicionales en EE. UU. para 2050

LUNES, 14 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- El aumento de las temperaturas y la mayor deshidratación vinculados al calentamiento global elevarán las tasas de cálculos renales en los Estados Unidos y en el mundo, según plantea una investigación reciente.

En los Estados Unidos en particular, el aumento de la temperatura conducirá a un incremento dramático en las tasas de cálculo renal entre los residentes de los estados del sur, el llamado "cinturón del cálculo renal". Esto causará un incremento de 1.6 a 2.2 millones de casos adicionales de cálculo renal para 2050, de acuerdo con el estudio.

"Éste es un ejemplo más de cómo el calentamiento global afectará a la gente de manera directa", señaló el autor del estudio Tom Brikowski, profesor asociado con especialidad en hidrología del departamento de geociencias en la Universidad de Texas en Dallas.

Los autores del estudio enfatizaron que el grado exacto del incremento en el riesgo sigue sin estar claro. Sin embargo, Brikowski agregó que "estamos seguros que el calentamiento aumentará y que la tasa de cálculo renal también subirá. Así que como país debemos prestar más atención a este problema".

Los hallazgos aparecen en la edición de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences.

Brikowski y sus colegas señalaron que "el cinturón del cálculo renal" abarca los estados de Alabama, Arkansas, Florida, Georgia, Luisiana, Mississippi , Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee. Pero con el calentamiento global, el riesgo de cálculo renal podría en última instancia afectar a un mayor número de estados, desde Kentucky hasta la parte norte de California, dijeron los investigadores.

De acuerdo con U.S. National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse, cerca del 5 por ciento de los estadounidenses desarrollan cálculos renales en algún momento, y el riesgo se eleva en hombres y mujeres a los 40 y 50 años, respectivamente.

Por lo general, el cálculo renal es una masa dura y cristalizada, compuesta de calcio y otros minerales encontrados en la orina, que atraviesa, a menudo con dolor, el tracto urinario. Beber muy pocos líquidos o la deshidratación puede llevar al desarrollo de un cálculo, así como una predisposición metabólica para el cálculo renal, conocido como nefrolitiasis.

Para medir el impacto potencial del calentamiento global sobre el riesgo de cálculo renal, los investigadores analizaron dos estudios de cálculo renal anteriores que habían trazado la incidencia por regiones geográficas de EE. UU., junto con informes federales que evaluaban los patrones del calentamiento global. Los investigadores luego desarrollaron dos modelos matemáticos para computar toda la información. Ambos modelos predijeron que el "cinturón del cálculo renal" actual se extendería y que aumentaría la incidencia global.

Sin embargo, uno de los modelos sugirió que gran parte del aumento de los casos se concentraría en la mitad sur de los Estados Unidos, mientras que el otro modelo identificó la región superior del medio oeste como un área de problemas en el futuro.

El estudio concluyó que, en cualquier caso, el aumento en los casos de cálculo renal podría elevar los costos de atención de la salud tanto como en mil millones de dólares.

"Y este problema no se limita sólo a EE. UU.", dijo Brikowski. "También afectará al sur y al sudeste de Europa, así como al Sudeste Asiático. En vista de que en estas últimas áreas las opciones de tratamiento son limitadas, los países de esas regiones experimentarán con más rigor el impacto sobre la salud".

Kristina Penniston, dietista registrada y científica asociada del departamento de urología de la Facultad de medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin, califica la nueva investigación como "esclarecedora y provocativa".

"Parece enteramente plausible que aumente la incidencia [de los cálculos renales] con el calentamiento global, principalmente porque una de las fuerzas conductoras de la incidencia es la hidratación y con el calentamiento global la gente tiende a estar menos hidratada", advirtió.

"Me interesa saber también", agregó Penniston, "cómo impactará el calentamiento global en la dieta de las personas, porque hay muchos factores nutricionales relacionados con los cálculos renales. Y el cambio climático afecta la composición de los nutrientes de las plantas que cultivamos y de los animales que comemos. Por ejemplo, las frutas y las verduras inhiben los cálculos. Así que la pregunta a plantear es ¿comerán las personas menos cantidad de estos alimentos a medida que aumenten las temperaturas debido a que su cultivo será menos abundante? ¿Alterará este cambio en el consumo el riesgo de cálculos renales en las personas? Éstas son algunas de las cuestiones importantes que plantea este estudio".

Más información

Para más información sobre los cálculos renales, visite el U.S. National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Tom Brikowski, Ph.D., associate professor, hydrology specialty, department of geosciences, University of Texas at Dallas, Richardson, Texas; Kristina Penniston, Ph.D., R.D., associate scientist, department of urology, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health, Madison; July 14-18, 2008, Proceedings of the National Academy of Sciences
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