DOMINGO 30 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- La reducción del tráfico en las carreteras suscitada por el incremento repentino en los precios de la gasolina el verano pasado podría haber sido buena para la salud.

Eso se debe a que las emisiones de los automóviles están en la larga lista de factores de riesgo para la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

"Hay datos coherentes y constantes que relacionan la contaminación por partículas con la enfermedad cardiovascular y la muerte prematura", señaló el Dr. Ted Schettler, director científico de la Science and Environmental Health Network, un grupo defensor del medio ambiente y la salud pública.

Entre la evidencia hay un estudio alemán publicado recientemente en Circulation: Journal of the American Heart Association, que halló que la gente que vive cerca de lugares donde el tráfico es pesado tiene más probabilidades de desarrollar aterosclerosis, el endurecimiento de las arterias, que puede incrementar el riesgo de enfermedad cardiaca.

La aterosclerosis es una enfermedad progresiva que comienza con el daño al recubrimiento de las arterias. Con el tiempo, las arterias acumulan placa, una combinación de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias. Esto hace que las arterias se pongan rígidas y estrechas, lo que impide el flujo de sangre rica en oxígeno al corazón y a otras partes del cuerpo. Esto puede conducir al ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular o hasta la muerte, según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.

En 2004, la American Heart Association, AHA, emitió su primera declaración oficial sobre la contaminación del aire y la enfermedad cardiovascular. Al revisar la evidencia científica, un panel de expertos concluyó que la exposición a corto plazo a materia particulada elevada, que incluye las emisiones de los vehículos motorizados, "contribuye de manera significativa al aumento de la mortalidad cardiovascular, sobre todo en ciertos subgrupos en riesgo de la población".

El panel anotó además que la exposición prolongada a niveles elevados de aire contaminado reducía la esperanza general de vida "por hasta algunos años".

Para evaluar el impacto de la exposición al tráfico residencial a largo plazo sobre el corazón, la Dra. Barbara Hoffman, jefa de la unidad de epidemiología ambiental de la Universidad de Duisburg-Essen y sus colegas usaron tomografías computarizadas con haz de electrones para medir la acumulación de calcio en las arterias.

En comparación con la gente que vivía a más de 200 metros (642 pies) del tráfico importante, el riesgo de calcificación de las arterias fue 63 por ciento mayor que para los que vivían dentro de cincuenta metros (160 pies) del tráfico pesado, y 34 por ciento mayor que entre los que vivían a entre 51 y cien metros (164 a 328 pies) de distancia. El riesgo fue ocho por ciento mayor para los que vivían a entre cien y doscientos metros (328 a 642 pies) de distancia.

Hoffman compara el daño causado por el humo del tráfico con los efectos del envejecimiento. "Vivir dentro de cien metros de una calle importante, en comparación con vivir más lejos, implica una diferencia similar a la de la calcificación coronaria luego de seis meses de envejecimiento", dijo.

Su equipo está examinando a todos los participantes del estudio de nuevo para determinar si los que viven cerca del tráfico pesado han sufrido un mayor aumento de calcificación coronaria durante los últimos cinco años.

¿Qué puede hacer, entonces, la gente, además de cambiarse a un lugar alejado de las calles y carreteras para mantener a raya la enfermedad cardiaca?

Lo mejor es enfocarse en los factores modificables como mantener la diabetes y la presión arterial a raya, reducir el colesterol, aumentar la actividad física y dejar de fumar, aseguró Hoffman.

Reducir la contaminación del aire es un reto mucho más grande.

En las grandes ciudades estadounidenses, las agencias locales y estatales están obligadas a informar sobre el índice de calidad del aire, una medida de lo limpio o lo contaminado que está, todos los días, señala AirNow, un sitio web del gobierno federal sobre la calidad del aire. Según el nivel de preocupación, se podría recomendar a la gente que tiene enfermedad cardiaca o pulmonar, los adultos mayores y los niños que no salgan de casa.

"Eso es como ponerle una curita a un problema de salud pública", aseguró Schettler. "¿Queremos que la gente que tenga enfermedad cardiovascular prematura evite respirar el aire exterior o queremos limpiar el aire?".

Más información

Para más información sobre los efectos de la contaminación sobre la salud del corazón, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
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