La contaminación por el tráfico podría aumentar el riesgo cardiaco

Un estudio encuentra que vivir cerca de una autopista está relacionado con el daño arterial

LUNES 16 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las personas que respiran con regularidad el humo del tráfico pesado son más propensas a sufrir del endurecimiento de las arterias que aumenta el riesgo de ataque cardiaco, según encuentra un estudio alemán.

"No se limita a las autopistas", afirmó la investigadora principal Barbara Hoffmann, directora de la unidad de epidemiología ambiental de la Universidad de Duisburg-Essen. "También lo vemos en hogares urbanos ubicados en calles con mucho tráfico".

Su equipo publicó los hallazgos en la edición del 17 de julio de Circulation.

El daño en las arterias observado en esas personas es similar al producido por inhalar humo de segunda mano, "aunque el efecto que vimos en este estudio es aún mayor que el causado por el humo de segunda mano", señaló Hoffmann.

La mayor parte del daño a los vasos sanguíneos se debe a los altos niveles de contaminantes en partículas en el humo de los tubos de escape de los vehículos, especuló Hoffmann, aunque podría haber otros factores contribuyentes, tales como el ruido constante del tráfico pesado "que puede contribuir a la hipertensión".

El informe de la revista se basa en datos de un estudio continuo llevado a cabo en tres ciudades del área industrializada de Ruhr, Alemania. Hoffmann y sus colegas obtuvieron las direcciones de casi 4,500 adultos para determinar la distancia entre sus viviendas y el tráfico pesado. También evaluaron los factores de riesgo cardiovascular, como la diabetes y fumar.

Entonces, se usó una tecnología llamada tomografía automática con rayo de electrones para medir el grado de calcificación de los vasos sanguíneos, es decir, la acumulación de depósitos de calcio que hacen que las arterias se endurezcan y se hagan más vulnerables a las obstrucciones.

Se encontró que la cantidad de calcificación estaba directamente relacionada con la distancia entre la vivienda y el tráfico pesado. En comparación con los participantes que vivían a más de 200 metros (642 pies) del tráfico pesado, la calcificación fue 63 por ciento más alta para los que vivían a menos de 50 metros (160 pies) del tráfico pesado, 34 por ciento más alta para los que vivían entre 51 y 100 metros (164 y 328 pies) y 8 por ciento más alta para los que vivían entre 100 y 200 metros (328 y 642 pies).

Este es el primer estudio en mostrar tal relación entre la contaminación del aire debido al tráfico y el daño en las arterias, afirmó Hoffmann. Se dará seguimiento a los participantes para determinar si el daño relacionado con el tráfico empeora y si está relacionado con una mayor incidencia de ataque cardiaco y otros problemas cardiovasculares.

"Será importante tener los datos de seguimiento", afirmó el Dr. Sidney Smith, profesor de medicina de la Universidad de Carolina del Norte y ex presidente de la American Heart Association.

Smith fue miembro del comité de expertos reunidos por la asociación en 2004 para revisar la literatura sobre la contaminación del aire y la enfermedad cardiovascular. Entre las recomendaciones del comité se encontraba que las personas en alto riesgo de enfermedad cardiovascular limitaran sus actividades al aire libre cuando la contaminación del aire fuera alta.

Sin embargo, Smith apuntó que "este estudio actual está incompleto porque sólo observa la calcificación". Añadió que "el seguimiento, que observará la incidencia de los eventos [cardiovasculares] ofrecerá información importante".

La única medida inmediata de protección que puede ser adoptada por las personas que viven cerca del tráfico pesado es prestar más atención a los factores de riesgo cardiacos conocidos, como la obesidad y la hipertensión, apuntó Hoffmann. Hoffmann y Smith coincidieron en que, a largo plazo, será necesaria la acción comunitaria.

Por ejemplo, "las comunidades deben considerar la localización de los edificios residenciales y las escuelas cuando construyan carreteras", aconsejó Hoffmann.

"Hay una mayor preocupación por los contaminantes ambientales en todo el mundo y me parece que no deberíamos desaprovechar las oportunidades para reducir esto como un factor de riesgo global", señaló Smith. "Las comunidades deben valuar cómo reducir los niveles de contaminación ambiental".

Más información

Para más información sobre la contaminación del aire, visite la U.S. National Library of Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
FUENTES: Barbara Hoffmann, M.P.H., head, unit of environmental epidemiology, University of Duisburg-Essen, Germany; Sidney Smith, M.D., professor, medicine, University of North Carolina, Chapel Hill; July 17, 2007, Circulation
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