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Los científicos desentrañan los secretos de las personas que suprimen al VIH de forma natural

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES, 26 de agosto de 2020 (HealthDay News) -- Hace mucho que los investigadores del VIH saben que, en unos casos poco comunes, los pacientes pueden suprimir al virus de forma natural sin tomar medicamentos. Ahora, un nuevo estudio ofrece información sobre cómo el cuerpo logra esa hazaña.

Los investigadores afirmaron que los hallazgos son importantes, porque una mayor comprensión de esos individuos poco comunes, llamados "controladores de élite", podría ayudar en la búsqueda de una cura para el VIH.

Se cree que menos de un 0.5 por ciento de las personas con VIH son controladores de élite. Tienen una respuesta inmunitaria inusualmente potente contra el virus, y pueden mantenerlo por debajo de los niveles detectables en la sangre.

"Mantienen de forma natural lo que otras personas logran mediante la TARV", explicó el investigador, el Dr. Mathias Lichterfeld.

La TARV se refiere a la terapia antirretroviral, los "cocteles" de medicamentos que, a partir de los años 90, transformaron al VIH de una sentencia de muerte a una enfermedad crónica manejable. Los medicamentos pueden suprimir al VIH durante años, pero no pueden eliminarlo del cuerpo.

Esto se debe a la capacidad del virus de esconderse en el cuerpo. Su material genético se integra en el ADN de las células de la persona infectada, donde se oculta en silencio, y forma lo que se conoce como un reservorio latente. La TARV no puede eliminar esos reservorios, y si se dejan de tomar los medicamentos, las células con infecciones latentes pueden comenzar a producir copias del VIH de nuevo.

De forma similar, los controladores de élite tienen reservorios de VIH latente. Pero pueden mantener al virus a raya durante 20 o 30 años, sin medicamentos, comentó la Dra. Xu Yu, otra investigadora del nuevo estudio.

Yu y Lichterfeld trabajan en el Instituto Ragon del Hospital General de Massachusetts, MIT y la Universidad de Harvard, en Cambridge. Los investigadores de esas instituciones han estado estudiando a los controladores de élite durante años.

En este estudio más reciente, usaron una tecnología de secuenciación genética recién desarrollada para analizar las muestras de sangre de 64 controladores de élite y de 41 pacientes que tomaban TARV.

Y apareció una distinción clara entre los dos grupos: entre los controladores de élite, el VIH con frecuencia se integraba en las partes del genoma celular que son en esencia "desiertos genéticos", explicó Lichterfeld.

En otras palabras, el material genético viral estaba secuestrado lejos de los genes que una célula sanguínea utiliza para producir proteínas, lo que indica que es menos probable que esas células produzcan copias genéticas del VIH.

El estudio es toda una "proeza", señaló Rowena Johnston, vicepresidenta y directora de investigación de amfAR, la Foundation for AIDS Research.

"Este trabajo provee unas diferencias interesantes entre los controladores de élite y otras personas que viven con el VIH, en términos del paisaje del ADN en que el virus se inserta", aseguró Johnston.

Las iniciativas como esta para comprender el control de élite podrían ayudar a los investigadores que buscan una cura para el VIH, afirmó.

Pero Johnston dijo que "lo que sigue siendo escurridizo es un mecanismo, o un grupo de mecanismos, que expliquen cómo los controladores de élite acaban con esta constelación exclusiva de virus integrados que los diferencia de la gran mayoría de las personas que viven con el VIH".

Los investigadores del Ragon sugieren que se trata de una función del sistema inmunitario. La presión continua de la respuesta inmunitaria quizá acabe con las células que tienen probabilidades de producir copias del VIH, dejando solo pequeños reservorios de genomas del VIH difíciles de desactivar.

Esto no necesariamente significa que esa "latencia viral profunda" sea permanente, añadieron.

Pero Yu dijo que este estudio "ofrece un modelo para una cura funcional" del VIH.

Una cura funcional significaría que el virus permanezca suprimido sin fármacos, aunque no haya desaparecido del cuerpo. Estos controladores de élite sugieren que la erradicación completa del virus quizá no sea necesaria, apuntó Yu.

Los investigadores están estudiando varias estrategias para una cura del VIH, incluyendo algunas que implicarían al sistema inmunitario.

Pero todavía está por verse si el fenómeno natural de los controladores de élite se puede replicar.

"Incluso si comprendiéramos todos los aspectos de la respuesta inmunitaria a una infección con el VIH de un controlador de élite, hasta la fecha ha sido muy difícil imponer nuestros deseos al sistema inmunitario para curar al VIH", lamentó Johnston.

Uno de los controladores de élite de este estudio ofreció un hallazgo particularmente interesante: los investigadores no detectaron ningún material genético del VIH intacto en la sangre del paciente, a pesar de que analizaron más de mil millones de células.

Según Yu y Lichterfeld, es posible que el sistema inmunitario de esa persona erradicara al virus.

En este momento, solo dos personas VIH positivas se han declarado "curadas", ambas tras recibir trasplantes de células madre para tratar el cáncer. Las células madre portaban una rara mutación genética que protege contra el VIH.

"Aquí tenemos a un tercer paciente que parece similar, pero sin ningún tratamiento", comentó Lichterfeld.

Añadió que otra pregunta importante es si hay otros controladores de élite iguales que este paciente.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 26 de agosto de la revista Nature.

Más información

El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU. ofrece más información sobre la investigación para encontrar una cura del VIH.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Xu Yu, M.D., associate professor, medicine, Harvard Medical School, group leader, Ragon Institute of MGH, MIT and Harvard, Cambridge, Mass.; Mathias Lichterfeld, M.D., associate professor, medicine, Harvard Medical School, associate member, Ragon Institute of MGH, MIT and Harvard; Rowena Johnston, Ph.D., vice president and director of research, amfAR, the Foundation for AIDS Research, New York City; Nature, Aug. 26, 2020, online

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