El Celebrex supera al Vioxx como potencial combatiente contra el cáncer

A pesar de los riesgos cardiovasculares, el analgésico parece bloquear una proteína clave para la replicación de las células del cáncer

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Reportero de HealthDay

MARTES 1 de marzo (HealthDayNews/HispaniCare) -- Según un reciente estudio preliminar, el Celebrex, uno de los analgésicos cox-2 en la mira por el aumento de los riesgos de ataque al corazón y apoplejía, en realidad podría ralentizar ciertos cánceres de una manera en que otro cox-2, el Vioxx, no lo logra.

Ambos medicamentos, conocidos como inhibidores de la cox-2, ya habían demostrado que podían inhibir el crecimiento de tumores que dependen de la enzima cox-2, como es el caso de algunos cánceres de próstata y mama.

Pero el nuevo estudio halla que el Celebrex (celecoxib) parece combatir el cáncer de próstata desde otro frente, el bloqueo de una proteína clave que es esencial para la replicación de las células del cáncer. El último informe aparece en la edición del 1 de marzo de Clinical Cancer Research.

"El celecoxib puede lograr efectos contra los tumores gracias a ciertos mecanismos, además de dirigirse a la cox-2, su objetivo conocido", aseguró el Dr. Andrew Dannenberg, investigador líder y director de prevención del cáncer del Colegio Médico Weill de la Universidad de Cornell en la ciudad de Nueva York. "Esto sugiere que la actividad general del agente contra el cáncer podría reflejar tanto la inhibición de la cox-2 como otras propiedades".

En su estudio, el equipo de Dannenberg trató células de cáncer de próstata humano que no tenían la enzima cox-2 con Celebrex. Los investigadores hallaron que las células tratadas con el medicamento no se reproducían tan rápido como otras células tratadas de manera similar. Investigaciones posteriores determinaron que el Celebrex estaba bloqueando la ciclina D1.

"Logramos demostrar que, en las concentraciones clínicas del medicamento que se pueden lograr en células que no expresan la cox-2, el medicamento todavía muestra actividad", declaró Dannenberg. "De acuerdo con estos resultados, es concebible que tendrá efectos sobre tumores humanos que no expresen la cox-2", agregó.

Sin embargo, cuando los investigadores intentaron el mismo experimento con Vioxx, hallaron que la células del cáncer continuaban reproduciéndose.

"Esto comprueba que no todos los inhibidores de la cox-2 son creados iguales ", aseguró Dannenberg.

Aún así, se les dio igual tratamiento hace dos semanas cuando un panel asesor de la U.S. Food and Drug Administration votó para recomendar que el Celebrex, el Vioxx y el Bextra permanecieran en el mercado, sin dejar de reconocer los riesgos cardiovasculares de los medicamentos.

El martes, el departamento de salud de Luisiana anunció que impondrá medidas preventivas adicionales, las cuales entrarán en vigencia el 15 de marzo. Estas medidas exigirán a los médicos que provean un código de diagnóstico para cada receta, tanto de Celebrex como de Bextra, para indicar a los farmaceúticos por qué el paciente necesita el medicamento.

El Vioxx no resultó afectado por su retiro de las farmacias el otoño pasado por su fabricante, luego de que pruebas clínicas revelaran riesgos para el corazón.

A pesar de las preocupaciones acerca del riesgo cardiaco de los inhibidores de la cox-2, Dannenberg considera que cuando se trata de cáncer, las consideraciones sobre la capacidad de los medicamentos para combatir los tumores deberían ser la prioridad.

"Se ha demostrado que los inhibidores de la cox-2 aumentan ligeramente el riesgo de complicaciones cardiovasculares a largo plazo", anotó Dannenberg. "Sin embargo, es sumamente importante en el mundo de la oncología reconocer que la eficacia debería ser más importante. Este nuevo estudio anota que el celecoxib puede actuar con más de un solo mecanismo para prevenir el crecimiento de tumores".

Dannenberg anotó que su trabajo no es un estudio clínico y que el uso de Celebrex para combatir el cáncer necesita esperar los resultados de varias pruebas clínicas que están en curso.

"La decisión sobre su uso clínico debería estar basada en los resultados de estas pruebas clínicas", recomendó.

Otro experto considera que todavía falta mucho por hacer antes de que el Celebrex encuentre una función en la lucha contra el cáncer.

"Me sorprende que los autores no intentaran ver qué le pasaría a estas células si fueran tratadas con aspirina o alguno de los inhibidores que bloquean la cox-1 específicamente, considerando que estas células expresan cox-1", comentó el Dr. Raymond N. DuBois, director del Centro Completo contra el Cáncer Vanderbilt-Ingram de la Universidad de Vanderbilt.

"Hemos hallado que algunas células del cáncer de ovario dependen significativamente de la expresión de la cox-1 y responden muy bien a los inhibidores de la misma", agregó DuBois.

DuBois anotó que en el estudio, las dosis más altas de Celebrex parecieron ser más efectivas.

"Desafortunadamente, estas dosis más altas en humanos parecen estar relacionadas con efectos cardiovasculares adversos", agregó. "Así, estos inhibidores selectivos podrían tener alguna función en el tratamiento del cáncer de próstata, pero su uso a largo plazo para la prevención a dosis tan altas podría no ser igualmente bien tolerado".

Un cardiólogo aseguró que pensaba que el uso de inhibidores de la cox-2 para combatir el cáncer tiene sus bemoles.

"Actualmente usamos muchos medicamentos para el tratamiento del cáncer que en sí mismos resultan tóxicos para el corazón", comentó el Dr. Scott D. Solomon, director de cardiología no invasiva del Hospital Brigham and Women's de Boston. "Al final, creo que necesitamos pruebas clínicas de mayor envergadura para resolver este asunto, con períodos de seguimiento más largos, pues una prueba lo suficientemente grande podría cerrar la brecha entre eficacia y seguridad".

Además, a Solomon le preocupa cuál sería el beneficio final para los pacientes.

"Otra cosa que hay que tener en cuenta es si la reducción de la proliferación de células cancerosas como se sugiere aquí logrará un beneficio neto para el paciente, por ejemplo, una vida más larga", advirtió. "Esto será necesario para compensar por el aumento de cualquier riesgo cardiovascular. En suma, esto no es más que información adicional para complementar el conocimiento que tenemos de los posibles beneficios de los inhibidores de la cox-2".

Más información

La American Cancer Society tiene más información sobre los tratamientos contra el cáncer más recientes.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Andrew Dannenberg, M.D., director, cancer prevention, Weill Medical College of Cornell University, New York City; Raymond N. DuBois, M.D., Ph.D., director, Vanderbilt-Ingram Comprehensive Cancer Center, B.F. Byrd Jr., professor, molecular oncology, medicine, cancer biology and cell-developmental biology, Vanderbilt University Medical Center, Nashville, Tenn.; Scott D. Solomon, M.D., director, noninvasive cardiology, Brigham and Women's Hospital, and associate professor, medicine, Harvard Medical School, Boston; March 1, 2005, Clinical Cancer Research

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