¿Lo próximo para el dolor de espalda discapacitante? Discos nuevos a partir de las células del propio paciente

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Reportero de HealthDay

MARTES, 27 de noviembre de 2018 (HealthDay News) -- Las personas con un dolor de espalda discapacitante podrían algún día recibir discos intervertebrales desarrollados a partir de sus propias células madre, afirman unos investigadores.

Unos resultados preliminares con cabras son alentadores, según los investigadores de la Universidad de Pensilvania, que han estado trabajando para conseguir esa meta durante unos 15 años.

En su iniciativa más reciente, el equipo implantó discos intervertebrales creados mediante bioingeniería en las médulas espinales de cabras, y las estudiaron durante hasta 20 semanas. Los investigadores afirmaron que el nuevo tejido funcionó bien.

"Tenemos todos los motivos para sentirnos optimistas de que el éxito continuará, y si funciona, podremos cambiar la forma en que pensamos sobre el tratamiento de algunas de las enfermedades de los discos", señaló el coautor del estudio, el Dr. Harvey Smith, profesor asociado de cirugía ortopédica.

Los discos intervertebrales son el tejido blando entre las vértebras, que funcionan como cojines. Pero los discos pueden desgastarse. Cuando eso sucede, los huesos de la médula espinal rozan entre sí y pinchan los nervios, haciendo que el movimiento sea doloroso y difícil.

Alrededor de la mitad de los estadounidenses sufren dolor de espalda en cualquier momento dado, anotaron los investigadores. Es la principal causa de discapacidad en Estados Unidos, con un costo estimado de 195 mil millones de dólares al año.

Actualmente, existen dos tratamientos para el dolor de un disco degenerado. En uno, los cirujanos extirpan el disco dañado y fusionan los huesos de la espina dorsal por encima y por debajo de la ubicación de la cirugía. Pero esto hace que los demás discos se desplacen, lo que con frecuencia lleva al daño y al dolor.

La otra cirugía conlleva reemplazar el disco dañado con uno hecho de plástico, metal o una combinación. Esos reemplazos se desgastan con el tiempo.

En los experimentos actuales, los científicos desarrollaron un método para extraer células madre de cabras y convertirlas en tejido nuevo en una matriz que se parece a un disco intervertebral.

Cuando implantaron los discos cultivados en los cuellos de las cabras, los discos se convirtieron en parte del propio tejido del animal, señalaron los investigadores.

Unas IRM tomadas tras ocho semanas mostraron que los discos mantuvieron o mejoraron su forma, y su función equivalía o superaba a la de los discos cervicales de la cabra misma.

Robert Mauck, investigador sénior, dijo que "será emocionante ver cómo funciona durante periodos más largos, y particularmente emocionante comenzar a ofrecer esperanza a las personas que se debilitan debido al dolor con el que viven a diario".

Mauck, profesor de educación e investigación en cirugía ortopédica, y sus colaboradores, ya habían implantado discos en las colas de ratas, y habían mostrado que funcionaban durante cinco semanas.

En el nuevo estudio, los investigadores eligieron a cabras porque los discos de sus columnas cervicales (en los huesos del cuello) tienen más o menos el mismo tamaño que los discos humanos. Además, esos animales con frecuencia se paran en sus patas traseras, lo que imita la compresión de los discos en las personas.

Faltan años para que esta técnica se utilice en humanos, advirtió Mauck. Primero, el equipo de investigación debe experimentar con más cabras y mantener los implantes durante un periodo más largo para ver cómo les va con el tiempo. Solo entonces los investigadores se acercarán a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para ver qué es necesario para iniciar ensayos con humanos.

El Dr. Qusai Hammouri, cirujano ortopédico en el Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York, dijo que "se trata de un acontecimiento emocionante, y podría tener el potencial de ayudar a muchos pacientes que tienen una enfermedad degenerativa de los discos".

Pero Hammouri, que no participó en el estudio, apuntó que el hecho de que funcione en animales no significa que funcionará en personas. "Muchos éxitos en modelos animales no logran los resultados deseados en humanos", dijo.

Además, el proceso del dolor de espalda y cuello no se comprende del todo. La mayoría de los tratamientos tienen resultados mixtos y son menos exitosos a medida que los datos de seguimiento a largo plazo se hacen disponibles, apuntó Hammouri.

"Este estudio podría ser el primer paso en el camino para ayudar a muchos, o quizá otro callejón sin salida", añadió. "La historia de la ciencia y de la cirugía de la médula espinal está llena de acontecimientos emocionantes que al final no llevan a ninguna parte. Aun así, es un magnífico paso en la dirección correcta".

El informe aparece en la edición del 21 de noviembre de la revista Science Translational Medicine.

Más información

Para más información sobre la cirugía de la médula espinal, visite la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academy of Orthopaedic Surgeons).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Robert Mauck, Ph.D., professor, education and research in orthopedic surgery, University of Pennsylvania Perelman School of Medicine, Philadelphia; Harvey Smith, M.D., associate professor of orthopedic surgery, University of Pennsylvania Perelman School of Medicine, Philadelphia; Qusai Hammouri, M.D., orthopedic surgeon, Staten Island University Hospital, New York City; Nov. 21, 2018, Science Translational Medicine

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