Los opiáceos no son el único problema con los analgésicos en EE. UU.

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Reportero de HealthDay

MARTES, 30 de enero de 2018 (HealthDay News) -- Hay una crisis bien conocida de abuso de analgésicos opiáceos, pero una nueva investigación revela que muchos estadounidenses también toman demasiados analgésicos de venta libre.

Entre los encuestados que tomaban ibuprofeno (Motrin, Advil) de venta libre, un 15 por ciento admitieron que excedían la dosis diaria máxima al tomar ibuprofeno u otro antiinflamatorio no esteroide (AINE), encontró el estudio.

Los AINE incluyen medicamentos populares como la aspirina, Advil, Motrin, Aleve (naproxeno) y Celebrex, un analgésico recetado.

Los investigadores siguieron unos "diarios" de AINE de una semana de duración de unos 1,300 adultos, que completaron entre 2015 y 2016. Todos habían tomado un medicamento con ibuprofeno en algún momento del mes antes de completar el diario.

Muchos usuarios dijeron que habían superado el límite diario recetado de un solo AINE, que habían tomado dos AINE distintos juntos, o que habían tomado una segunda dosis antes de lo indicado.

David Kaufman, el autor del estudio, director del Centro Slone de Epidemiología de la Universidad de Boston, anotó que el ibuprofeno y otros AINE están entre "los medicamentos más utilizados en EE. UU.".

"[Pero] la mayor parte del uso de AINE es sin receta", añadió, "y los usuarios deciden qué tomar sin que se impliquen proveedores de atención de la salud".

Kaufman cree que el mal uso de los AINE tiene el potencial de efectos secundarios graves, que incluyen tanto el sangrado gastrointestinal y/o un aumento en el riesgo de ataque cardiaco.

Los hallazgos de su equipo "pueden ayudar a orientar a los programas que lleven a un uso más seguro de los AINE", planteó.

En el estudio, los participantes tenían una edad promedio de 45 años. Tres cuartas partes eran blancos, y más o menos un 60 por ciento eran mujeres.

Alrededor de un 87 por ciento dijeron que tomaron ibuprofeno de venta libre durante la semana en que registraron sus hábitos de uso. Y casi un 37 por ciento también tomaron otros tipos de AINE, siendo la más popular la aspirina, seguida del naproxeno.

Dicho esto, menos de un 40 por ciento en realidad comprendían que los AINE que tomaron eran, de hecho, AINE.

Además, un 11 por ciento de los usuarios de ibuprofeno reportaron que superaron las instrucciones de la dosis diaria al menos una vez durante la semana. Esa cifra alcanzó el 23 por ciento entre los usuarios de naproxeno.

En general, se encontró que un 15 por ciento de los participantes habían superado las recomendaciones sobre las dosis de al menos un AINE en uno o más días a lo largo de la semana.

El equipo también observó que el riesgo de uso excesivo de un AINE pareció ser más alto entre los encuestados que tenían una mala condición física y también se enfrentaban al dolor crónico. Tener un conocimiento relativamente pobre sobre la dosis adecuada también aumentó el riesgo.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 26 de enero de la revista Pharmacoepidemiology and Drug Safety.

Kaufman restó importancia a la idea de que los usuarios quizá estén tomando demasiados AINE para evitar los analgésicos opiáceos adictivos.

"Creo que aunque la evitación de los opiáceos podría influir en las decisiones de emisión de recetas de los médicos, quizá no afecte tanto a la conducta del consumidor", señaló.

En lugar de ello, Kaufman cree que algunos consumidores quizá simplemente decidan tomar una cantidad excesiva de pastillas, sin importar las indicaciones de la etiqueta. Pero esa conducta es "potencialmente modificable mediante una mejor educación de los usuarios", añadió.

Pero otro experto sí cree que podría haber un vínculo entre el abuso de analgésicos de venta libre en exceso y la epidemia actual de opiáceos.

El Dr. David Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, dijo que "la crisis de opiáceos tan publicitada del país en realidad es solo una ventana a una crisis menos publicitada de dolor crónico mal gestionado" entre una parte del público estadounidense que no goza de buena salud.

"Cuando no se usan narcóticos para gestionar ese dolor, con frecuencia se usan AINE", apuntó Katz, que no participó en el estudio. "Que haya un subconjunto sustancial de personas que dependen de los AINE que los usen mal o en excesivo es más bien previsible bajo esas circunstancias".

Según Katz, una solución es fomentar la "información sobre la salud", de forma que los pacientes conozcan los riesgos de tomar cualquier fármaco.

Pero una solución a más largo plazo para todo el abuso de analgésicos requiere que se reenfoque la atención en los beneficios de un estilo de vida saludable, dijo Katz, en que la meta sea "la prevención y la gestión del dolor crónico por medios no farmacológicos".

Más información

Para más información sobre los problemas de seguridad de los AINE, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: David Kaufman, Sc.D., director, Slone Epidemiology Center, Boston University, and professor, epidemiology, Boston University School of Public Health; David Katz, M.D., director, Yale University Prevention Research Center, New Haven, Conn.; Jan. 26, 2017, Pharmacoepidemiology and Drug Safety

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