Muchas personas con una adicción a los opioides no reciben los medicamentos que pueden ayudarlas

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 20 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- La mayoría de personas que se enfrentan a una adicción a los opioides carecen de acceso a los medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. que pueden prevenir los síntomas de abstinencia y calmar sus ansias, encuentra un informe reciente.

La metadona, la buprenorfina y la naltrexona de liberación prolongada ayudan a los adictos a los opioides al dirigirse a los mismos receptores cerebrales que los narcóticos activan, y se ha probado que son efectivos y que salvan vidas, enfatiza el informe.

Se cree que más de dos millones de personas en Estados Unidos sufren de un trastorno por uso de opioides (TUO), y 47,000 murieron de una sobredosis de opioides en 2017.

Los estudios han mostrado que los usuarios de opioides tienen hasta un 50 por ciento menos probabilidades de morir cuando reciben un tratamiento a largo plazo con metadona o buprenorfina, según el informe.

Lamentablemente, la mayoría de usuarios de opioides en Estados Unidos no reciben ningún tratamiento, y apenas una fracción de los que están en tratamiento cuentan con una receta para cualquiera de esos fármacos, apuntaron los investigadores.

El informe, de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina, propugna eliminar las barreras que han hecho que esos medicamentos sean inaccesibles para muchos.

Por ejemplo, la metadona solo puede ser administrada a través de programas especializados de tratamiento de los opioides, aunque las evidencias muestran que es igual de efectiva cuando la administra un médico de familia.

Los médicos pueden recetar buprenorfina, pero solo si han recibido un entrenamiento especializado y una dispensa de la Administración de Control de Drogas, anotó el informe. Menos de un 3 por ciento de los proveedores de atención de la salud se han molestado en hacer ese papeleo, y los que lo han hecho se enfrentan a regulaciones que limitan el número de pacientes que pueden tratar con buprenorfina.

Además, la mayoría de centros residenciales de tratamiento no ofrecen ninguno de los fármacos, y si lo hacen, raras veces ofrecen los tres.

"Hay que resolver los factores que impiden el uso integral de los medicamentos aprobados por la FDA para tratar el TUO, lo que incluye el estigma que rodea tanto a la adicción como a los fármacos usados para tratarla, además de las ideologías contraproducentes que consideran que la adicción es un simple fracaso de la voluntad o una debilidad moral, en lugar de comprender que el trastorno por el uso de opioides es una enfermedad crónica del cerebro que requiere un tratamiento médico", señaló Alan Leshner.

Leshner es el director ejecutivo jubilado de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (American Association for the Advancement of Science), y jefe del comité que realizó el estudio.

Apenas un 6 por ciento de los centros de tratamiento ofrecían los tres medicamentos en 2016, lamentó Leshner, mientras que solo un 5 por ciento de las personas adictas a los opioides recibían un medicamento para su adicción.

"Las regulaciones actuales restringen el acceso a la metadona y a la buprenorfina de formas que nuestro comité cree que son demasiado prohibitivas, y eso explica el hecho de que demasiadas personas que podrían ofrecer estos medicamentos no lo hagan", dijo Leshner.

El comité del informe incluyó a Walter Ginter, una persona con un trastorno de uso de opioides que ahora ejerce como director de proyecto de la red de Respaldo de la Recuperación Asistida con Medicamentos (Medication-Assisted Recovery Support, MARS), en la ciudad de Nueva York.

"Comencé el tratamiento basado en medicamentos en 1977", comentó Ginter. "Para mí es difícil imaginar cómo seguiría con vida si no fuera por el medicamento".

Ginter se mostró de acuerdo en que las regulaciones se deben reformar para ayudar mejor a los adictos.

"La carga del cumplimiento regulador afecta directamente a los pacientes, en gran medida", dijo Ginter. "Cuando les pregunto a los pacientes que dejan un tratamiento basado en medicamento si seguirían si pudieran obtener la metadona de un proveedor ubicado en un consultorio, como yo, siempre dicen que sí".

El informe resalta cuatro barreras que previenen un tratamiento efectivo de la adicción basado en medicamentos:

  • La confusión y el estigma sobre la naturaleza de la adicción a las drogas y los medicamentos usados para tratarla.
  • Una educación y un entrenamiento inadecuados de los profesionales que con mayor frecuencia se ocupan de los adictos a los opioides, incluyendo a los proveedores de tratamiento, la policía y el personal correccional.
  • Las regulaciones que restringen las recetas de metadona y buprenorfina, que no son respaldadas por las evidencias ni aplicadas a fármacos usados para tratar otros tipos de trastornos del cerebro.
  • Un sistema de atención fragmentado para las personas con un trastorno por el uso de opioides, lo que incluye a la cobertura de seguro para su tratamiento.

Lindsey Vuolo es directora de derecho y políticas de la salud en el Centro de la Adicción, en la ciudad de Nueva York. "Este informe subraya una de las mayores tragedias de la epidemia de opioides. Tenemos tratamientos efectivos, pero la mayoría de las personas con una adicción a los opioides no los reciben, lo que aumenta de forma significativa su riesgo de muerte", dijo.

"Cada día, 130 estadounidenses mueren por una sobredosis de opioides, y esperamos que se haga más por abordar las barreras identificadas en este informe, y que se implementen soluciones para ampliar el acceso al tratamiento", continuó Vuolo. "El estigma, contra la adicción y su tratamiento, previene el tipo de respuesta que veríamos para cualquier otra enfermedad".

El uso de los medicamentos debería ampliarse a muchos otros ámbitos de atención de la salud, como las farmacias, las unidades móviles, los centros de salud comunitaria, y los departamentos de emergencias de los hospitales, plantea el informe.

Los medicamentos también deberían usarse con mayor frecuencia en las cárceles y las prisiones, sugiere el informe. Aunque cada vez más personas que son adictas a los opioides son encarceladas, con frecuencia los medicamentos para el TUO se les deniegan a los prisioneros, o solo se proveen de forma limitada para la abstinencia médicamente supervisada.

Como resultado, pocas personas en prisión o bajo supervisión de los tribunales especializados en drogas reciben recetas de estos medicamentos. Los pocos afortunados que reciben los medicamentos no se vinculan con la atención al salir, lo que los deja solos para afrontar su adicción.

Según Leshner, "controlar la epidemia requerirá una estrategia totalmente inclusiva en todos los sectores (la atención de la salud, la justicia criminal, las personas con TUO y sus familiares, y más allá) con el objetivo de lograr un progreso significativo en la resolución de esta crisis".

Más información

La Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association) ofrece más información sobre el trastorno por el uso de opioides.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: March 20, 2019, media briefing with: Alan Leshner, retired chief executive officer, American Association for the Advancement of Science, and Walter Ginter, project director, Medication-Assisted Recovery Support Network, New York City; Lindsey Vuolo, J.D., MPH, director, health law and policy, Center on Addiction, New York City; National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine, news release, March 20, 2019

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