Muchas sobredosis de opioides podrían ser suicidios

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES, 25 de abril de 2018 (HealthDay News) -- Mientras Estados Unidos se enfrenta a una epidemia en curso de opioides, los expertos llaman la atención a un aspecto oculto de la crisis. Muchas muertes por sobredosis podrían, de hecho, ser suicidios.

Los investigadores describen el suicidio como el "contribuyente oculto" a la tasa de muertes por sobredosis de opioides del país.

Es difícil saber exactamente cuántos estadounidenses han tomado una sobredosis de opioides de forma intencionada en los últimos años, señaló la autora del informe, la Dra. María Oquendo, profesora de psiquiatría en la Universidad de Pensilvania. El análisis sobre este tema aparece en la edición del 26 de abril de la revista New England Journal of Medicine.

Explicó que un problema es que hay distintas maneras de establecer una "forma" de muerte a lo largo del país. "Forma" no se refiere a la causa (por ejemplo, una sobredosis de sustancias), sino a si la muerte fue un homicidio, un suicidio o un accidente.

A menos que haya una nota de suicidio, o unos antecedentes documentados de depresión, establecer una sobredosis de sustancias como un suicidio podría resultar imposible.

Al final, dijo Oquendo, muchas muertes por sobredosis se clasifican como "indeterminadas".

Un experto en el suicidio explicó el motivo.

"Si uno es forense, establecer la intención es muy difícil", explicó Jerry Reed, miembro del comité ejecutivo de la Alianza de Acción Nacional para la Prevención del Suicidio (National Action Alliance for Suicide Prevention), en Washington, D.C.

Pero, dijo, se sabe que tanto los suicidios como las muertes por sobredosis de opioides han estado en aumento.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., la tasa nacional de suicidios aumentó en un 24 por ciento entre 1999 y 2014, de 10.5 muertes por cada 100,000 personas a 13 por cada 100,000.

Por otra parte, el precio que se cobran los opioides sigue creciendo. Una investigación reciente encontró una nivelación en el abuso de analgésicos opioides recetados, como Vicodin, OxyContin y la codeína, entre los estadounidenses. Pero el abuso de los opioides ilegales, como la heroína, también está en aumento.

Y en general, las muertes por sobredosis de opioides siguen en aumento.

El año pasado, un estudio del gobierno de EE. UU. resaltó los estragos que tan solo la heroína está provocando. Entre 2002 y 2016, las muertes por esta droga aumentaron un 533 por ciento en todo el país, de poco menos de 2,100 muertes a más de 13,200.

¿Cuántas muertes podrían haber sido suicidios? Nadie lo sabe, dijo Oquendo.

Pero algunas investigaciones sugieren que los opioides son responsables de una cantidad cada vez mayor de suicidios, al menos basándose en las muertes que se clasifican oficialmente como tales. Un estudio encontró que la proporción de suicidios de EE. UU. que se atribuían a las sobredosis de opioides aumentó de un 2.2 por ciento en 1999 a un 4.3 por ciento en 2014.

Es vital comprender con qué frecuencia las personas con problemas de abuso de opioides tienen tendencias suicidas, planteó Oquendo.

"Las intervenciones para esas personas serían muy distintas", explicó.

El mejor tratamiento para la adicción a los opioides implica medicamentos (como la buprenorfina o la naltrexona) que bloquean los efectos de los opioides. Pero, apuntó Oquendo, las personas suicidas necesitan otros tipos de ayuda, por ejemplo un tratamiento de la depresión subyacente.

Reed se mostró de acuerdo. "Si lo trata solo como un problema de opioides, no abordará los problemas subyacentes".

Las personas se hacen adictas a los opioides por distintas vías. Algunas comienzan con una receta legítima para el alivio del dolor, y van cayendo en el abuso. Otros utilizan las sustancias de forma ilegal desde el principio.

Pero en general, según Reed, "estas personas no desean ser adictas. Desean aliviar el dolor, ya sea físico o psicológico".

De forma similar, dijo, las personas suicidas no quieren morir, sino acabar con su dolor.

Ahora mismo, señaló Oquendo, los médicos no evalúan el riesgo de suicidio de forma rutinaria en situaciones en que podrían detectar a personas que son vulnerables a una sobredosis intencionada de opioides.

Esa evaluación, indicó, podría ocurrir en las salas de emergencias, cuando se lleva a las personas por una sobredosis de opioides, o cuando las personas comienzan el tratamiento farmacológico para el abuso de opioides.

Pero Oquendo añadió que la evaluación debería, idealmente, ser más amplia. Por ejemplo, dijo, los médicos podrían evaluar el riesgo de suicidio cuando receten opioides a un paciente, sobre todo para el dolor crónico.

Pero el acceso a la atención especializada es un obstáculo importante, comentaron tanto Oquendo como Reed.

En las áreas donde la epidemia de opioides es más aguda (incluyendo las rurales) las personas quizá no puedan encontrar un médico que pueda recetarles los medicamentos contra el abuso de opioides, y mucho menos un profesional de la salud mental.

"La falta de acceso a las intervenciones que funcionan es letal", lamentó Reed. "Debemos averiguar cómo hacer que estas intervenciones estén más fácilmente disponibles".

Por ahora, tiene algunos consejos para las familias de las personas con problemas de abuso de los opioides. Si acaban en emergencias con una sobredosis, asegúrese de que les hagan una evaluación completa, que incluya una prueba del riesgo de suicidio.

En términos más generales, dijo Reed, "intente apoyarlos. Necesitan conexión, respaldo y amor de las personas que los rodean".

También recomendó que las personas en crisis llamen a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio (National Suicide Prevention Lifeline), al 1-800-273-TALK.

Más información

Para acceder a recursos, visite la Línea Nacional de Prevención del Suicidio.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Maria Oquendo, M.D., Ph.D., professor, psychiatry, University of Pennsylvania Perelman School of Medicine, Philadelphia; Jerry Reed, Ph.D., executive committee member, National Action Alliance for Suicide Prevention, Washington, D.C., and senior vice president, practice leadership, Education Development Center, Waltham, Mass.; April 26, 2018, New England Journal of Medicine

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