Vinculan más accidentes de coche con conductores drogados con opioides

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Reportero de HealthDay

VIERNES, 15 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- El daño causado por la epidemia de opioides ha alcanzado a las autopistas de EE. UU.: el porcentaje de accidentes de coche letales en que está implicado un conductor drogado con los potentes analgésicos se ha triplicado en los últimos 25 años.

El Dr. Guohua Li, coautor del estudio, señaló que los hallazgos "añaden información importante para comprender los efectos de onda de la epidemia de opioides, sobre todo su efecto adverso en la seguridad de la conducción".

Y sugiere que el "uso de opioides recetados tiene un rol significativo de causalidad en los accidentes letales en vehículos motores", añadió.

Li es director del Centro de Epidemiología y Prevención de las Lesiones en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

Li explicó que los opioides recetados (como el OxyContin) "son potentes analgésicos que pueden provocar somnolencia, náuseas y deterioro de las funciones cognitivas y las habilidades psicomotoras, entre ellas una reducción en los tiempos de reacción, la alerta, la atención y la concentración".

En promedio, apuntó, el impacto que los opioides recetados tienen en la conducción es comparable al de un consumo de alcohol con una concentración de alcohol en la sangre (CAS) de 0.05 por ciento. En la mayoría de los estados, una medida de CAS de 0.08 justifica una condena por "conducción bajo la influencia" (CBI).

De cualquier forma, Li enfatizó que cuando un individuo toma un opioide y se pone al volante, su conducta de conducción es inevitablemente menos segura. De hecho, el estudio mostró que el uso de opioides recetados multiplicaba el riesgo de provocar un accidente letal entre dos coches por más de dos.

Los hallazgos provienen de una revisión de datos de más de 18,000 accidentes letales entre dos coches que ocurrieron en Estados Unidos entre 1993 y 2016.

En esos accidentes, un 55 por ciento de los errores de conducción cometidos por los conductores que arrojaron un resultado positivo de opioides recetados implicaron no permanecer en su carril.

Li describió esto como "un error de conducción particularmente peligroso". Y los investigadores determinaron que, de hecho, fue el factor clave en más de cuatro de cada 10 choques letales entre dos coches, lo que lo convierte en la causa más común de accidentes de coche letales.

Pero el alcohol siguió siendo un importante factor de los accidentes. El equipo encontró que, en comparación con los conductores que fueron eximidos de la responsabilidad de instigar el accidente, los conductores culpables eran más propensos a arrojar un resultado positivo de alcohol. Casi tres de cada 10 conductores culpables tuvieron un resultado positivo por encima del límite de consumo legal, en comparación con apenas uno de cada 10 conductores eximidos.

"Aunque la implicación del alcohol en los accidentes letales se ha reducido ligeramente en la última década, sigue siendo la sustancia más importante que afecta a la conducción y que provoca lesiones y muertes", lamentó Li. Anotó que la conducción bajo la influencia del alcohol es actualmente unas seis veces más común que conducir drogado con opioides recetados.

Pero el uso de opioides duplicó el riesgo de un choque letal entre dos coches independientemente de si uno de los conductores también había bebido, añadieron los investigadores.

En cuanto a la forma de afrontar el tema de ahora en adelante, Li reconoció que evaluar el uso de opioides en los conductores es más difícil y más caro que las pruebas de alcohol.

"También es más difícil detectar la conducción bajo la influencia de las drogas que la conducción bajo la influencia del alcohol mediante pruebas de sobriedad en la carretera", comentó.

"Pero la policía está haciendo el esfuerzo de enfrentar el problema de la conducción bajo la influencia de medicamentos y drogas", anotó Li. "Por ejemplo, muchos estados están ampliando sus programas de expertos de reconocimiento de medicamentos y drogas, que entrenarían a más policías para que se conviertan en evaluadores de campo certificados de la conducción bajo la influencia de esas sustancias".

Respecto a los conductores, Li dijo que es importante que los médicos que emiten recetas "tomen en cuenta el efecto adverso que los analgésicos tienen en la seguridad de la conducción, en particular los analgésicos opioides".

J.T. Griffin, director de asuntos gubernamentales de Mothers Against Drunk Driving (MADD), sugirió que los hallazgos eran previsibles.

"Con el creciente uso de opioides, no es sorprendente que haya un aumento en la cantidad de conductores con opioides en sus sistemas", dijo.

"Cualquier medicamento que provoque somnolencia, ralentice los tiempos de reacción, o afecte el juicio y la movilidad de cualquier forma es una amenaza para la salud pública", anotó Griffin. "Es importante que las personas no conduzcan en ningún momento en que estén consumiendo alcohol o usando cualquier tipo de sustancia que provoque discapacidad".

Mientras tanto, Griffin sugirió que se debe animar a los policías a realizar un mejor entrenamiento de detección de sustancias, y a utilizar los "controles de sobriedad" para detectar la discapacidad de los conductores, sea cual sea la causa subyacente.

El informe aparece en la edición en línea del 15 de febrero de la revista JAMA Network Open.

Más información

Para más información sobre los opioides y la conducción, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Guohua Li, M.D., professor and director, Center for Injury Epidemiology and Prevention, Columbia University Medical Center, New York City; J.T. Griffin, chief government affairs officer, Mothers Against Drunk Driving (MADD), Irving, Texas; Feb. 15, 2019, JAMA Network Open, online

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