El asma aumenta las probabilidades de otros problemas crónicos

Pero los expertos advierten que no está claro si el trastorno respiratorio es la causa de esas enfermedades

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Reportera de HealthDay

LUNES 13 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Si se tiene asma, hay probabilidades de que se desarrolle por lo menos otro problema de salud crónico, tal como enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular, osteoporosis, artritis o cáncer.

Una nueva investigación australiana sugiere que, en comparación con los no asmáticos, las personas con asma tienen un riesgo casi doble de desarrollar cualquiera de esos problemas crónicos. Añaden que el riesgo es aún mayor para la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

"Comúnmente, el asma coexiste con otros importantes problemas de salud, particularmente en los grupos de mayor edad. Esta coexistencia está asociada con efectos adversos significativos sobre la salud física", concluyeron los autores del estudio, que aparece en la edición de febrero de Chest.

Sin embargo, algo que no está claro en este estudio es si hay alguna relación de causa y efecto entre el asma y estas otras enfermedades, o simplemente una asociación. Tampoco está claro si mantener un buen control sobre los síntomas del asma podría disminuir el riesgo de algunos de estos problemas secundarios.

Según el U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute, unos 15 millones de estadounidenses tienen asma. Los síntomas de esta enfermedad pulmonar crónica incluyen respiración con silbido, tos, apretamiento del pecho y falta de aliento.

El estudio actual incluyó datos de entrevistas telefónicas con más de 7,600 personas muestreadas aleatoriamente de tres estados diferentes en Australia. De esta muestra, 834 tenían asma diagnosticado por un médico.

Las personas con asma eran 90 por ciento más propensas a reportar tener otra enfermedad crónica en comparación con las personas sin asma, encontraron los autores del estudio.

En general, el riesgo de accidente cerebrovascular era 2.5 veces más alto en las personas con asma en comparación con las que no tenían la enfermedad. Para la enfermedad cardiaca, los asmáticos tenían 2.2 veces el riesgo en comparación con los no asmáticos. Las personas con asma también tenían un riesgo 80 por ciento más alto de tener artritis, y un riesgo de desarrollar osteoporosis 70 por ciento mayor. El riesgo de cáncer fue 50 por ciento mayor en las personas con asma, según el estudio. El riesgo de diabetes fue 20 por ciento mayor en los asmáticos.

La edad también podría jugar un papel: cuando los investigadores analizaron los datos por edad, encontraron que las personas de más de 55 años tendían a tener el riesgo más significativo de tener otra enfermedad crónica.

"A medida que los adultos con asma envejecen, la probabilidad de desarrollar otros problemas crónicos se hace mayor", afirmó en una declaración preparada el autor principal del estudio, el Dr. Richard Ruffin.

Los investigadores apuntaron que en el estudio hubo ciertas limitaciones. Una de éstas es que las personas con asma podrían ser simplemente más propensas a ser diagnosticados con otros problemas porque ven a sus médicos regularmente para el tratamiento de asma. Además, los investigadores no recolectaron datos sobre la severidad del asma, así que no supieron si un asma más severa resulta en más dolencias coexistentes.

El Dr. Jonathan Field, director de la clínica de alergia y asma del Centro Médico Bellevue de la Universidad de Nueva York en esa ciudad, afirmó que no se sorprendió de ver una relación entre el asma y otras enfermedades crónicas, y explicó que podría haber una variedad de motivos para esa asociación.

Algunos de estos motivos son más obvios que los demás, apuntó. Las personas cuyo asma no es bien gestionado con frecuencia tienen que tomar esteroides orales para que la enfermedad vuelva a estar bajo control. Sin embargo, los esteroides orales pueden afectar la salud ósea, lo que puede contribuir a la artritis o la osteoporosis. Además, estos medicamentos pueden afectar los niveles de azúcar en la sangre, lo que podría contribuir a un empeoramiento de la diabetes.

Los esteroides orales, y posiblemente otros medicamentos contra el asma, podrían también debilitar el sistema inmune, lo que podría posiblemente contribuir a un aumento en el riesgo de cáncer, añadió Field.

El asma aumenta la presión en los pulmones, lo que a su vez puede afectar a la arteria que suple sangre al corazón, lo que aumenta los riesgos de enfermedad cardiovascular. Además, los autores del estudio apuntan que el asma sin controlar puede hacer que las personas sean más sedentarias, un factor de riesgo conocido para la enfermedad cardiaca.

"Las personas tienen que darse cuenta de que el asma pone a uno en riesgo de estados empeorados de otras enfermedades", señaló Field.

Apuntó que, claramente, lo que es importante es qué tan bien los asmáticos controlan sus síntomas. Las personas que gestionan su enfermedad agresivamente en general no necesitan esteroides orales para controlar sus síntomas, reduciendo así el potencial de efectos secundarios, dijo Field.

"Hay que percibir el tratamiento del asma como una parte del tratamiento de salud general, y comprender que el asma no tratado puede hacer que otros problemas de salud empeoren", explicó Field.

Aunque estuvo de acuerdo en que los asmáticos son más propensos a una peor salud en general, por lo menos un experto no está convencido de que el asma sea la raíz de estos problemas coexistentes.

"No creo que se pueda concluir a partir de este estudio que el asma es una enfermedad que lleve a otros problemas médicos", afirmó el Dr. Marc Siegel, profesor clínico asociado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York en esa ciudad.

Siegel apuntó que los autores no controlaron el tabaquismo actual o una historia previa de tabaquismo. Además, el diagnóstico de asma fue autorreportado, no confirmado independientemente por un médico. Estos factores significan que lo que las personas están reportando como asma podría ser realmente enfisema, y hay una clara relación entre el tabaquismo y la enfermedad cardiaca, el accidente cerebrovascular y el cáncer, agregó.

Más información

Para más información sobre el asma, visite el U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Marc Siegel, M.D., internist and clinical associate professor, New York University School of Medicine, New York City; Jonathan Field, M.D., director, allergy and asthma clinic, New York University Medical Center/Bellevue, New York City; February 2006 Chest

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