Las inyecciones de esteroides para las articulaciones adoloridas podrían empeorar las cosas

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Reportera de HealthDay

MARTES, 15 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- Con frecuencia, se utilizan inyecciones de corticosteroides para aliviar el dolor de la artritis, pero un nuevo estudio sugiere que podrían ser más riesgosas de lo que se pensaba.

Los investigadores encontraron que, entre los pacientes que recibieron el tratamiento en su centro, un 8 por ciento tuvieron complicaciones. Con la mayor frecuencia, esto implicó un empeoramiento en el deterioro del cartílago en la articulación. Pero un pequeño número de pacientes sufrieron pérdida ósea o fracturas por estrés.

Tradicionalmente, los médicos les han dicho a los pacientes que las inyecciones de esteroides quizá no ayuden a su dolor por la artritis, pero que es poco probable que hagan algún año, comentó el investigador sénior, el Dr. Ali Guermazi.

Pero esto, dijo, es minimizar los riesgos.

"Queremos asegurarnos de no ocultarles nada a los pacientes", apuntó Guermazi, profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y jefe de radiología del Sistema de Atención de la Salud de la VA de Boston.

Pero el estudio, publicado en la edición en línea del 15 de octubre de la revista Radiology, dista mucho de ser el primero en apuntar a los riesgos de las inyecciones de corticosteroides.

Un estudio de 2017, que se reportó en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), es un ejemplo. Siguió los resultados de pacientes con artritis en la rodilla que recibieron inyecciones repetidas a lo largo de dos años, con corticosteroides o un placebo (solución salina). Los pacientes que recibieron esteroides en general no experimentaron un alivio del dolor, pero sí mostraron una progresión más rápida del deterioro del cartílago en la articulación de la rodilla.

Los nuevos hallazgos "amplían las evidencias", aseguró la Dra. Natalie Azar, profesora clínica asistente de reumatología en Langone Health de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

"Este estudio no existe en un vacío", apuntó. "Tenemos evidencias que no solo cuestionan las inyecciones de corticosteroides, sino que también muestran que podrían tener este efecto paradójico de acelerar la progresión de la [osteoartritis]".

La osteoartritis es la forma común de desgaste de la artritis, en que el cartílago que amortigua a las articulaciones se deteriora de manera gradual. El proceso puede conducir a la inflamación, al dolor y a la rigidez; al final, los huesos pueden comenzar a rozarse entre sí, provocando más daño en las articulaciones y discapacidad. Tan solo en Estados Unidos, afecta a unos 27 millones de personas, según la Arthritis Foundation.

La osteoartritis no tiene cura, y el tratamiento implica la gestión de los síntomas mediante la pérdida de peso, el ejercicio y los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno. Las inyecciones de corticosteroides, que reducen la inflamación, son otra opción.

Pero las inyecciones son efectivas solo en algunos pacientes, e incluso entonces el alivio del dolor es temporal, dijo Guermazi. Sino provocaran daño, añadió, eso quizá no fuera un problema. Pero no es así.

"Si un paciente con osteoartritis está pensando en este tratamiento", planteó Guermazi, "debemos decirle que quizá no le ayude y que podría provocar daño".

Los hallazgos se basan en 459 pacientes que recibieron de una a tres inyecciones de corticosteroides para la artritis de cadera o rodilla en 2018. En general, 26 pacientes (un 6 por ciento) mostraron una progresión rápida de su artritis; tres pacientes sufrieron una destrucción rápida de la articulación, lo que incluyó pérdida ósea; cuatro sufrieron fracturas por estrés (todas en la cadera); y tres tuvieron complicaciones por la osteonecrosis, en que el tejido óseo "muere".

En promedio, las complicaciones se detectaron siete meses después de las inyecciones de corticosteroides.

El estudio no fue un ensayo clínico, y esa es su principal limitación, apuntó Azar: las complicaciones de los pacientes no se pueden atribuir a los corticosteroides de forma definitiva.

Pero Guermazi dijo que los hallazgos concuerdan con lo que mostró el estudio publicado en la JAMA, y sugieren que hay unos riesgos graves adicionales.

Azar apuntó que si alguien tiene un dolor de osteoartritis que empeora, y el médico le sugiere corticosteroides, quizá deba pedir que primero le hagan una prueba de imagen. El nuevo dolor podría deberse a otra cosa, por ejemplo un desgarro en el menisco (una almohadilla de cartílago en la rodilla).

Pero más allá de esto, los pacientes deben preguntar sobre las alternativas a los corticosteroides, plantearon tanto Azar como Guermazi.

"La importancia de perder peso y de la fisioterapia no se debe subestimar", dijo Azar.

Si se necesitan medicamentos, comentó que en general comienza con un AINE tópico, y que entonces pasa a un "uso juicioso" de las versiones orales, dado que el uso de los AINE a largo plazo también conlleva riesgos.

Para un dolor crónico más grave, los medicamentos para el dolor relacionado con los nervios pueden ser una opción, observó Azar. Incluyen a fármacos como Cymbalta, Lyrica y Neurontin.

Otro experto dijo que a veces las inyecciones de corticosteroides son la opción adecuada.

"Lo más importante que diría es que si hay inflamación, podría ser una opción razonable, sobre todo en alguien que no pueda tomar o en quien no hayan funcionado los agentes antiinflamatorios no esteroides orales, o en pacientes que no sean candidatos para un reemplazo de rodilla", señaló el Dr. Christopher Morris, reumatólogo de Arthritis Associates en Kingsport, Tennessee.

"Hay pacientes cuya rodilla con osteoartritis está inflamada, adolorida y afecta a las actividades de la vida cotidiana; el AINE no ha ayudado, y no está mejorando", añadió. "Una inyección en la articulación podría ser la única opción, sin ninguna otra opción razonable".

Más información

El Instituto Nacional de Artritis y de las Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de EE. UU. ofrece más información sobre la osteoartritis.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Ali Guermazi, M.D., Ph.D., professor, radiology and medicine, Boston University School of Medicine, and chief, radiology, VA Boston Healthcare System; Natalie Azar, M.D., clinical assistant professor, rheumatology, NYU Langone Health, New York City; Christopher Morris, M.D., rheumatologist, Arthritis Associates, Kingsport, Tenn; Oct. 15, 2019, Radiology, online

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